Boal contiene la respiración tras el atropello de una abuela y su nieta de dos años junto al colegio Carlos Bousoño

Boal contiene la respiración tras el atropello de una abuela y su nieta de dos años junto al colegio Carlos Bousoño

La pequeña fue evacuada en UVI móvil al HUCA con pronóstico grave y la mujer acabó también trasladada a Oviedo tras ser atendida en Jarrio; el accidente reabre el debate sobre la seguridad peatonal en un tramo habitual de paso entre la capital del concejo y Los Mazos, sin acera y con curvas.

Boal contiene la respiración tras el atropello de una abuela y su nieta de dos años junto al colegio Carlos Bousoño

Boal vivió este lunes uno de esos golpes que no se quedan solo en la carretera. Se quedan en las casas, en los bares, en la puerta del colegio, en las conversaciones entre vecinos y en ese silencio raro que cae sobre los pueblos cuando la desgracia tiene nombre, familia y una calle conocida.

Una mujer y su nieta de dos años resultaron heridas en un grave atropello registrado en torno a las 13:30 horas en la carretera AS-12, el Corredor del Navia, a la altura del kilómetro 23,2, en el tramo que une la capital boalesa con Los Mazos, muy cerca del colegio público Carlos Bousoño. La niña fue trasladada en UVI móvil al Hospital Universitario Central de Asturias con pronóstico grave, mientras que la abuela fue evacuada inicialmente al Hospital de Jarrio y posteriormente derivada también al HUCA.

El accidente se produjo en una zona especialmente sensible: la primera curva después del colegio en dirección a Navia, un punto por el que muchos vecinos de Los Mazos y Armal caminan habitualmente para ir o volver de Boal. Es un trayecto corto, cotidiano, de los de “toda la vida”, pero también incómodo y peligroso: carretera, arcén, curvas y ausencia de acera. La DGT recuerda que, fuera de poblado, los peatones deben circular por la izquierda para ver venir de frente a los vehículos y que, cuando no hay acera, deben hacerlo lo más pegados posible al borde de la vía.

Según las primeras informaciones, la mujer caminaba con la menor en un carrito en dirección a Los Mazos, donde reside la familia. El vehículo implicado circulaba en sentido contrario, hacia la villa de Boal, cuando por causas que investiga la Guardia Civil acabó alcanzando a ambas. El conductor resultó ileso. Al lugar acudieron patrullas de Tráfico y el equipo especializado de investigación de siniestros viales del Destacamento de Luarca.

La investigación deberá determinar ahora qué ocurrió exactamente en esos segundos decisivos: si hubo una distracción, una invasión del carril contrario, un cálculo mal hecho en la curva o una combinación de factores. Algunas fuentes apuntan a un posible despiste con la radio del vehículo, aunque ese extremo deberá ser confirmado por los agentes. En siniestros de este tipo, cada metro cuenta y cada décima de segundo pesa como una losa.

El alcalde de Boal, José Antonio Barrientos, trasladó la consternación que se vive en el concejo. “La gente está consternada y a la espera de tener noticias del estado de las dos heridas”, señaló, confiando en la recuperación de ambas. No es una frase de protocolo: en un municipio como Boal, una noticia así no afecta a “dos personas”, afecta a una familia entera y, de rebote, a medio pueblo.

El día añadía además un factor de tráfico: era lunes de mercado, una cita quincenal que se celebra en Boal y que tradicionalmente incrementa el movimiento en la villa durante la mañana. El propio Ayuntamiento recoge el mercado quincenal entre las actividades habituales del concejo, y otras guías locales lo sitúan los lunes alternos por la mañana.

Más allá del golpe emocional, el atropello deja una pregunta incómoda: ¿puede seguir considerándose normal que vecinos de núcleos próximos tengan que caminar por una carretera sin acera para ir al colegio, al mercado, al médico o simplemente volver a casa?

El tramo no es una rareza. En la Asturias rural abundan estos recorridos híbridos: vías pensadas para coches pero usadas también por peatones porque son, en la práctica, el único camino razonable entre pueblos cercanos. La AS-12 es una de las principales comunicaciones del concejo, junto a la AS-22 y la AS-35, según documentación oficial del Principado.

La tragedia de Boal no permite conclusiones precipitadas, pero sí obliga a mirar de frente una realidad: cuando una carretera funciona también como camino vecinal, la seguridad no puede depender solo de la prudencia individual. Hace falta visibilidad, arcenes seguros, señalización clara, calmado de tráfico en zonas escolares y soluciones peatonales donde la vida diaria empuja a caminar.

Este lunes, una abuela y su nieta salieron por un recorrido conocido. Un trayecto pequeño, de esos que se hacen sin pensarlo. Y Boal acabó mirando hacia una curva, hacia el HUCA y hacia una pregunta que ya no se puede dejar para otro día.

Dejar un comentario

captcha