El conductor, de 54 años, viajaba solo cuando su turismo se salió de la vía en Soto del Barco; la Guardia Civil investiga las causas del siniestro
La madrugada volvió a teñirse de luto en las carreteras asturianas. Un hombre de 54 años, vecino de Pravia, falleció este viernes tras salirse de la vía con el turismo que conducía en la carretera AS-16, a la altura de Riberas, en el concejo de Soto del Barco, y acabar impactando contra un semáforo.
El accidente se produjo poco después de las cinco de la madrugada, en el punto kilométrico 3,9 de la vía. La víctima era el único ocupante del vehículo, por lo que no constan más personas heridas ni otros coches implicados en el siniestro.
El aviso llegó al Centro de Coordinación de Emergencias del 112 Asturias a las 05.17 horas. La llamada alertaba de que un turismo se había salido de la calzada y había colisionado contra un semáforo. En el interior del vehículo había una persona herida y atrapada.
Hasta el lugar se desplazaron medios sanitarios del Servicio de Atención Médica Urgente, entre ellos el equipo de Atención Primaria de Soto del Barco, una ambulancia de soporte vital básico de la zona y el equipo médico de la UVI móvil de Avilés. Pese a la rápida movilización, los sanitarios solo pudieron confirmar el fallecimiento del conductor.
También fueron activados los Bomberos del Servicio de Emergencias del Principado de Asturias, con base en el parque de Pravia, que acudieron para intervenir sobre el vehículo siniestrado. Tras recibir la correspondiente autorización, procedieron a la extracción de los restos mortales del fallecido. La intervención quedó completada pasadas las siete de la mañana, después de realizar las tareas de seguridad necesarias en la zona.
La Guardia Civil de Tráfico se ha hecho cargo de la investigación. Hasta el lugar acudió una patrulla del Destacamento de Tráfico de Gijón, así como el Equipo de Investigación de Siniestros de Luarca, encargado de esclarecer las circunstancias del accidente. Por el momento no han trascendido las causas de la salida de vía.
Un golpe seco en una carretera clave para el Bajo Nalón
La AS-16 es una de las vías de referencia para los desplazamientos entre Soto del Barco, Pravia y el eje del Bajo Nalón. El accidente se registró en una franja especialmente delicada: de madrugada, con menor tráfico, menor visibilidad ambiental y menos margen de reacción ante una emergencia.
La imagen del coche siniestrado junto al semáforo resume la violencia del impacto. El turismo quedó seriamente dañado tras abandonar la calzada y colisionar contra el elemento de regulación del tráfico. La escena obligó a desplegar un operativo de emergencia en el que participaron sanitarios, bomberos, 112 Asturias y Guardia Civil.
Aunque la investigación deberá determinar qué ocurrió exactamente, el accidente encaja en una de las tipologías que más preocupa a los responsables de seguridad vial: las salidas de vía. En Asturias, según los últimos balances oficiales, este tipo de siniestro fue en 2025 el que más fallecidos provocó en carretera, por delante de otras modalidades como las colisiones frontales o los atropellos.
El dato da una dimensión más amplia a la tragedia de Riberas. No se trata solo de un accidente aislado en una madrugada cualquiera, sino de un nuevo aviso sobre la vulnerabilidad de muchos desplazamientos cotidianos en carreteras autonómicas y convencionales, especialmente cuando el vehículo abandona la calzada y el conductor se enfrenta, en cuestión de segundos, a un impacto contra un obstáculo fijo.
Asturias vuelve a mirar a la carretera con preocupación
El fallecimiento de este vecino de Pravia llega en un contexto en el que la seguridad vial sigue siendo una preocupación constante en el Principado. Asturias cerró 2025 con 28 personas fallecidas en otros tantos siniestros mortales, además de 184 heridos que precisaron hospitalización. Las carreteras convencionales concentraron la mayor parte de la mortalidad, con 19 víctimas, el 68% del total.
También los turismos continuaron siendo el medio de desplazamiento con más fallecidos en la comunidad. En 2025, la mitad de las víctimas mortales en las carreteras asturianas viajaban en coches de este tipo. Es una cifra que recuerda hasta qué punto el automóvil particular sigue siendo el escenario principal de la tragedia vial cotidiana.
Los últimos datos provisionales de la DGT, con corte anterior a este accidente, situaban a Asturias con 7 fallecidos en vías interurbanas en lo que iba de año, dos menos que en el mismo periodo del ejercicio anterior. La muerte registrada ahora en Soto del Barco obliga a esperar a las próximas actualizaciones oficiales para conocer cómo queda el balance.
Mientras tanto, Pravia y Soto del Barco amanecen con una noticia de esas que encogen el día antes de que empiece. Un hombre de 54 años perdió la vida solo, de madrugada, en una carretera conocida por miles de conductores de la comarca. La Guardia Civil trabaja ahora para reconstruir los últimos metros del vehículo antes del impacto y aclarar por qué el turismo se salió de la AS-16.
La carretera, una vez más, deja una pregunta dolorosa sobre la mesa: qué ocurrió en esos segundos decisivos en los que un trayecto ordinario terminó convertido en tragedia.
