Asturias pone dinero para fichar cerebros: 1,25 millones para llevar investigadores a las empresas y revolucionar la innovación

Asturias pone dinero para fichar cerebros: 1,25 millones para llevar investigadores a las empresas y revolucionar la innovación

El programa Jovellanos financiará la contratación de personal investigador y tecnólogo en compañías asturianas y estrena una modalidad de doctorados industriales para conectar la Universidad de Oviedo con proyectos reales del tejido productivo

Asturias quiere que la investigación deje de quedarse encerrada en laboratorios, despachos universitarios o informes que suenan muy bien pero nunca llegan a la línea de producción. El Gobierno del Principado ha lanzado una nueva convocatoria de ayudas para incorporar personal investigador y tecnólogo a empresas asturianas, con una dotación inicial de 1,25 millones de euros, ampliable en otros 625.000 euros.

La iniciativa, denominada programa Jovellanos, busca reforzar la presencia de perfiles altamente cualificados en el tejido empresarial y empujar a las compañías hacia proyectos de investigación, desarrollo e innovación. Dicho de forma sencilla: ayudar a que más empresas asturianas contraten talento capaz de mejorar procesos, crear productos nuevos, optimizar tecnologías, acceder a fondos europeos o abrir líneas de negocio con más valor añadido.

La convocatoria estará abierta hasta el 27 de junio de 2026 y será gestionada por la Agencia de Ciencia, Competitividad Empresarial e Innovación Asturiana, Sekuens, en colaboración con la Fundación para el Fomento en Asturias de la Investigación Científica Aplicada y la Tecnología, FICYT.

La gran novedad de este año es la incorporación de una modalidad específica para doctorados industriales, una fórmula pensada para que personas investigadoras en formación desarrollen su tesis doctoral dentro de una empresa asturiana y vinculada a un proyecto de interés para esa compañía.

Qué empresas pueden beneficiarse

Las ayudas están dirigidas a empresas asturianas que quieran incorporar personas con titulación universitaria para desarrollar actividades de I+D+i. No se trata de cubrir puestos administrativos corrientes ni de contratar perfiles sin conexión con la innovación. La idea es financiar talento capaz de trabajar en proyectos que mejoren la competitividad de la empresa.

Esto puede ser especialmente útil para pequeñas y medianas empresas que tienen buenas ideas, necesidades tecnológicas o problemas concretos que resolver, pero no cuentan con personal especializado suficiente para dar el salto.

Una pyme industrial puede necesitar mejorar un proceso productivo. Una empresa tecnológica puede querer desarrollar una nueva herramienta. Una compañía agroalimentaria puede buscar soluciones para reducir costes, mejorar trazabilidad o crear nuevos productos. Una firma vinculada a energía, salud, materiales, digitalización o servicios avanzados puede necesitar incorporar conocimiento técnico para competir mejor.

Ahí es donde entra el programa: ayudar a pagar parte del coste salarial de esos perfiles cualificados.

Hasta el 80% de los costes salariales

Las ayudas podrán cubrir hasta el 80% de los costes salariales asociados a las contrataciones. Este punto es clave, porque uno de los principales obstáculos para muchas empresas no es detectar la necesidad de innovar, sino asumir el coste de contratar perfiles especializados.

La convocatoria cuenta con cofinanciación de fondos Feder, lo que refuerza su conexión con las políticas europeas de innovación, competitividad y transformación del tejido productivo.

Para las empresas, la ayuda puede ser una oportunidad para incorporar talento que quizá no podrían asumir solas. Para las personas tituladas, supone una puerta de entrada al mercado laboral vinculada a proyectos de alto valor. Y para Asturias, representa una forma de intentar que la investigación se convierta en empleo, productividad y actividad económica real.

Dos modalidades: investigadores en empresas y doctorados industriales

La convocatoria se divide en dos líneas.

La primera es el programa Jovellanos, dotado con 1 millón de euros, destinado a financiar la contratación de personal investigador para incorporarlo a actividades de I+D+i dentro de empresas asturianas.

La segunda es la modalidad de doctorados industriales, con 250.000 euros, que se incorpora por primera vez. Esta línea permitirá que una persona investigadora en formación sea contratada por una empresa mientras realiza una tesis doctoral en la Universidad de Oviedo.

La fórmula del doctorado industrial es especialmente interesante porque rompe una vieja barrera: la separación entre universidad y empresa. Durante años, Asturias —como tantas otras regiones— ha tenido talento investigador muy valioso, pero no siempre suficientemente conectado con las necesidades del tejido productivo. Esta modalidad intenta que la tesis no sea solo un trabajo académico, sino una investigación aplicada a un problema, proceso o línea estratégica de una compañía real.

Por qué importan los doctorados industriales

Un doctorado industrial puede sonar a concepto lejano, pero su utilidad es muy concreta. Consiste en que una empresa incorpore a una persona investigadora para desarrollar una tesis vinculada a una necesidad empresarial. El conocimiento se genera dentro de la compañía, con conexión universitaria, pero orientado a resolver retos reales.

Esto puede ayudar a una empresa a desarrollar una tecnología propia, mejorar un producto, validar un nuevo proceso, crear una patente, avanzar en digitalización, automatizar tareas, reducir consumos, mejorar materiales, incorporar inteligencia artificial o abrir una línea de innovación que de otro modo quedaría aparcada.

Para la Universidad de Oviedo, también supone una vía para reforzar su conexión con el tejido económico asturiano. Y para los jóvenes investigadores, puede abrir una salida profesional más allá del itinerario académico tradicional.

No es poca cosa. Asturias necesita retener talento, atraer perfiles cualificados y lograr que la formación avanzada no acabe marchándose a otras comunidades o países por falta de oportunidades.

Innovar no es un lujo: empieza a ser supervivencia

La convocatoria llega en un momento en el que muchas empresas asturianas se enfrentan a una presión creciente: digitalización, automatización, transición energética, nuevos materiales, inteligencia artificial, competencia exterior, exigencias de sostenibilidad y necesidad de acceder a financiación europea.

En ese contexto, contar con personal investigador y tecnólogo puede marcar una diferencia enorme. No todas las empresas necesitan un gran departamento de I+D, pero muchas sí necesitan a alguien capaz de analizar datos, desarrollar prototipos, buscar convocatorias, preparar proyectos europeos, incorporar tecnología o traducir una idea en una solución aplicable.

El programa Jovellanos apunta precisamente a ese hueco. A veces, la innovación no empieza con una gran nave llena de robots, sino con una contratación bien orientada: una persona con conocimiento técnico, un proyecto claro y una empresa dispuesta a moverse.

Una oportunidad para acceder a fondos europeos

El Gobierno asturiano subraya que este tipo de perfiles pueden resultar especialmente útiles para que las pymes accedan a fondos europeos. Y aquí hay una clave importante.

Muchas pequeñas y medianas empresas no se presentan a convocatorias europeas porque no tienen estructura interna para preparar proyectos, justificar objetivos técnicos, coordinar socios, medir impacto o cumplir exigencias administrativas complejas. Incorporar personal cualificado puede ayudarles a profesionalizar esa parte y a competir mejor por recursos que de otro modo quedarían fuera de su alcance.

Esto no significa que contratar a un investigador garantice conseguir fondos. Pero sí puede mejorar la capacidad de una empresa para diseñar proyectos más sólidos, innovadores y financiables.

Ciencia aplicada a problemas concretos

El reto de fondo es que la I+D+i deje de percibirse como algo abstracto. Para una empresa, investigar no significa necesariamente descubrir una vacuna o construir un satélite. Puede significar fabricar mejor, gastar menos energía, aprovechar residuos, reducir tiempos, detectar fallos antes, diseñar un nuevo envase, mejorar un software, optimizar logística o crear un producto con más margen.

Asturias tiene sectores donde esa conexión puede ser especialmente valiosa: industria, agroalimentación, energía, salud, materiales, tecnologías digitales, ingeniería, biotecnología, sostenibilidad, economía circular y servicios avanzados.

El programa Jovellanos intenta poner personas preparadas justo en ese punto de contacto entre conocimiento y empresa.

Plazos y convocatoria

Las empresas interesadas podrán solicitar las ayudas hasta el 27 de junio de 2026. La convocatoria completa está publicada en el Boletín Oficial del Principado de Asturias y recoge las condiciones, requisitos, modalidades, cuantías y procedimiento de solicitud.

La dotación inicial es de 1.250.000 euros, con posibilidad de ampliarse en 625.000 euros adicionales. Del total inicial, 1 millón se destina a la contratación de personal investigador y tecnólogo, y 250.000 euros a la nueva línea de doctorados industriales.

Asturias se juega algo más que una ayuda

Esta convocatoria no va solo de subvencionar contratos. Va de algo más profundo: decidir si Asturias quiere que su economía compita solo por costes o también por conocimiento.

El Principado necesita empresas más innovadoras, pymes con más músculo tecnológico, jóvenes titulados con salidas profesionales de calidad y una universidad conectada con el tejido productivo. También necesita que la investigación se traduzca en actividad económica, empleo y proyectos que ayuden a modernizar sectores tradicionales.

El programa Jovellanos puede ser una pieza pequeña dentro de un reto enorme, pero apunta en la dirección correcta: meter ciencia en la empresa, talento en la producción y conocimiento en la competitividad.

Porque el futuro industrial de Asturias no dependerá solo de tener buenas ideas. Dependerá de tener gente preparada dentro de las empresas para convertir esas ideas en productos, procesos, patentes, empleo y crecimiento.

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