De Porceyo al espacio: Gijón fabricará hasta 15.000 antenas satelitales al año con tecnología 3D metálica

De Porceyo al espacio: Gijón fabricará hasta 15.000 antenas satelitales al año con tecnología 3D metálica

Northern Waves invertirá 1,5 millones de euros en una nueva planta industrial que refuerza la apuesta de Asturias por la industria aeroespacial, las telecomunicaciones avanzadas y el retorno de talento

Asturias quiere dejar de mirar al espacio como una promesa lejana y empezar a fabricarlo desde casa. Gijón sumará este verano una nueva planta industrial especializada en antenas satelitales y componentes avanzados de radiofrecuencia, un proyecto que conecta directamente a la comunidad con algunos de los sectores tecnológicos más estratégicos del momento: el espacio, las telecomunicaciones, la defensa, la automoción, el 5G y el futuro 6G.

La compañía Northern Waves instalará en Porceyo una fábrica en la que invertirá 1,5 millones de euros para producir antenas y componentes de alta precisión mediante impresión 3D metálica, una tecnología que permite crear piezas más ligeras, resistentes y optimizadas para entornos de alto rendimiento. Dicho de otra forma: no hablamos de una nave más, sino de una pieza dentro de ese nuevo tablero industrial en el que las regiones compiten por atraer conocimiento, talento y tecnología puntera.

La planta arrancará con una capacidad inicial de 5.000 antenas al año, pero la previsión de la empresa es escalar la producción hasta situarse entre 12.000 y 15.000 unidades anuales en un plazo aproximado de dos años. Para ello, Northern Waves incorporará cuatro nuevas máquinas de fabricación aditiva metálica, que se sumarán a otra ya existente, y prevé añadir otras cuatro durante el próximo ejercicio.

Una empresa nacida entre Asturias, Suecia y la Agencia Espacial Europea

Uno de los elementos más significativos del proyecto es su componente de retorno de talento asturiano. Northern Waves fue impulsada hace tres años y medio por Pepe Rico, asturiano y egresado de la Universidad de Oviedo, después de desarrollar una trayectoria investigadora entre Asturias, Suecia y la Agencia Espacial Europea.

La compañía nació en Suecia y mantiene actualmente una estructura integrada entre el país escandinavo y España, pero su nueva fase de crecimiento pasa por trasladar progresivamente actividad industrial a Asturias. La operación tiene, por tanto, una doble lectura: por un lado, refuerza la base tecnológica e industrial de la comunidad; por otro, devuelve a Asturias conocimiento generado fuera y lo convierte en empleo, maquinaria, producción y mercado.

El proyecto fue presentado por el Gobierno asturiano junto con la Agencia Sekuens en un encuentro celebrado en el edificio As5hub, donde el Principado cuenta con su laboratorio abierto en tecnología 5G. En la reunión participaron el consejero de Ciencia, Industria y Empleo, Borja Sánchez; el director ejecutivo de Sekuens, David González; y los responsables de Northern Waves: su consejero delegado, Pepe Rico; la directora financiera, Sara Fernández Garrido; y el director de producto, Guillermo Menéndez.

Antenas, radares, satélites, automoción y 6G

Northern Waves desarrolla soluciones de comunicaciones y radiofrecuencia para sistemas de alta frecuencia. Sus productos tienen aplicaciones en antenas satelitales, terminales conectados a satélites, radares de alta potencia, sistemas de automoción, estaciones base de telefonía móvil e infraestructuras vinculadas al 5G y al 6G.

La clave está en la fabricación aditiva metálica, una tecnología que permite diseñar piezas complejas con geometrías muy precisas y prestaciones avanzadas. En sectores como el aeroespacial o las telecomunicaciones, donde cada gramo, cada milímetro y cada nivel de resistencia cuentan, este tipo de producción abre la puerta a componentes más eficientes y adaptados a necesidades muy específicas.

Asturias, tradicionalmente asociada a la gran industria, al metal y a la energía, busca ahora reforzar una nueva imagen: la de una comunidad capaz de combinar su tradición industrial con actividades de alto valor añadido. No se trata de abandonar la industria de siempre, sino de llevarla a otra pantalla del videojuego. Y esta, desde luego, ya viene con satélites.

Cinco incorporaciones vinculadas ya a Asturias

Northern Waves cuenta actualmente con once trabajadores entre Suecia y España y ya ha incorporado cinco perfiles ligados a su implantación asturiana: dos técnicos para la fábrica, dos ingenieros de radiofrecuencia y un director de producción.

A partir de septiembre se sumará también un investigador industrial que realizará su doctorado en colaboración con la Universidad de Oviedo, además de nuevas contrataciones previstas en fabricación aditiva y administración. El dato no es menor: la conexión entre universidad, empresa e industria aparece como uno de los pilares del proyecto.

El Principado quiere construir un polo aeroespacial

El consejero Borja Sánchez ha situado la llegada de Northern Waves dentro de la estrategia del Gobierno asturiano para atraer proyectos industriales de alto valor añadido. Según ha destacado, la implantación de la compañía supone una buena noticia no solo por la inversión económica, sino por lo que representa: fabricación avanzada, internacionalización, retorno de talento y presencia en sectores tecnológicos de futuro.

El Ejecutivo autonómico interpreta esta operación como un paso más en su aspiración de construir en Asturias un polo de industria aeroespacial con capacidad para competir en el mercado nacional e internacional. Entre las líneas de trabajo señaladas figura también la compra pública precomercial, con proyectos vinculados al desarrollo de nanosatélites y a un banco de ensayos para motores de cohete.

Por su parte, el director de Sekuens, David González, ha subrayado el papel de la agencia en el acompañamiento de proyectos tecnológicos e industriales que buscan implantarse en la comunidad. Northern Waves encaja, según esa visión, en el tipo de empresa que Asturias quiere atraer: especializada, conectada con mercados internacionales y capaz de generar actividad industrial avanzada.

Una señal para la Asturias que viene

La llegada de Northern Waves a Gijón no cambia por sí sola el mapa industrial asturiano, pero sí lanza una señal poderosa. Asturias puede competir por proyectos tecnológicos si combina suelo industrial, universidad, tradición metalúrgica, talento retornado y acompañamiento institucional.

La nueva planta de Porceyo fabricará antenas, pero su significado va más allá del producto concreto. Representa una Asturias que quiere mirar al espacio sin complejo, que pretende entrar en las cadenas de valor de las nuevas comunicaciones y que busca demostrar que la industria del futuro no tiene por qué instalarse siempre lejos.

En este caso, una parte de ese futuro empezará a fabricarse en Gijón. Y no precisamente con los pies en la tierra.

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