Cerca de 200 establecimientos se suman al programa municipal “Oviedo a tu lado” para difundir el teléfono gratuito 900 100 222 y ayudar a detectar situaciones de soledad no deseada
El pequeño comercio de Oviedo dará un paso más allá del mostrador para convertirse en aliado directo de las personas mayores que viven solas o se sienten solas. Cerca de 200 establecimientos de toda la ciudad se han sumado al programa municipal “Oviedo a tu lado”, una iniciativa del Ayuntamiento destinada a prevenir y combatir la soledad no deseada mediante una red de apoyo basada en la cercanía, la escucha y la implicación de los barrios.
La campaña parte de una idea sencilla, pero poderosa: muchas veces quien primero detecta que una persona mayor está más apagada, más aislada o más vulnerable no es una institución, sino la persona que la ve cada mañana en la panadería, en la frutería, en la farmacia, en el quiosco o en el puesto del mercado. El comercio de proximidad conoce nombres, rutinas, silencios y ausencias. Y, en una ciudad, eso vale oro.
Con esta incorporación, el programa “Oviedo a tu lado” amplía su alcance y sale todavía más a la calle. La Concejalía de Economía, Transformación Digital y Políticas Sociales, a través de la plataforma “Creo en Oviedo”, ha impulsado la adhesión voluntaria del tejido comercial, con establecimientos de distintos sectores y repartidos por todos los barrios.
Un teléfono gratuito, disponible las 24 horas
Los comercios adheridos distribuirán entre su clientela una bolsa de obsequio con información del programa, hasta agotar existencias. El objetivo principal es dar a conocer el teléfono gratuito 900 100 222, un servicio de atención profesional disponible las 24 horas del día.
A través de este número se ofrece escucha, orientación y acceso a recursos de apoyo. Puede llamar una persona mayor que se sienta sola, pero también un familiar, un vecino, un conocido o cualquier ciudadano que detecte una situación preocupante.
El mensaje es claro: nadie debería afrontar la soledad sin saber que existe una puerta a la que llamar.
El comercio de barrio como red de confianza
La campaña subraya el papel esencial del comercio de proximidad como espacio de relación diaria. No se trata solo de comprar el pan, la fruta o el periódico. En muchos casos, esos pequeños gestos cotidianos son también una forma de contacto social, especialmente para personas mayores que viven solas o tienen una red familiar limitada.
Por eso, los establecimientos participantes no actuarán como servicios sociales, pero sí como puntos de información, sensibilización y cercanía. Podrán ayudar a que el programa llegue a quienes quizá no lo buscarían por iniciativa propia o ni siquiera saben que existe.
La concejala de Economía, Transformación Digital y Políticas Sociales, Leticia González, destacó durante la presentación que “el comercio de proximidad es mucho más que un espacio donde realizar compras; es un punto de encuentro y una red de confianza que forma parte de la vida cotidiana de nuestros barrios”.
González subrayó además que la adhesión de cerca de 200 establecimientos demuestra “el enorme compromiso social del comercio ovetense y su capacidad para contribuir a construir una ciudad más humana y cercana”.
El Fontán, símbolo de una campaña que quiere llegar a todos los barrios
Como muestra de esta colaboración, Leticia González y la concejala delegada de Políticas Sociales, María Velasco, visitaron varios puestos del mercado de El Fontán que participan en la iniciativa. El recorrido sirvió para agradecer personalmente la implicación de los comerciantes y visibilizar una campaña que se extiende por toda la ciudad.
El Fontán representa bien el espíritu del programa: un lugar de encuentro, conversación y confianza, donde muchos clientes no son anónimos y donde los comerciantes conocen desde hace años a buena parte de las personas que se acercan a comprar.
Ese vínculo cotidiano es precisamente el que el Ayuntamiento quiere aprovechar para que la información llegue a más personas y para que la soledad no deseada deje de permanecer oculta.
“Ese pequeño gesto puede marcar una gran diferencia”
La concejala delegada de Políticas Sociales, María Velasco, insistió en que la soledad no deseada muchas veces permanece invisible y solo puede combatirse con la implicación de toda la sociedad.
“Cada comercio que participa en esta campaña se convierte en una puerta de entrada para que una persona conozca que existe un recurso, un teléfono y un equipo dispuesto a escucharla y acompañarla. Ese pequeño gesto puede marcar una gran diferencia”, señaló.
Velasco explicó que se han facilitado bolsas informativas a los más de 200 comercios de proximidad adheridos a la campaña y recordó la importancia del teléfono del mayor, el 900 100 222. A partir de una llamada, los profesionales pueden ponerse en contacto con la persona afectada, acercarse a su situación y facilitar recursos para fomentar sus relaciones sociales.
La soledad no deseada, un problema de ciudad
El programa “Oviedo a tu lado” parte de una premisa fundamental: la soledad no deseada no es un problema privado que deba resolver cada persona como pueda, sino una realidad social que necesita comunidad, atención y respuesta.
El envejecimiento de la población, los cambios en la estructura familiar y el ritmo de vida urbano hacen que cada vez más personas mayores puedan pasar demasiadas horas o demasiados días sin una conversación significativa. A veces la soledad no hace ruido. No llama la atención. No se ve desde fuera. Pero deteriora la salud, el ánimo y la vida cotidiana.
Por eso, el Ayuntamiento busca construir una red que vaya más allá de los servicios municipales y que incorpore a quienes están en contacto directo con los vecinos: comercios, profesionales, barrios y ciudadanía.
Una ciudad más atenta
Con esta colaboración, Oviedo refuerza una red de apoyo que trasciende el ámbito institucional. El comercio de proximidad se convierte así en un aliado esencial para sensibilizar, informar y acercar ayuda a quienes puedan necesitarla.
La iniciativa no pretende sustituir el trabajo profesional, sino multiplicar los puntos de contacto. Porque una bolsa con información, una conversación en una tienda o una llamada a tiempo pueden parecer gestos pequeños, pero en la vida de una persona sola pueden significar mucho.
Oviedo quiere ser una ciudad más atenta. Y, en esta ocasión, la respuesta empieza en los lugares de siempre: el mercado, la tienda del barrio, el mostrador conocido y esa mirada de quien se da cuenta de que alguien quizá necesita algo más que hacer la compra.
