Estudiar Medicina por más de 26.000 euros al año en Gijón: la universidad que divide Asturias entre quienes pueden pagarla… y quienes no

Estudiar Medicina por más de 26.000 euros al año en Gijón: la universidad que divide Asturias entre quienes pueden pagarla… y quienes no

La llegada de la Universidad Europea al campus de La Pecuaria abre un debate incómodo: formación de élite a precio de lujo frente a un sistema público que ya no absorbe toda la demanda

Hay cifras que no necesitan interpretación.
Solo necesitan leerse despacio.

26.000 euros por estudiar primero de Medicina.
24.400 euros por Odontología.
Más de 11.900 euros incluso en la carrera “más barata”, Psicología.

No es Londres. No es Estados Unidos.
Es Gijón. Año 2027.

Y la pregunta ya no es cuánto cuesta estudiar.
La pregunta es otra mucho más incómoda:

¿Quién va a poder hacerlo?

Un modelo universitario que no es para todos

La implantación de la Universidad Europea en Asturias no es solo una noticia educativa. Es, sobre todo, una noticia económica y social.

Porque el modelo que aterriza en Gijón responde a una lógica clara:

  • Reserva de plaza de miles de euros
  • Pago por crédito ECTS elevado
  • Tasas administrativas adicionales
  • Y una factura final que supera ampliamente los 20.000 euros en varias titulaciones

En Medicina, el cálculo es directo:

  • 3.600 euros de reserva
  • 21.480 euros en docencia
  • Más tasas de acceso y expediente

Resultado real: más de 26.000 euros el primer año

Y eso es solo el inicio.

El espejo incómodo: pública frente a privada

Para entender el impacto, basta comparar.

En una universidad pública asturiana, como la Universidad de Oviedo:

  • Un curso completo suele oscilar entre 800 y 1.500 euros
  • Incluso en grados experimentales, la cifra rara vez supera los 2.000 euros

Ahora comparemos:

  • Universidad pública: hasta 2.000 euros
  • Universidad privada: hasta 26.000 euros

La diferencia no es grande.
Es abismal.

¿Universidades para todos… o para unos pocos?

Aquí está el verdadero núcleo del debate.

Asturias, una de las comunidades con:

  • Mayor envejecimiento de España
  • Salarios medios más contenidos
  • Fuga constante de jóvenes

Se enfrenta ahora a un modelo donde el acceso depende directamente del poder adquisitivo.

Porque, seamos claros:

Una familia media asturiana difícilmente puede asumir:

  • 26.000 euros anuales
  • Durante 6 años en el caso de Medicina

Estamos hablando de más de 150.000 euros por carrera.

Eso no es educación.
Eso es una inversión de alto nivel.

El argumento a favor: más oferta, más oportunidades

Los defensores del proyecto lo tienen claro:

  • Más plazas universitarias
  • Menos presión sobre la universidad pública
  • Atracción de estudiantes de fuera
  • Inversión de más de 35 millones de euros

Y un discurso muy concreto:
“Transformar vidas” y generar oportunidades

Además, hay un hecho innegable:
Muchos estudiantes españoles se ven obligados a irse fuera o pagar privadas en otras comunidades para estudiar carreras como Medicina.

La Universidad Europea viene a cubrir ese hueco.

El argumento en contra: una brecha educativa que se ensancha

Pero la otra cara es difícil de ignorar.

Este modelo introduce algo que en Asturias siempre había sido más difuso:

Una educación superior claramente segmentada por renta

Dos caminos:

  • El acceso público, competitivo y limitado
  • El acceso privado, abierto… pero solo para quien pueda pagarlo

Y eso cambia el tablero.

Porque no hablamos solo de estudiar.
Hablamos de quién puede ser médico, odontólogo o farmacéutico en el futuro.

El factor Asturias: una tierra que se juega su modelo

El debate no es abstracto. Es profundamente asturiano.

Porque aquí confluyen varias realidades:

  • Falta de profesionales sanitarios en algunas áreas
  • Necesidad de atraer talento
  • Pero también riesgo de elitización

¿Puede una región como Asturias permitirse un modelo donde formar médicos dependa del dinero?

¿O, por el contrario, necesita cualquier inversión que refuerce su sistema educativo?

Lo que no se está diciendo (y debería)

Hay una cuestión que apenas se menciona, pero que está en el fondo de todo:

La universidad privada no compite con la pública. Juega en otra liga.

  • No selecciona solo por nota
  • Selecciona por capacidad de pago

Y eso introduce un cambio silencioso pero profundo:

El mérito académico deja de ser el único filtro.

Una universidad que abre puertas… pero no para todos

La Universidad Europea llegará a Gijón con instalaciones modernas, inversión millonaria y titulaciones con alta demanda.

Pero también lo hará con un mensaje implícito:

El acceso ya no depende solo de tu nota. Depende de tu bolsillo.

Asturias se enfrenta así a un dilema que va mucho más allá de un campus:

  • Más oferta educativa
  • O más desigualdad

 

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