(De realoviedo).-El Real Oviedo cayó derrotado por 1-2 ante el Elche CF en un encuentro marcado por la urgencia y la presión, en el que los azules afrontaban una auténtica final en su lucha por la permanencia. El resultado deja muy tocadas sus opciones, en una jornada que puede resultar decisiva en el desenlace de la temporada.
El partido no pudo comenzar peor para los intereses carbayones. En los primeros compases, Bigas sorprendió a todos con un disparo lejano que se superó a Aarón Escandell para asombro de todo el oviedismo. El 0-1 dejó frío al conjunto oviedista, que tardó en asentarse sobre el terreno de juego y mostró imprecisiones en su intento por reaccionar.
El Elche, cómodo con el marcador a favor, supo jugar su partido, manejando los tiempos y aprovechando los espacios. En el 16´, los visitantes ampliaron la ventaja tras una buena jugada colectiva que culminó Gonzalo Villar. Golpe duro con el que el Oviedo se marchó al vestuario con la necesidad de cambiar muchas cosas.
En la segunda mitad, el Real Oviedo intentó dar un paso al frente y volcó su juego en campo rival, pero le costó generar peligro real sobre la portería defendida por Dituro. El empuje, más basado en la voluntad que en la claridad, no terminaba de traducirse en ocasiones claras. Thiago Fernández, Cazorla, Borbas y Javi López salieron en el segundo periodo con el objetivo de cambiar las cosas.
Ya en la recta final, Ilias recortó distancias y devolvió la esperanza al Tartiere con el 1-2. El gol espoleó a los azules, que vivieron sus mejores minutos en el tramo final, acumulando llegadas y poniendo en aprietos al conjunto ilicitano. Sin embargo, el tanto del empate no llegó, pese al empuje y la insistencia.
El pitido final confirmó una derrota muy dura para un Real Oviedo que se jugaba prácticamente la vida en este encuentro y que ve cómo sus opciones de permanencia se alejan mucho.
