Tres mujeres que hacen avanzar Asturias: Elena Arnaiz, Yolanda Lobo e Isabel Viña, distinguidas como Mujeres Prestosas 2026

Tres mujeres que hacen avanzar Asturias: Elena Arnaiz, Yolanda Lobo e Isabel Viña, distinguidas como Mujeres Prestosas 2026

Mujeres de Empresa de Asturias entregará el próximo 6 de agosto, en la FIDMA de Gijón, unos reconocimientos que premian el talento, la trayectoria y la capacidad de abrir camino desde el trabajo autónomo, la empresa y la universidad

Asturias se construye también desde trayectorias que no siempre hacen ruido, pero que dejan huella. Desde el talento que se queda, desde la experiencia que se reinventa y desde el conocimiento que transforma instituciones. Esa es, precisamente, la filosofía del Distintivo Mujer Prestosa 2026, impulsado por Mujeres de Empresa de Asturias, que este año reconoce a Elena Arnaiz Ecker, Yolanda Lobo e Isabel Viña Olay en las categorías de Autónoma, Empresaria y Profesional.

La entrega de los galardones se celebrará el 6 de agosto de 2026, a las 12.00 horas, en la Sala Anfiteatro de la Feria Internacional de Muestras de Asturias, en Gijón. Será la tercera edición de un reconocimiento nacido en Asturias para dar visibilidad a mujeres que, desde ámbitos muy distintos, contribuyen al desarrollo económico y social de la región.

El premio no busca únicamente celebrar carreras brillantes. Va un paso más allá: pretende señalar referentes. Mujeres que trabajan, emprenden, investigan, enseñan, crean comunidad, abren conversaciones necesarias y demuestran que el liderazgo femenino no responde a un único molde.

Qué significa ser una Mujer Prestosa

La palabra “prestosa” tiene una raíz profundamente asturiana. En el lenguaje cotidiano se usa para hablar de alguien agradable, cercano, inspirador. Pero Mujeres de Empresa de Asturias ha querido darle un significado más amplio: una Mujer Prestosa es aquella que comparte conocimiento, genera confianza, impulsa proyectos y deja una huella positiva en su entorno.

También conecta con el verbo “prestar”: prestar ayuda, prestar apoyo, prestar atención. Y ahí está buena parte del espíritu del distintivo: reconocer a mujeres que ponen su talento al servicio de los demás.

Como resume Elvira Pérez, presidenta de Mujeres de Empresa de Asturias, cada candidatura llega acompañada de admiración y respeto hacia otra profesional. Y eso, en sus palabras, desmonta tópicos sobre la competencia entre mujeres: cuando una mujer pone en valor el trabajo de otra, contribuye a que todas avancen.

Elena Arnaiz: el talento no se fuga, se ahuyenta

En la categoría Autónoma, la galardonada es Elena Arnaiz Ecker, psicóloga, consultora de talento, autora y conferenciante. Desde Oviedo ha construido un proyecto con proyección nacional centrado en una pregunta incómoda para muchas empresas: ¿están preparadas para retener el talento que necesitan?

Arnaiz lleva más de una década trabajando con organizaciones y profesionales desde los dos lados del problema: acompañando a personas en la búsqueda de su lugar profesional y ayudando a empresas a encontrar y cuidar talento. De esa experiencia surge su concepto de “Talentocentrismo”, también convertido en libro, con una tesis clara: las compañías que pongan de verdad a las personas en el centro de sus decisiones estratégicas serán las que salgan ganando.

Su trabajo tiene una lectura especialmente asturiana. En una región que pelea por retener profesionales cualificados, frenar la fuga de talento y adaptar su tejido productivo a nuevos sectores, la propuesta de Elena Arnaiz toca una tecla sensible: el talento no basta con captarlo, hay que saber cuidarlo.

Con dos libros publicados, conferencias en España, Colombia e Italia, una comunidad de más de 21.800 seguidores en LinkedIn y más de 1.200 suscriptores activos en su blog, Arnaiz demuestra que también se puede construir un proyecto de alto impacto desde Asturias sin tener que hacer las maletas.

Yolanda Lobo: reinventarse también es liderar

En la categoría Empresaria, el reconocimiento recae en Yolanda Lobo, fundadora de Cincuenter y una de esas profesionales que han sabido leer los cambios sociales antes de que se convirtieran en titulares.

Durante casi tres décadas, Lobo convirtió La Santa Sebe en algo más que un establecimiento hostelero: fue un espacio de encuentro cultural y social en Oviedo, un lugar por el que pasaron músicos, escritores, cineastas y creadores. Pero su trayectoria no se explica solo por lo que levantó entonces, sino por lo que fue capaz de hacer después.

Tras cerrar aquella etapa, inició una nueva vida profesional vinculada a la comunicación, la gestión cultural y el diseño de proyectos para instituciones y empresas. Ha trabajado en iniciativas para el Ayuntamiento de Oviedo, fue responsable de Comunicación de Fnac Asturias y del Festival Internacional de Cine y Arquitectura, y ha impulsado campañas de sensibilización, igualdad y promoción cultural.

Su proyecto más reconocido hoy es Cincuenter, un movimiento nacido en Asturias que reivindica el talento sénior femenino y combate el edadismo desde una mirada positiva. La idea es tan sencilla como potente: la experiencia de las mujeres mayores de 50 años no es un problema para el mercado laboral, sino una oportunidad que demasiadas empresas siguen sin saber aprovechar.

En una Asturias marcada por el envejecimiento de la población y el debate sobre el relevo generacional, la trayectoria de Yolanda Lobo cobra un valor especial. Su carrera demuestra que reinventarse no es empezar de cero: es saber convertir lo vivido en una nueva herramienta para crear comunidad, abrir oportunidades y poner sobre la mesa conversaciones necesarias.

Isabel Viña: ciencia, universidad y compromiso público

La categoría Profesional distingue a Isabel Viña Olay, profesora titular e investigadora de la Universidad de Oviedo, doctora ingeniera de Minas y actual Defensora Universitaria.

Su carrera reúne tres dimensiones que pocas veces aparecen juntas con tanta claridad: investigación científica, docencia y gestión universitaria. Durante más de treinta años ha formado a generaciones de ingenieras e ingenieros en disciplinas históricamente masculinizadas, especialmente desde la Escuela Politécnica de Ingeniería de Gijón.

Su especialidad en Mecánica de los Medios Continuos y Ciencia e Ingeniería de Materiales se ha traducido en numerosas publicaciones científicas nacionales e internacionales y en una trayectoria investigadora reconocida. Pero su aportación no se limita a los laboratorios ni a las aulas.

También ha asumido responsabilidades relevantes en la gestión universitaria, como la Dirección del Área de Obras y Gestión de Espacios y el Vicerrectorado de Campus e Infraestructuras. Desde esos puestos participó en proyectos de modernización de la Universidad de Oviedo, mejorando espacios donde estudian y trabajan miles de personas.

En 2022 fue elegida por el Claustro como Defensora Universitaria, figura independiente encargada de velar por los derechos y libertades de estudiantes, profesorado y personal técnico, de gestión y administración. Su elección fue un reconocimiento a una forma de liderazgo basada en el rigor, el diálogo y la búsqueda de consensos.

En su caso, el distintivo subraya algo fundamental: transformar una institución desde dentro también exige liderazgo. Y a menudo, bastante más paciencia que focos.

Una estatuilla para mujeres en movimiento

Las galardonadas recibirán una estatuilla diseñada por Volumínica Studio, realizada mediante impresión 3D sobre una base de madera. La pieza representa a una mujer en movimiento: una figura que avanza, evoluciona y afronta nuevos retos sin perder equilibrio ni firmeza.

El diseño resume los valores del distintivo: elegancia entendida como forma de actuar, fortaleza para afrontar desafíos y resiliencia para transformar el entorno desde el compromiso y el conocimiento.

Un premio joven con vocación de referente

El Distintivo Mujer Prestosa llega en 2026 a su tercera edición. En años anteriores ha reconocido a mujeres de ámbitos tan diversos como la salud, el transporte, la pesca, la investigación científica, la cultura, la universidad, la empresa o el trabajo autónomo.

En 2024 fueron distinguidas Sonia Camblor Iglesias, Mercedes Migoya López, Julia López García y, como Mujer Prestosa de Honor, María Neira González, directora del Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de la OMS. También hubo un homenaje especial a Charo Gómez Haces, vicepresidenta y fundadora de Mujeres de Empresa de Asturias.

En 2025, las reconocidas fueron Rosa Menéndez, química y expresidenta del CSIC; Raquel Baeza, directora general de Pescados Burela; y Teté Costales, actriz, directora y gestora cultural.

Con Elena Arnaiz, Yolanda Lobo e Isabel Viña, el distintivo vuelve a lanzar un mensaje claro: Asturias necesita todo su talento. El de quienes emprenden, investigan, enseñan, crean empresas, reinventan proyectos y abren camino para quienes vienen detrás.

Porque una región no solo avanza con grandes infraestructuras o cifras macroeconómicas. También avanza cuando reconoce a quienes, desde su trabajo diario, hacen que los demás puedan llegar un poco más lejos.

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