La victoria de Bernardo de Gálvez en Florida, una de las operaciones militares más brillantes de la Guerra de Independencia norteamericana, conecta con una historia con acento asturiano: la de Pedro Menéndez de Avilés y el origen español de la ciudad más antigua de Estados Unidos
La toma de Pensacola en 1781 arrebató a los británicos una base clave en el Golfo de México y ayudó a inclinar la guerra a favor de las Trece Colonias
Pensacola, Florida, 1781. Una bahía defendida por cañones británicos, una escuadra española bloqueada por bancos de arena y un general que decide avanzar cuando otros dudan. Su gesto quedaría resumido en una frase que pasó a su escudo: “Yo solo”.
La batalla de Pensacola forma parte de la gran historia militar de España y de la independencia de Estados Unidos. También conecta con Asturias a través de Florida. Más de dos siglos antes de aquella ofensiva, Pedro Menéndez de Avilés había fundado San Agustín en 1565, la ciudad europea habitada de forma continua más antigua de los actuales Estados Unidos.
Un asturiano abrió la presencia española en Florida en el siglo XVI. Un malagueño, Bernardo de Gálvez, la defendió y la recuperó frente a los británicos en el siglo XVIII.
Florida empezó también en Avilés
El 8 de septiembre de 1565, Pedro Menéndez de Avilés desembarcó en la costa de Florida y fundó San Agustín con unos 600 colonos. El asentamiento se convirtió en base militar y centro de la presencia española en el sureste norteamericano.
San Agustín es anterior a Jamestown y Plymouth y representa el origen europeo más antiguo de Estados Unidos.
Avilés mantiene ese vínculo histórico con la ciudad estadounidense, recordando la salida de Menéndez desde la ría avilesina y la relación institucional entre ambas ciudades desde hace un siglo.
Pensacola, la plaza clave
En 1781, España estaba en guerra contra Gran Bretaña. El objetivo era debilitar su poder y recuperar territorios. Pensacola, capital de la Florida Occidental británica, era una base estratégica en el Golfo de México.
Bernardo de Gálvez ya había conquistado posiciones británicas en el Misisipi, Baton Rouge, Natchez y Mobile. Pensacola era el objetivo final de la campaña.
La bahía imposible
La entrada a la bahía de Pensacola estaba protegida por bancos de arena y baterías británicas. El navío San Ramón encalló en la barra, lo que llevó al mando naval a considerar inviable el acceso.
Gálvez decidió lo contrario: la entrada era peligrosa, pero posible.
“Yo solo”
Ante la indecisión de la flota, Gálvez subió al bergantín Galveztown y entró en la bahía bajo fuego enemigo. Tras él, el resto de los barcos españoles siguieron el paso.
Por esta acción, Carlos III le concedió el lema “Yo solo” para su escudo.
El asedio y la victoria
Tras superar la entrada, comenzó el asedio. Durante semanas, las tropas españolas avanzaron con trincheras y artillería hasta acercarse a las posiciones británicas.
El 8 de mayo de 1781, un proyectil español alcanzó el polvorín enemigo, provocando una explosión decisiva. La defensa británica se derrumbó y Pensacola cayó en manos españolas.
La Florida Occidental regresaba a dominio español.
Una guerra también española
La campaña de Gálvez en el Golfo de México fue clave para debilitar a Gran Bretaña durante la guerra de independencia de Estados Unidos. España aportó recursos, presión militar y abrió un frente decisivo en el sur.
Pensacola fue una de las victorias determinantes de esa estrategia.
De Avilés a Pensacola
La historia conecta dos momentos: en 1565, Pedro Menéndez de Avilés funda San Agustín; en 1781, Bernardo de Gálvez recupera Florida en Pensacola.
De la ría de Avilés al Golfo de México, Asturias forma parte de la historia española en Norteamérica y de los orígenes de Estados Unidos.
Una historia que empieza en Avilés y llega hasta Pensacola.
