El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha elevado este jueves el tono político en torno al trágico accidente de la mina de Zarréu, que costó la vida a cinco trabajadores, al cargar con dureza contra la oposición por lo que considera un intento deliberado de desviar el foco.
En una intervención contundente, Barbón ha reprochado a Partido Popular, VOX y al diputado de Foro, Adrián Pumares, que eviten señalar a la empresa implicada, Blue Solving, como responsable directa de lo ocurrido.
“Solo les falta pedir perdón a la empresa y decir que era ejemplar”, ha lanzado el presidente, visiblemente molesto por el enfoque del debate político.
Un señalamiento claro: “actividad ilegal no autorizada”
El jefe del Ejecutivo autonómico ha sido tajante al apoyarse en los informes disponibles. Tanto el elaborado por la Inspección General de Servicios como el borrador del dictamen de la comisión de investigación apuntan, según ha subrayado, a una misma conclusión:
la causa directa del accidente fue una actividad ilegal no autorizada por parte de la empresa.
Un dato que, a su juicio, resulta imposible de ignorar y que desmonta cualquier intento de diluir responsabilidades.
Choque frontal con la oposición
El enfrentamiento ha sido especialmente duro con el portavoz del PP, Álvaro Queipo, a quien Barbón ha acusado de instrumentalizar la tragedia:
“Jamás utilizaré un accidente para hacer política del dolor como usted está intentando hacer”.
El presidente considera que la estrategia de la derecha pasa por desplazar el foco hacia el Gobierno autonómico y sus responsables políticos, evitando poner el acento en la actuación empresarial.
Sin pruebas contra cargos públicos
Uno de los puntos más sensibles del debate ha sido la exigencia de dimisiones por parte de la oposición. Sin embargo, Barbón ha sido claro:
no existe, a día de hoy, ningún elemento que vincule directamente a altos cargos de la Consejería de Industria con responsabilidades penales en el accidente.
“Ni por acción ni por omisión”, ha insistido, dejando claro que cualquier decisión se tomará cuando haya pruebas concluyentes y no antes.
El fin del servicio de seguridad minera, fuera de la ecuación
Otro de los argumentos utilizados por la oposición ha sido la desaparición del Servicio de Seguridad Minera. Barbón ha desmontado también esa línea:
según ha explicado, los informes no establecen ninguna relación entre esa decisión —adoptada tras el fin de la minería del carbón en Asturias— y el siniestro de Zarréu.
Al contrario, ha reiterado que el factor determinante fue la actuación de la empresa:
“Si no se hubiera hecho algo para lo que no había autorización, hoy no estaríamos hablando de cinco muertos.”
Un mensaje claro: llegar hasta el final
El presidente ha cerrado su intervención reafirmando el compromiso del Gobierno asturiano con una investigación completa, sin atajos ni conclusiones precipitadas.
El objetivo, ha insistido, es uno:
depurar todas las responsabilidades cuando se conozca toda la verdad.
Mientras tanto, el debate político sigue subiendo de temperatura en torno a una tragedia que, más de un año después, continúa dejando heridas abiertas… y ahora también un enfrentamiento directo sobre quién debe cargar con el peso de la culpa.
