El equipo carbayón derrota al Zuazo (24-20), recupera puestos de ascenso y depende de sí mismo para alcanzar la Liga Guerreras Iberdrola
Oviedo vivió una de esas noches que pueden marcar una temporada… o incluso una historia. El Lobas Global Atac Oviedo dio un golpe sobre la mesa que puede valer un ascenso al imponerse con autoridad al BM Zuazo Femenino (24-20) en un Florida Arena que acabó convertido en una auténtica caldera.
No fue solo una victoria. Fue una declaración de intenciones. Fue el momento en el que este equipo dijo, sin titubeos: “queremos subir”.
Un inicio arrollador que dejó sin respuesta al Zuazo
El partido comenzó con una intensidad que ya anticipaba lo que estaba en juego. Las jugadoras de Manolo Díaz salieron sin especular, con hambre, con determinación, con ese punto de ambición que diferencia a los equipos que quieren algo grande.
El marcador lo reflejó de inmediato: 3-0 de salida.
El Zuazo, superado en los primeros compases, tardó más de cinco minutos en ver portería. Y ahí apareció una de las grandes protagonistas de la noche:
Aida Fernández, imperial bajo palos, deteniendo incluso dos mano a mano que empezaban a inclinar el partido.
Golpe duro… y reacción de equipo grande
Cuando todo parecía bajo control, llegó el momento que pudo cambiar el partido.
Lisa Chiagozie, máxima goleadora del equipo, veía la tarjeta roja en el minuto 11.
Un golpe durísimo.
Pero ahí es donde se construyen los equipos de verdad.
Lejos de venirse abajo, el Lobas reaccionó con carácter. Ajustes tácticos, liderazgo en pista y un parcial demoledor:
5-0 para poner el 10-3 en el marcador.
El mensaje fue claro: ni una adversidad iba a frenar a este equipo.
Defensa de hierro y ventaja de gigante
A partir de ahí, el partido se convirtió en un monólogo ovetense.
- Defensa sólida, casi impenetrable
- Zuazo sin soluciones en ataque
- Y en ataque, una jugadora marcando diferencias:
Carmen García-Calvo, absolutamente decisiva
El resultado al descanso lo decía todo:
15-7
Ocho goles de ventaja. Un muro. Un aviso serio a la liga.
Sufrimiento, reacción rival… y carácter para cerrar el partido
Pero si algo define a los grandes partidos es que nunca se ganan sin sufrir.
La segunda parte cambió el guion. El Lobas se atascó en ataque y el Zuazo empezó a crecer.
Las paradas de Eider Polo impulsaron a las vascas, que fueron recortando distancias:
De un 16-11… a un inquietante 19-17
El partido estaba abierto. El miedo aparecía.
Y ahí volvió a emerger el alma del equipo.
Las capitanas toman el mando
Cuando más quemaba el balón, cuando el Florida Arena contenía la respiración… aparecieron las líderes.
- Carmen García-Calvo (9 goles)
- Celia Rojo (4 goles)
Ellas marcaron el ritmo, frenaron la reacción rival y volvieron a abrir la brecha:
22-18… y partido sentenciado
El final ya fue una celebración.
El pabellón, lleno hasta la bandera, empujó hasta el 24-20 definitivo.
Una victoria que cambia todo
Este triunfo no es uno más.
El Lobas Oviedo recupera el segundo puesto, uno de los dos que dan acceso directo a la Liga Guerreras Iberdrola
Y lo más importante:
depende de sí mismo para ascender
Quedan dos jornadas. Dos finales.
El siguiente paso: una final en Valencia
El próximo desafío ya está marcado en rojo:
Grupo USA Mislata
Sábado, 19:00 horas
Una victoria más… y el sueño estará aún más cerca.
Un equipo, una ciudad, un objetivo
Lo que se vivió en el Florida Arena no fue solo balonmano.
Fue conexión.
Fue identidad.
Fue un equipo que representa a una ciudad que empieza a creer de verdad.
Porque hay noches que valen mucho más que dos puntos.
Y esta…
puede valer un ascenso.
