Desde que comenzó la temporada, se podía comprobar que el proyecto del Real Oviedo estaba abocado a pasar muchos apuros para salvar la categoría. Así lo pronosticaban los resultados de la liga española cuando se inició esta aventura. Lo cierto es que mucho no se han equivocado.
Tras la destitución de Paunovic como entrenador, lo que eran nubes negras se tornaron en tormentas de cotas astronómicas. La llegada de Almada al banquillo no supuso un soplo de aire fresco para el proyecto asturiano, sino más bien todo lo contrario.
Especialmente doloroso sería este descenso, al tratarse de la más que probable última temporada en la élite de Santi Cazorla. El hijo pródigo del equipo está cerrando su etapa como futbolista profesional, y parece ser que no se cumplirán sus expectativas de permanencia de su escuadra en la Liga EA Sports.
Su trayectoria ha estado marcada por el esfuerzo constante y la regularidad. Durante años fue considerado uno de los jugadores españoles más completos en su posición, capaz de adaptarse a diferentes estilos de juego y rendir al máximo nivel tanto en competiciones nacionales como internacionales. Además de su calidad futbolística, siempre destacó por su humildad y cercanía, características que le hicieron ganarse el cariño de aficionados y compañeros.
Uno de los momentos más difíciles de su carrera llegó con una grave lesión que puso en peligro no solo su continuidad en el fútbol profesional, sino incluso su salud. Tras numerosas operaciones y un largo proceso de recuperación, muchos pensaban que no volvería a jugar. Sin embargo, Cazorla logró regresar a los terrenos de juego gracias a su perseverancia y fortaleza mental, convirtiéndose en un ejemplo de superación dentro del deporte.
Con la selección española también dejó una huella importante, participando en una de las etapas más exitosas del fútbol español. Su talento y experiencia fueron fundamentales en un equipo que marcó una época a nivel mundial.
Hoy en día, Santi Cazorla es recordado como un futbolista elegante, comprometido y ejemplar. Más allá de los títulos y reconocimientos, su legado está ligado a la pasión por el fútbol y a una historia de lucha y resiliencia que inspira a muchas personas. De hecho, muy pocos futbolistas se han ganado, incluso, el cariño de la afición rival. Cazorla sale ovacionado de cada campo de España, y eso es algo que se llevará para siempre cuando anuncie su retiro.
Mientras ese momento llega, tanto Cazorla como sus compañeros buscan apurar las opciones de permanencia del Real Oviedo. Son ínfimas, pero dar una buena imagen en estos últimos encuentros puede servir para que la afición siga enganchada al equipo, también en segunda división.
Se avecina momentos de despedidas en la capital asturiana. El equipo de la máxima categoría del balompié nacional, y uno de sus buques insignias de los terrenos de juego. Solo queda esperar, que este histórico del balompié nacional vuelva por los fueros de la grandeza que hace no tanto tiempo tuvo.
