Apuñalado el abogado del “Matador” horas antes del juicio: sangre, silencio y un proceso clave en el aire

Apuñalado el abogado del “Matador” horas antes del juicio: sangre, silencio y un proceso clave en el aire

La mañana que debía arrancar uno de los juicios más delicados por narcotráfico en Asturias ha terminado con un giro propio de un thriller judicial: el abogado defensor Fausto Suárez, de 69 años, fue apuñalado en su propio despacho de Oviedo, sufrió una grave pérdida de sangre que obligó a una transfusión urgente y permanece en la UCI, aunque fuera de peligro.

El ataque se produjo en su oficina de la avenida de Colón, apenas unas horas antes de que tuviera que comparecer en la Audiencia Provincial para defender a una de las acusadas en la causa contra la red liderada por Carlos García Morán, alias “Matador”. Nunca llegó.

Una mañana que se torció en silencio… hasta que saltaron todas las alarmas

A primera hora, la escena en la Audiencia era la habitual en un juicio de alto voltaje: abogados, acusados y Fiscalía preparados para una vista clave. Pero algo no encajaba. Fausto Suárez no aparecía.

Las llamadas se sucedían. Teléfono apagado. Inquietud creciente.

La situación dio un vuelco cuando, pasadas las once, una llamada al 112 alertó de que un hombre —un abogado— estaba en su despacho “sangrando abundantemente”.

Cuando los servicios sanitarios llegaron, Suárez estaba consciente, pero no pudo —o no quiso— explicar qué había ocurrido. Fue trasladado de urgencia al HUCA, donde su estado empeoró rápidamente: neumotórax, varias heridas por arma blanca y una pérdida de sangre que obligó a una transfusión inmediata.

Acabó intubado y trasladado a la UCI.

El arma, en el despacho: un misterio con todas las hipótesis abiertas

La Policía Nacional encontró el arma blanca en el propio despacho. Ese detalle, lejos de aclarar el caso, lo complica.

No hay detenidos.
No hay una versión clara.
No hay, de momento, explicación.

Los investigadores trabajan con todas las hipótesis abiertas, desde una agresión externa hasta escenarios más complejos que aún no han trascendido. El hecho de que el letrado no pudiera declarar antes de ser intubado deja un vacío clave en la reconstrucción de lo sucedido.

El juicio del “Matador”, otra vez tocado

El ataque ha golpeado de lleno a un proceso judicial ya marcado por los sobresaltos.

El juicio contra la red de “Matador” —desarticulada en 2022 tras la incautación de 600 kilos de cocaína en Siero, junto a armas de guerra y munición— volvía a arrancar este miércoles tras un aplazamiento previo en enero.

Precisamente entonces, Fausto Suárez acababa de asumir la defensa de Cristina Orsi Padula y pidió tiempo para estudiar un sumario mastodóntico de más de 8.000 folios.

Ahora, la historia se repite… pero con un elemento mucho más grave.

Tensión en la Audiencia: “¡Lo mataron!”

Mientras se intentaba averiguar qué ocurría, en la sala se vivieron momentos de auténtica tensión.

Cristina Orsi Padula, al saber que su abogado había salido de casa pero no había llegado, llegó a exclamar:
“¡Lo mataron!”

La frase heló el ambiente.

Finalmente, el tribunal optó por continuar parcialmente la vista, aplazando la declaración de la acusada para garantizar sus derechos. El decano del Colegio de Abogados, Antonio González-Busto, llegó a intervenir para cubrir provisionalmente la asistencia letrada.

Un caso de narcotráfico internacional bajo presión

El trasfondo no es menor.

La causa gira en torno a una operación internacional en la que participaron autoridades españolas, colombianas y estadounidenses. En ella se intervino un cargamento de 600 kilos de cocaína, además de un arsenal que incluía armas de guerra.

La Fiscalía pide:

  • 21 años de prisión para “Matador”
  • 14 años para tres acusados que ya han pactado
  • 7 años para Orsi Padula

Durante la sesión, el propio García Morán se declaró inocente, asegurando que su presencia en la nave donde fue detenido respondía a un asunto económico vinculado a una supuesta inversión en Venezuela. Una versión que choca frontalmente con la investigación policial.

Una pieza clave fuera de juego

El apuñalamiento de Suárez introduce una variable imprevisible en el proceso.

No es solo la ausencia de un abogado.
Es la irrupción de la violencia en el corazón de un caso extremadamente sensible.

Además, según ha trascendido, el letrado había manifestado en días previos su intención de abandonar la causa, lo que añade aún más incógnitas a lo sucedido.

Estado actual: estable, pero con muchas preguntas

A última hora, fuentes sanitarias confirman que Fausto Suárez permanece estable dentro de la gravedad, ingresado en la UCI y fuera de peligro inmediato.

Pero la clave sigue sin resolverse:

¿Quién le apuñaló… y por qué justo el día del juicio?

La respuesta, de momento, no está sobre la mesa.

Un caso que trasciende lo judicial

Lo ocurrido no es un incidente aislado. Es un golpe directo a la seguridad en el ámbito jurídico y a la estabilidad de un proceso de enorme relevancia.

En Asturias, hoy no solo se juzga a una red de narcotráfico.

También se abre una inquietante pregunta sobre hasta dónde pueden llegar las sombras que rodean este tipo de causas.

Dejar un comentario

captcha