Morcín prepara una de las grandes citas del campo asturiano: el Certamen Regional de Ganado Equino busca coronar a los mejores caballos de Asturias

Morcín prepara una de las grandes citas del campo asturiano: el Certamen Regional de Ganado Equino busca coronar a los mejores caballos de Asturias

El concejo reunirá el próximo domingo a ganaderos y aficionados de toda la región en una jornada que reivindica la tradición caballar asturiana en pleno debate sobre el futuro del mundo rural

Asturias volverá a mirar al caballo el próximo fin de semana. Y lo hará en uno de esos eventos donde tradición, genética ganadera, orgullo rural y pasión por el mundo ecuestre se mezclan desde primera hora de la mañana entre remolques, cuadras, crines perfectamente cepilladas y conversaciones de feria.

Morcín ultima ya todos los preparativos para celebrar el próximo domingo 24 de mayo el XVI Certamen Regional de Ganado Equino, una de las grandes citas del calendario ganadero asturiano y un escaparate que reunirá a algunos de los mejores ejemplares caballares de la región.

El Recinto Ferial de Santolaya volverá a convertirse durante unas horas en el corazón del sector equino asturiano, en una edición que además llega marcada por una decisión estratégica del Ayuntamiento: concentrar toda la actividad en una única gran jornada dominical para atraer más público, más ambiente y más participación.

Mucho más que una feria: el orgullo de la Asturias ganadera

En Morcín no hablan del certamen como un simple concurso.

Para muchos ganaderos, criadores y aficionados, este tipo de encuentros representan casi una reivindicación cultural de la Asturias rural que todavía resiste entre montañas, brañas y explotaciones familiares.

Porque detrás de cada caballo que desfila por la pista hay años de selección genética, cuidados diarios, alimentación específica y una enorme carga emocional.

El certamen premiará ejemplares de dos grandes categorías históricas:

  • Caballos de tiro, vinculados a las tradicionales líneas fuertes y robustas de montaña.
  • Caballos de silla, más ligados al mundo deportivo y morfológico.

Cada categoría contará con diez secciones diferenciadas por sexo y año de nacimiento, además de premios especiales para los mejores ejemplares locales y regionales.

Y aunque las cuantías económicas no son enormes —100 euros para algunos premios especiales—, el verdadero valor está en el prestigio.

En este mundo, ganar un certamen regional sigue siendo un sello de calidad que puede disparar el valor reproductivo y comercial de un animal.

Asturias mantiene viva una tradición histórica

La imagen del caballo forma parte de la memoria colectiva asturiana desde hace siglos.

Durante generaciones, los caballos fueron esenciales para el trabajo agrícola, el transporte y la vida en las aldeas de montaña. Y aunque la mecanización transformó completamente el campo, Asturias ha conseguido conservar una fuerte cultura equina, especialmente en las zonas rurales del interior.

El propio certamen de Morcín se ha convertido con el tiempo en una referencia para criadores de distintas comarcas que buscan exhibir las mejores líneas morfológicas del Principado.

Además, el evento funciona también como punto de encuentro social entre ganaderos que comparten preocupaciones comunes: el relevo generacional, el aumento de costes, las dificultades burocráticas y el progresivo envejecimiento del sector.

Un sector que lucha por sobrevivir

La celebración del certamen llega además en un momento delicado para buena parte del mundo ganadero asturiano.

El aumento de los costes veterinarios, la alimentación animal, el transporte y las exigencias sanitarias han endurecido enormemente la actividad para muchos pequeños criadores.

Por eso, eventos como el de Morcín se han convertido también en una forma de dar visibilidad al sector y de mantener viva la afición entre las nuevas generaciones.

La organización ha fijado una capacidad máxima de 80 ejemplares inscritos, todos ellos procedentes de explotaciones registradas oficialmente en Asturias.

Además, los animales deberán cumplir estrictos requisitos sanitarios y de identificación, incluyendo documentación oficial y autorización favorable del Servicio de Sanidad y Producción Animal.

También se exigirá pureza racial, quedando excluidos los cruces.

Una jornada que mueve mucho más que caballos

El impacto del certamen no se limita únicamente al recinto ferial.

Restaurantes, bares y comercios de la zona esperan también una importante afluencia de visitantes durante el domingo, especialmente de aficionados llegados desde distintos puntos de Asturias.

Porque este tipo de ferias conservan todavía algo que muchas veces cuesta encontrar: autenticidad.

Aquí no hay decorados artificiales ni folclore preparado para turistas. Hay ganaderos limpiando sus animales al amanecer, conversaciones sobre líneas de sangre, nervios antes de entrar en pista y una competición silenciosa por demostrar quién conserva los mejores ejemplares de la región.

Y en una Asturias donde el mundo rural pelea constantemente por no desaparecer, citas como la de Morcín funcionan casi como una declaración de resistencia.

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