La Máquina de Dios inicia una nueva búsqueda del Bosón de Higgs

La Máquina de Dios inicia una nueva búsqueda del Bosón de Higgs

Más de 5000 científicos entre ellos los argentinos María Teresa Dova y Ricardo Piegai emprenden en el Centro Europeo de Física de Partículas, cerca de Ginebra, una decisiva etapa en la búsqueda del Bosón de Higgs, base del modelo estándar de la física moderna y que explicaría el origen de la materia

 

El sistema de aceleradores del  (CERN), ubicado en un predio instalado cerca de la ciudad de Ginebra, en la frontera entre Francia y Suiza, volvió a ser encendido tras más de dos meses de parada técnica, según confirmó a Efe el vocero de este organismo científico.

“Los aceleradores están arrancando ahora, pero los primeros haces de protones no serán inyectados en el Gran Acelerador de Hadrones (en inglés Large Hadron Collider, LHC) hasta mediados de marzo y las colisiones seguirán hacia finales de ese mes”, precisó el portavoz del CERN, James Gillies.

El LHC funcionará este año a una energía de 4 TeV (teraelectronvoltios) para que se pueda obtener el máximo volumen de datos posibles y establecer o descartar la existencia de la partícula de Higgs, llamada así por el físico inglés Peter Ware Higgs, quien la enunció en 1964.

El gran acelerador funcionó el año pasado a una energía de 3,5 TeV y se planeaba mantener esa potencia, pero el buen rendimiento de la máquina y la ausencia de problemas técnicos llevó últimamente a los responsables del CERN a decidir aumentar la energía en 0,5 TeV.

Con el volumen de datos que se reunirá de aquí a fin de año se llegará a una cantidad equivalente a 15 femto-barn inversos (Fv-1), lo que se considera suficiente para llegar a un resultado definitivo.

En el Centro del Control Computacional estudiantes argentinos de doctorado se encuentran realizando tareas de supervisión del funcionamiento del Colisionador de Hadrones.

El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva ha aportado más de $ 1.500.000 desde 2007 para financiar proyectos y apoyar la participación de investigadores argentinos en esta iniciativa.

Durante 2011, los detectores ATLAS Y CMS -dos de los cuatro con los que cuenta el LHC y que están dedicados exclusivamente a buscar nuevas partículas, incluida la de Higgs- ofrecieron datos en los que los físicos vieron “señales” de la presencia de la también llamada “partícula divina”, pero mantuvieron que la investigación debía continuar.

De acuerdo con lo que se explicó, la “significación estadística” de esos resultados todavía no era suficiente como para confirmar la existencia del Bosón de Higgs, por lo que todavía se requieren cientos de miles de millones de colisiones adicionales de haces de protones para corroborarlo o eliminar esa posibilidad.

Los próximos meses serán cruciales también porque a fin de año el LHC entrará en una pausa de hasta dos años para un mantenimiento técnico profundo y que se realicen algunos cambios a la máquina que están pendientes.
Luego, se continuará con una investigación que ha alcanzado una repercusión mundial por la trascendencia que tiene.

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