El segundo Día Mundial de la Sidra llena la región de escanciados populares, música, cine, talleres, gastronomía, actos institucionales y una celebración que ya mira al mundo tras el reconocimiento de la UNESCO
Asturias vuelve a levantar el vaso. Y no un vaso cualquiera: el de sidra, el que pasa de mano en mano, el que obliga a acercarse, a compartir, a mirar al otro y a brindar sin solemnidad, pero con una liturgia que aquí se entiende casi desde la infancia. Este martes, 3 de junio, el Principado celebra el segundo Día Mundial de la Sidra con una programación que convierte a la bebida más asturiana en protagonista cultural, gastronómica, turística y emocional de toda la jornada.
La celebración llega en un momento especialmente simbólico. La cultura sidrera asturiana fue reconocida en 2024 como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, una declaración que no premia solo una bebida, sino una forma de vivir, de reunirse y de entender la comunidad. La sidra no se bebe en soledad: se comparte. No se sirve de cualquier manera: se escancia. No pertenece únicamente a los llagares ni a las sidrerías: pertenece a la memoria colectiva de Asturias.
Bajo esa idea se despliega una agenda con más de una veintena de actividades en distintos concejos y también fuera de la comunidad. Habrá escanciados simbólicos y populares, mesas redondas, proyecciones, música en directo, talleres familiares, jornadas gastronómicas, actividades en museos, propuestas artísticas y actos institucionales. Una programación amplia para recordar que la sidra es tradición, pero también futuro; raíz, pero también industria; memoria, pero también marca internacional.
Oviedo: escanciado popular en la plaza de la Catedral
Uno de los momentos centrales de la jornada tendrá lugar en Oviedo, en la plaza de la Catedral, donde se ha convocado un escanciado simultáneo y popular abierto a profesionales del sector, hosteleros, vecinos y visitantes. La cita comenzará a las 11:45 horas con la ambientación musical de la Real Banda de Gaitas Ciudad de Oviedo y el reparto de sidra y vasos.
A las 12:10 horas están previstos los discursos institucionales y la lectura del Manifiesto de la Sidra, a cargo de la creadora de contenido Coral Explore. Cinco minutos después, a las 12:15, llegará el gran gesto colectivo: el escanciado simultáneo, una imagen pensada para simbolizar el respaldo popular a una cultura que Asturias ha conseguido convertir en patrimonio mundial.
Oviedo prolongará además la celebración hasta el 7 de junio con la quinta edición de las Jornadas Gastronómicas del Día Mundial de la Sidra, en las que participan 33 establecimientos hosteleros. Durante estos días, la sidra no solo se beberá: también entrará en la cocina como ingrediente, aroma y excusa perfecta para recorrer la ciudad a través de tapas, platos y propuestas especiales.
Gijón: memoria audiovisual, música antigua y pensamiento sidrero
La Laboral Ciudad de la Cultura, en Gijón, acogerá por la tarde el acto institucional de mayor carga cultural. A las 17:30 horas se celebrará una mesa redonda sobre cultura sidrera con Luis Benito García, director de la Cátedra Universitaria de la Sidra de Asturias; Juan Carlos de la Madrid, doctor en Geografía e Historia y diplomado en Cinematografía, y María Cardín, del Grupo El Gaitero.
A las 18:00 horas se proyectará material audiovisual recuperado sobre el proceso de elaboración de la sidra en la década de 1920. La sesión estará acompañada por música en directo compuesta e interpretada por Forma Antiqva, lo que convierte el acto en algo más que una proyección histórica: será una mirada artística a la Asturias que molía, prensaba, fermentaba y compartía sidra hace ya un siglo.
La clausura llegará a las 18:30 horas, con la intervención de la consejera de Cultura, Política Llingüística y Deporte, Vanessa Gutiérrez, y un brindis con sidra asturiana.
Nava: el corazón simbólico de la cultura sidrera
Nava, capital sentimental de la sidra para muchos asturianos, también tendrá su papel en la jornada. A las 12:00 horas, el Museo de la Sidra de Asturias acogerá un acto simbólico de escanciado de un culín, organizado por la Federación Asturiana de Concejos, el Consejo Regulador de la DOP Sidra de Asturias y la Fundación de la Sidra.
El gesto tiene un valor especial: Nava no es solo un lugar donde se habla de sidra, sino uno de los grandes territorios que han ayudado a conservar, explicar y proyectar esta cultura. El museo, los llagares, las fiestas sidreras y el vínculo de la localidad con la manzana forman parte de ese mapa emocional que cualquier asturiano reconoce aunque no necesite señalarlo en un plano.
Madrid: Asturias lleva su alma sidrera fuera de casa
La celebración también saldrá de Asturias. A las 20:00 horas, el espacio The Siderit, en la calle del Pinar de Madrid, acogerá el acto “Asturias alma de la sidra, de nuestra tierra al mundo”, organizado por el Principado.
El encuentro incluirá una espicha tradicional asturiana y busca poner en valor la cultura sidrera ante representantes institucionales, profesionales y agentes vinculados a la promoción exterior. Participará la vicepresidenta del Principado, Gimena Llamedo, junto al director de la Oficina Económica de la Presidencia, José Sicre.
La presencia en Madrid no es un detalle menor. Después del reconocimiento de la UNESCO, la sidra asturiana tiene por delante el desafío de explicarse mejor fuera de Asturias sin perder autenticidad. Porque una cosa es exportar una botella y otra, mucho más compleja, exportar lo que significa compartirla.
Siero: nuevo llagar de Campoastur en Tiñana
Tiñana, en Siero, acogerá a las 19:30 horas la inauguración del nuevo llagar de Campoastur, en la Casería San Juan del Obispo. El acto institucional incluirá una visita al llagar y a la pumarada, y concluirá con una espicha en las propias instalaciones.
La cita permite mostrar la otra cara del patrimonio: la del sector que invierte, moderniza instalaciones y mantiene viva la cadena que va de la pumarada al vaso. Porque la sidra no empieza cuando cae el chorro desde lo alto. Empieza mucho antes, en la tierra, en el manzano, en la campaña, en la selección de variedades, en el trabajo del cosechero y en el saber acumulado de los llagares.
Talleres, museos, cine y una semana de cultura sidrera
La programación del Día Mundial de la Sidra se extiende más allá de los actos institucionales. El Centro del Prerrománico Asturiano ha incluido un taller familiar de cosmética sidrera, con elaboración de jabones y productos artesanales inspirados en la manzana.
El Centro de Arte Rupestre Tito Bustillo, en Ribadesella, ofrecerá el 6 de junio el taller “Diseña tu imán sidrero”, una actividad familiar que juega con una imagen tan divertida como improbable: imaginar a una persona de la Prehistoria escanciando un culín.
En LABoral Centro de Arte y Creación Industrial, en Gijón, se desarrollará el taller “Magaya, ¿de qué color yera la to manzana?”, una propuesta de experimentación plástica alrededor de los colores de la sidra y del proceso de elaboración.
El Museo del Jurásico de Asturias proyectará los días 6 y 7 de junio el documental “La gran manzana”, de David de la Cruz, que narra el viaje cultural de la sidra desde una aldea asturiana hasta Nueva York. El Parque de la Prehistoria de Teverga también se suma con un taller infantil para decorar corchos con motivos prehistóricos.
La Biblioteca de Asturias Ramón Pérez de Ayala, en Oviedo, completa la mirada cultural con una propuesta sonora: “Día 3 de junio, Día Mundial de la Sidra: doce maneras de cantar a la sidra”, un recorrido mediante códigos QR por grabaciones y tonadas dedicadas a la bebida asturiana.
Además, el RIDEA acogerá a las 19:00 horas la conferencia “La manzana asturiana: innovaciones tecnológicas”, a cargo de Enrique Dapena de la Fuente, investigador del SERIDA, una cita que conecta tradición, ciencia y futuro del campo asturiano.
Una bebida, una economía y una forma de estar juntos
La cultura sidrera asturiana no se sostiene solo sobre la nostalgia. Detrás hay llagares, cosecheros, pumaradas, hostelería, turismo, investigación, denominación de origen y una red económica que vive alrededor de la manzana y de su transformación.
La DOP Sidra de Asturias cerró 2025 con 34 llagares, 395 cosecheros, 918 pomaradas y 1.168 hectáreas inscritas. Son cifras que explican que la sidra no es un simple recuerdo folclórico ni una postal para visitantes. Es una actividad productiva real, con peso territorial y con capacidad para generar valor en el medio rural.
También es una forma de educación sentimental. En Asturias, pedir una botella de sidra implica aceptar unas normas no escritas: se comparte el vaso, se bebe el culín de una vez, se deja el poso, se espera turno, se conversa. La sidra obliga a levantar la vista del móvil, aunque sea unos segundos. Y eso, en estos tiempos, casi merece otro reconocimiento de la UNESCO.
El patrimonio que se bebe, se canta y se comparte
El Día Mundial de la Sidra llega para recordar que Asturias tiene en esta bebida uno de sus grandes símbolos culturales. No es solo una cuestión gastronómica. Es paisaje, lengua, fiesta, música, oficio, hostelería, reunión familiar, turismo, investigación agraria y orgullo colectivo.
Por eso la celebración de este 3 de junio tiene algo de brindis y algo de declaración de principios. Asturias no celebra únicamente que la sidra sea Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Celebra que el mundo haya reconocido algo que aquí se sabía desde hace mucho tiempo: que un culín puede contar la historia de un pueblo entero.
Y que, cuando se comparte bien, la sidra sigue haciendo lo que mejor sabe hacer: unir a los asturianos.
