El varón, de nacionalidad italiana y unos 40 años, había sido señalado por vecinos por alterar el orden en la zona del polideportivo; los propios agentes que acudieron al aviso iniciaron la asistencia antes de la llegada de la Guardia Civil, una ambulancia y una UVI móvil
Luanco vivió este sábado una escena de enorme tensión en plena tarde. Un hombre de nacionalidad italiana, de unos 40 años, fue trasladado de urgencia al hospital después de desplomarse en la vía pública y entrar en parada cardiorrespiratoria durante una intervención de la Policía Local en las inmediaciones del polideportivo de la capital gozoniega.
Los hechos se produjeron pasadas las 17.30 horas en la calle Joaquín García Morán, después de que varios vecinos alertaran de la presencia de un hombre que estaba gritando y provocando un fuerte altercado en la zona. Según las primeras informaciones publicadas, una patrulla de la Policía Local se desplazó hasta el lugar para comprobar lo que estaba ocurriendo y tratar de controlar la situación.
La intervención se complicó en cuestión de segundos. El hombre, visiblemente alterado según testigos citados por la información inicial, habría recibido a los agentes de forma agresiva e intentado golpearles. Fue en ese momento, cuando la situación parecía derivar hacia una agresión directa a la patrulla, cuando el varón cayó desplomado por causas que todavía no han sido aclaradas.
A partir de ahí, el episodio cambió por completo de naturaleza: de una intervención policial por alteración del orden se pasó a una emergencia sanitaria grave. Los primeros en auxiliar al hombre fueron los propios agentes de la Policía Local que habían acudido al aviso. Mientras intentaban prestarle asistencia, solicitaron refuerzos y activaron la respuesta sanitaria de emergencia.
Hasta la zona se desplazaron efectivos de la Guardia Civil, una ambulancia y una UVI móvil. Finalmente, el hombre fue evacuado al hospital por el equipo medicalizado, después de sufrir una parada cardiorrespiratoria en plena calle. Por ahora, no ha trascendido oficialmente su estado posterior ni la causa concreta que pudo provocar el colapso.
El suceso causó una fuerte conmoción entre los vecinos de la zona, tanto por la violencia del primer momento como por el brusco giro posterior, con el hombre desplomado y los servicios de emergencia trabajando contra el reloj. En una parada cardiorrespiratoria, la rapidez de la respuesta resulta decisiva: las fuentes médicas y las entidades especializadas en reanimación insisten en que cada minuto cuenta y que la actuación inmediata puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
La escena tuvo lugar en un punto muy conocido de Luanco, cerca del polideportivo, en una villa acostumbrada al bullicio estival pero no a sucesos de esta gravedad. Luanco, capital del concejo de Gozón, es una de las localidades costeras más reconocibles del centro de Asturias y una de las principales zonas de veraneo de la región. La Mancomunidad del Cabo Peñas destaca su peso turístico y señala que la localidad llega a triplicar su población durante los meses de verano.
La investigación deberá aclarar ahora varios puntos esenciales: qué motivó el comportamiento alterado del hombre, si existía algún antecedente médico conocido, qué ocurrió exactamente en los segundos previos al desplome y cuál fue la evolución clínica tras su traslado al hospital. Hasta que exista confirmación oficial, no puede establecerse una relación causal entre la intervención policial y la parada cardiorrespiratoria.
Lo que sí está acreditado por las primeras informaciones es la secuencia básica: aviso vecinal por un hombre alterado, llegada de la Policía Local, intento de agresión a los agentes, desplome repentino, asistencia inmediata y traslado urgente en UVI móvil. Un suceso tan rápido como grave que rompió la tranquilidad habitual de Luanco y dejó una imagen difícil de olvidar: los mismos policías que acudieron para contener un altercado acabaron intentando salvar la vida del hombre que, segundos antes, presuntamente trataba de agredirles.
