La brecha fiscal se dispara en rentas medias-altas, patrimonio y grandes operaciones: expertos alertan de un agravio comparativo que puede condicionar inversión, empresas y decisiones familiares
No es una percepción ni un discurso político. Es un hecho que se repite al analizar uno por uno los grandes impuestos autonómicos. Asturias es, hoy por hoy, la comunidad donde más se paga frente a sus vecinas naturales —Galicia, Cantabria y Castilla y León— en los tributos que más pesan cuando suben los ingresos o el patrimonio.
La diferencia no es simbólica. En algunos casos, es directamente abismal.
IRPF: el alivio en tramos bajos desaparece en cuanto sube la renta
El Principado ha defendido su reforma fiscal destacando la bajada del tipo mínimo del 10% al 9%. Sin embargo, el efecto de esa medida se diluye rápidamente.
A partir de los 33.000 euros de base liquidable, Asturias empieza a situarse por encima de sus vecinas. En una renta de 45.000 euros, la diferencia puede alcanzar hasta 251 euros más. En niveles altos, como 300.000 euros, el desfase se dispara hasta 8.747 euros.
El resultado es claro: el sistema asturiano se vuelve más exigente justo cuando el contribuyente entra en rentas medias-altas.
Herencias: más de 100.000 euros de diferencia por cruzar una frontera
El impuesto de sucesiones es el punto donde la brecha se hace más evidente.
En una herencia de 800.000 euros:
- Asturias: 103.135 euros
- Castilla y León: 810 euros
- Galicia: 0 euros
- Cantabria: 0 euros
En herencias de menor cuantía, las diferencias se reducen gracias a mínimos exentos y bonificaciones. Pero a medida que aumenta el patrimonio, Asturias se convierte en la comunidad más gravosa del entorno.
Esto es lo que alimenta la sensación de agravio en zonas fronterizas, donde el contraste fiscal es inmediato.
Donaciones: la mayor penalización del norte
La situación se repite en las donaciones, con cifras aún más contundentes.
Para una donación de 800.000 euros en metálico:
- Asturias: 181.000 euros
- Galicia: 56.000 euros
- Castilla y León: 2.001 euros
- Cantabria: 0 euros
Solo Aragón y Extremadura presentan una carga mayor en este tipo de operación. En el norte, Asturias queda claramente descolgada.
Patrimonio: una presión que las vecinas han reducido o eliminado
Asturias mantiene el impuesto sobre patrimonio con una intensidad que contrasta con el entorno.
En un patrimonio de 800.000 euros, la diferencia frente a Cantabria puede alcanzar los 220 euros. Pero en grandes patrimonios, como 15 millones, el desfase llega hasta 44.461 euros.
Mientras tanto:
- Cantabria aplica bonificaciones cercanas al 100%
- Galicia reduce la carga a la mitad
- Asturias mantiene tipos superiores al estatal
Esto sitúa al Principado en peor posición para atraer o retener grandes patrimonios.
Vivienda: igualdad en lo medio, castigo en lo alto
En transmisiones patrimoniales, la diferencia depende del valor del inmueble.
Para viviendas de 150.000 euros, Asturias se sitúa en línea con otras comunidades, con unos 12.000 euros de impuesto. Sin embargo, en inmuebles de mayor valor la situación cambia:
- En 750.000 euros, se pagan hasta 15.000 euros más
- En 1,1 millones, la diferencia puede alcanzar los 22.000 euros
Esto penaliza especialmente operaciones de mayor volumen.
El verdadero problema: la competencia no es Madrid, son los vecinos
El debate fiscal en Asturias suele girar en torno a Madrid. Sin embargo, los expertos coinciden en que la comparación relevante es otra.
Galicia, Cantabria y Castilla y León compiten directamente con Asturias por empresas, inversión y contribuyentes. Y lo hacen con estructuras fiscales más suaves en varios impuestos clave.
Esto influye en decisiones como:
- Cambios de residencia
- Ubicación empresarial
- Planificación patrimonial
- Inversión inmobiliaria
El concepto que se repite es claro: déficit de competitividad fiscal.
Grandes fortunas: una cifra que genera inquietud
Según los últimos datos, en Asturias solo diez contribuyentes tributan por el impuesto estatal de grandes fortunas.
Esto no significa que solo haya diez grandes patrimonios. La mayoría ya tributa por el impuesto autonómico de patrimonio. Sin embargo, el dato abre un interrogante sobre la capacidad de la comunidad para retener riqueza de alto nivel.
La defensa del Principado: deducciones frente a rebajas generales
El Gobierno asturiano sostiene su modelo en la llamada “vía fiscal asturiana”.
- 34 deducciones fiscales activas
- Más de 120.000 beneficiarios
Su enfoque es claro: no reducir impuestos de forma generalizada, sino focalizar el alivio en determinados perfiles.
El problema es que las comunidades vecinas también aplican deducciones, pero además han optado por rebajas estructurales que reducen la carga en términos globales.
Una frontera fiscal que condiciona decisiones
Asturias no es la comunidad más cara de España. Pero sí es, cada vez más, la más exigente dentro de su entorno inmediato.
Cuando las diferencias alcanzan:
- Más de 100.000 euros en herencias
- Hasta 181.000 euros en donaciones
- Miles de euros en IRPF y vivienda
la fiscalidad deja de ser un detalle técnico y pasa a convertirse en un factor decisivo.
La frontera ya no es solo geográfica. También es fiscal.
