Dormir entre bosque y Cantábrico desde 50 euros: dos noches junto a una de las playas más bonitas de Asturias

Dormir entre bosque y Cantábrico desde 50 euros: dos noches junto a una de las playas más bonitas de Asturias
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El Hotel Playa de Aguilar, en Muros de Nalón y a pocos kilómetros de Cudillero, propone una escapada de dos noches del 28 al 30 de septiembre en un cuatro estrellas rodeado de naturaleza, con habitaciones amplias, terraza, restaurante asturiano y el mar prácticamente a la puerta

Hay hoteles que sirven para dormir.

Y luego están los que consiguen que el alojamiento forme parte del viaje.

El Hotel Playa de Aguilar pertenece claramente a los segundos.

Escondido entre el verde de Muros de Nalón y el Cantábrico, muy cerca de Cudillero, este pequeño hotel rural de cuatro estrellas tiene algo que resulta cada vez más difícil de encontrar: silencio, bosque, mar y la sensación de haberse apartado del mundo sin necesidad de irse demasiado lejos. 

Y para las noches del 28 y 29 de septiembre de 2026, con salida el día 30, aparece una propuesta especialmente tentadora:

desde 50 euros por noche.

Eso permitiría plantear una escapada de dos noches desde unos 100 euros de alojamiento, siempre dependiendo de la disponibilidad y de las condiciones de la tarifa en el momento de realizar la reserva.

Consultar disponibilidad y completar la reserva para el 28-30 de septiembre

Aquí el lujo no es el mármol: es abrir la ventana y encontrarse Asturias

No estamos ante uno de esos grandes complejos impersonales con pasillos interminables.

El hotel tiene solo siete habitaciones y 18 plazas, según la ficha oficial de Turismo Asturias. Su arquitectura tiene inspiración indiana y las habitaciones destacan por su amplitud, luminosidad y balcones o terrazas. Dispone además de aparcamiento y wifi gratuitos. 

El entorno hace el resto.

El alojamiento está rodeado de bosque, con vistas hacia el mar y muy cerca de la Playa de Aguilar. El propio hotel propone llegar al arenal mediante un corto paseo entre árboles. 

Y eso cambia bastante la experiencia.

No es levantarse, coger el coche y buscar una playa.

Es desayunar y saber que, unos minutos después, puedes estar caminando junto al Cantábrico.

Playa de Aguilar: una de esas playas que justifican por sí solas una escapada

La playa que da nombre al hotel es uno de los grandes atractivos de esta parte del litoral asturiano.

Arena, acantilados, bosque y las grandes formaciones rocosas que emergen junto a la costa componen una estampa especialmente espectacular fuera del verano, cuando desaparece buena parte de la presión turística.

Y finales de septiembre pueden ser precisamente uno de esos momentos deliciosos.

Todavía hay suficiente luz para aprovechar el día, pero el ambiente empieza a ser mucho más tranquilo.

Si acompaña el tiempo, paseo por la arena.

Si el Cantábrico decide ponerse dramático, mirarlo desde tierra firme tampoco parece un mal plan.

Y Cudillero está al lado

La escapada tiene otra ventaja: el hotel permite utilizar Muros de Nalón como base para recorrer una de las zonas más atractivas de la costa asturiana.

Cudillero está aproximadamente a cuatro kilómetros. 

Eso permite acercarse tranquilamente por la mañana o al atardecer, bajar hasta el puerto, perderse por las callejuelas que ascienden entre las casas y sentarse después ante un plato de pescado.

Y desde allí se abre un pequeño catálogo de excursiones.

Cabo Vidio.

La Concha de Artedo.

La Playa del Silencio.

La Quinta de Selgas.

Los miradores de Muros de Nalón.

Y, naturalmente, todo el tramo costero que permite improvisar una parada cada vez que aparece un camino que acaba frente al mar. 

El hotel también invita a quedarse

Y esto es importante.

Hay alojamientos que sirven estupendamente como campamento base, pero de los que uno sale después de desayunar y no vuelve hasta la noche.

Aquí se puede hacer justamente lo contrario.

El establecimiento cuenta con un jardín de unos 1.500 metros cuadrados, zona infantil, cafetería y una terraza climatizada. 

Así que también funciona el plan de no hacer absolutamente nada.

Un café.

Un libro.

Un paseo.

Una copa al caer la tarde.

Y el Cantábrico de fondo.

A veces el itinerario perfecto consiste precisamente en dejar de fabricar itinerarios.

Y después está la comida

El hotel dispone de restaurante propio, con capacidad aproximada para 57 comensales, especializado en cocina asturiana. La propuesta gira alrededor de producto local, pescados y mariscos del Cantábrico y carnes asturianas. 

Esto tiene una ventaja enorme en una escapada de dos días.

Después de conducir, caminar por la costa o pasar la tarde en Cudillero, uno puede volver al hotel y cenar sin tener que coger nuevamente el coche.

Y si la noche termina con un plato asturiano, una copa y una habitación a unos pasos, tampoco parece necesario complicar mucho más el programa.

Las opiniones de quienes ya han estado allí llaman bastante la atención

El alojamiento mantiene valoraciones excepcionalmente altas.

En Booking figura actualmente con 9,5 sobre 10, con más de 800 opiniones, mientras que en Google aparece alrededor del 4,8 sobre 5. Los aspectos más repetidos son tranquilidad, amplitud de las habitaciones, limpieza, atención del personal y entorno. 

No son precisamente malas credenciales para un hotel que se puede encontrar desde 50 euros la noche en estas fechas.

Un plan perfecto para dos noches

Yo organizaría la escapada de forma muy sencilla.

El lunes 28, llegada sin prisas, instalación en el hotel y primera aproximación a Playa de Aguilar. Después, cena y noche tranquila.

El martes 29 sería el día fuerte: Cudillero por la mañana, recorrido por algún mirador o playa de la costa occidental y regreso al hotel a última hora para disfrutar de la terraza y cenar allí o en alguno de los pueblos cercanos.

Y el miércoles 30, antes de volver, todavía queda tiempo para desayunar tranquilamente y acercarse a Muros de Nalón o realizar un último paseo por la costa.

Dos noches.

Sin maratones turísticos.

Sin intentar visitar Asturias entera en 48 horas.

Simplemente disfrutando de una pequeña parte de ella como merece.

Antes de reservar, mira cómo es realmente

El propio hotel muestra en vídeo el establecimiento y su entorno, y merece la pena verlo antes de decidirse porque permite entender mucho mejor esa mezcla de alojamiento rural y costa.

 

Desde 100 euros por dos noches: ahí está buena parte del atractivo

Encontrar un cuatro estrellas de estas características, próximo al mar, con aparcamiento, restaurante y una localización muy buena para explorar Cudillero y la costa central-occidental, desde 50 euros por noche convierte esta propuesta en una de esas escapadas que merece la pena mirar antes de que cambie el precio.

Especialmente porque hablamos de finales de septiembre.

Asturias empieza a recuperar su ritmo habitual.

Las playas dejan espacio.

Los pueblos respiran.

Y la costa adquiere ese punto ligeramente salvaje que le sienta especialmente bien.

Dos noches aquí no prometen grandes monumentos ni experiencias artificiales.

Prometen algo bastante mejor:

levantarse entre bosque y mar, caminar hasta el Cantábrico y tener Cudillero prácticamente al lado.

Para quien necesite dos días de desconexión, cuesta encontrar un argumento mucho mejor.

Ver precio y reservar las dos noches en el Hotel Playa de Aguilar

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