Oviedo deja desierto el contrato del albergue de animales tras excluir a Athinsa por incumplir requisitos de formación

Oviedo deja desierto el contrato del albergue de animales tras excluir a Athinsa por incumplir requisitos de formación

Un informe técnico municipal cuestiona la validez de parte de la formación presentada por la empresa. Medio Ambiente tendrá que volver a licitar de forma inminente la gestión del albergue “Perra Policía Lúa”

La gestión del albergue municipal de animales de Oviedo tendrá que volver a salir a concurso.

El Ayuntamiento ha decidido excluir a la empresa Athinsa del procedimiento para gestionar el albergue “Perra Policía Lúa”, después de que los técnicos municipales concluyeran que la compañía no cumplía algunos de los requisitos exigidos en materia de formación del personal. La consecuencia inmediata es importante: la licitación ha quedado desierta y el contrato tendrá que volver a convocarse.

No se trata, por tanto, de una cuestión económica ni de una simple discrepancia administrativa. El problema detectado afecta a uno de los requisitos que debía acreditar la empresa para poder hacerse con la gestión de un servicio especialmente sensible: el cuidado y atención de los animales acogidos por el Ayuntamiento.

El punto clave: la formación presentada no era equivalente a la exigida

El informe técnico en el que se apoya la exclusión entra en un aspecto muy concreto.

Según el documento municipal, el porcentaje de contenidos comunes de uno de los cursos aportados por Athinsa no podía considerarse equiparable al exigido en el pliego de la licitación. Además, esa formación no había sido impartida por una entidad acreditada por la Dirección General de Medio Rural y Pesca del Principado de Asturias.

Esa acreditación no es un mero trámite burocrático.

El Ayuntamiento explica que sirve precisamente para garantizar que las entidades formadoras imparten las materias establecidas, cumplen con la duración exigida y certifican que quienes realizan los cursos han alcanzado los contenidos mínimos necesarios.

Es decir, el debate no gira simplemente en torno a la existencia de un diploma, sino a si esa formación cumple realmente los estándares fijados para trabajar en el servicio.

Una decisión que obliga a empezar de nuevo

La propuesta de exclusión fue trasladada por el área de Medio Ambiente a la Mesa de Contratación.

Una vez fuera Athinsa, el procedimiento ha quedado finalmente sin adjudicatario. La Concejalía de Medio Ambiente, dirigida por Nacho Cuesta, anuncia ahora que pondrá en marcha una nueva licitación de manera inminente.

Eso significa que el Ayuntamiento tendrá que volver a abrir el proceso para encontrar una empresa que asuma la gestión del albergue y que cumpla íntegramente las condiciones técnicas exigidas.

La nota municipal no concreta todavía cuándo se publicará el nuevo concurso, cuánto durará el procedimiento ni si habrá modificaciones en las condiciones del contrato respecto a la licitación que acaba de quedar desierta.

Más que un contrato: quién cuida de los animales municipales

La decisión tiene especial relevancia porque detrás de un expediente administrativo hay una cuestión mucho más tangible: quién se ocupa diariamente de los animales que llegan al albergue municipal.

El “Perra Policía Lúa” es el recurso al que llegan animales abandonados, perdidos o recogidos en el municipio, y su gestión implica alimentación, limpieza, control, manejo, bienestar y atención cotidiana.

Por eso los requisitos de cualificación del personal no son secundarios.

Si el Ayuntamiento exige una formación determinada, su cumplimiento acaba teniendo una traducción directa sobre la calidad del servicio y sobre la forma en la que son tratados los animales durante su estancia en las instalaciones.

Y ese es precisamente el argumento que subyace a la decisión municipal: la formación aportada por la empresa no alcanzaba los requisitos establecidos en la contratación.

El calendario se complica

La exclusión introduce ahora una nueva incógnita.

El contrato estaba pendiente de renovación y el proceso abierto para adjudicarlo no ha llegado a buen puerto.

La nueva convocatoria deberá publicarse, recibir ofertas, analizar la documentación presentada y volver a pasar por los procedimientos de valoración y contratación correspondientes.

El Ayuntamiento asegura que ese nuevo proceso se iniciará de manera inminente.

Hasta entonces, el principal interrogante será cómo se garantizará la continuidad del servicio mientras llega la nueva adjudicación, una cuestión sobre la que la nota de prensa municipal no aporta detalles.

Un concurso desierto y una exigencia clara

El resultado final de esta primera licitación puede resumirse en dos hechos.

Athinsa queda fuera porque los informes técnicos municipales consideran que no acredita adecuadamente uno de los requisitos de formación exigidos.

Y Oviedo tendrá que buscar nuevamente una empresa para gestionar su albergue de animales.

El episodio deja además un mensaje relevante desde el punto de vista de la contratación pública: en un servicio vinculado directamente con el bienestar animal, el Ayuntamiento ha optado por no flexibilizar los requisitos técnicos para poder cerrar la adjudicación.

El contrato queda desierto.

El proceso deberá empezar de nuevo.

Y será la próxima licitación la que determine finalmente quién se hace cargo del albergue municipal “Perra Policía Lúa”.

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