AsturAire advierte de la posible entrada de una masa de aire africano durante este viernes. Si coincide con los chubascos previstos en el interior, coches, terrazas y calles podrían amanecer cubiertos por el característico depósito marrón
Asturias puede mirar hoy al cielo y encontrarse con algo que ha dejado de ser excepcional: aire procedente del Sáhara viajando cientos de kilómetros hasta alcanzar el Cantábrico.
La red oficial de control de calidad del aire del Principado, AsturAire, mantiene este viernes, 4 de septiembre, una previsión específica por la posible llegada de masas de aire procedentes del Sáhara y el consiguiente aumento de polvo en superficie.
No significa necesariamente que todo el Principado vaya a quedar cubierto por una nube naranja.
Pero sí que durante la jornada pueden aumentar las partículas minerales en suspensión y producirse episodios de calima, especialmente allí donde la concentración sea mayor.
Y aparece un segundo fenómeno.
Si ese polvo coincide con precipitaciones, aunque sean débiles o en forma de chubasco, el agua puede arrastrar las partículas hasta el suelo.
Es lo que conocemos como lluvia de barro.
El cielo puede engañar
La calima no siempre convierte el paisaje en una imagen espectacularmente rojiza.
A veces se presenta de una forma mucho más discreta.
El cielo adquiere un aspecto blanquecino o amarillento.
Las montañas parecen perder definición.
El horizonte se difumina.
La luz se vuelve más plana.
Y, cuando pasan unas horas, aparece la prueba definitiva: una fina película de polvo sobre coches, ventanas, terrazas o mobiliario exterior.
Asturias podría experimentar durante este viernes algunos de estos efectos si finalmente se confirma la entrada de la masa africana prevista.
¿Cómo puede llegar arena del Sáhara hasta Asturias?
En realidad, no viajan granos de arena como los que encontraríamos en una duna.
Son partículas minerales extremadamente pequeñas.
Las corrientes atmosféricas pueden levantarlas desde grandes zonas desérticas del norte de África y transportarlas a varios kilómetros de altura.
Desde allí pueden recorrer centenares e incluso miles de kilómetros.
Cuando las condiciones meteorológicas son adecuadas, esas masas cruzan el Mediterráneo o la Península y llegan hasta el norte de España.
Asturias, pese a encontrarse frente al Cantábrico, no está al margen de estos episodios.
El ingrediente que falta para la lluvia de barro
AEMET prevé para hoy en Asturias una jornada con intervalos de nubes bajas y posibles nieblas en el litoral, mientras que en el interior aumentarán las nubes medias y altas a lo largo de la mañana.
Además, no se descarta algún chubasco disperso por la tarde en la Cordillera.
Y ahí está la combinación interesante.
Polvo sahariano arriba.
Agua cayendo desde las nubes.
Si ambas cosas coinciden, las gotas capturan las partículas durante su descenso y llegan al suelo cargadas de polvo.
Después el agua se evapora.
Y queda la marca.
Pequeños círculos y manchas marrones sobre cualquier superficie.
Especialmente visibles en los coches.
No corras a lavar el coche
Si finalmente aparece lluvia de barro durante la jornada, probablemente ocurra lo de siempre: estaciones de lavado y mangueras trabajando al día siguiente.
Pero conviene esperar a que termine completamente el episodio.
Limpiar un vehículo mientras todavía permanece polvo en suspensión puede significar repetir la operación unas horas después.
Además, cuando existe una capa abundante de partículas sobre la carrocería, es recomendable evitar frotarla en seco: el propio polvo puede actuar como abrasivo sobre la pintura.
La opción prudente es eliminar primero la mayor parte con abundante agua.
La otra cara de la calima: lo que respiramos
El fenómeno no es únicamente estético.
El polvo sahariano incrementa la cantidad de partículas presentes en el aire, especialmente las denominadas PM10, partículas con un diámetro inferior a diez micras.
Para una persona sana, un episodio moderado suele traducirse como mucho en molestias.
Pero quienes padecen asma, enfermedad pulmonar, problemas respiratorios o determinadas patologías cardiovasculares pueden ser más sensibles cuando las concentraciones aumentan.
En episodios importantes, la recomendación habitual es reducir esfuerzos físicos intensos al aire libre, especialmente para personas vulnerables, y seguir la evolución de los datos oficiales de calidad del aire.
AsturAire permite comprobar prácticamente en tiempo real cómo evolucionan las estaciones repartidas por el Principado.
Calor intenso en el suroccidente
El polvo africano llega además en una jornada especialmente cálida en el interior asturiano.
AEMET prevé un ascenso de las temperaturas y máximas que pueden alcanzar 36 grados en zonas bajas del suroccidente.
En las principales ciudades, las temperaturas previstas son también elevadas para comienzos de septiembre:
Oviedo: hasta 29 grados.
Gijón: hasta 27.
Avilés: hasta 25.
El contraste seguirá siendo notable entre la costa, protegida en parte por la influencia marítima, y los valles interiores.
Una jornada para mirar dos veces al cielo
La situación meteorológica de este viernes tendrá así varios protagonistas.
Calor.
Nubes altas.
Posibles chubascos de tarde.
Y sobre todos ellos, una masa de partículas que podría haber empezado su viaje a cientos de kilómetros, sobre el norte de África.
Quizá no veamos un cielo naranja.
Quizá apenas apreciemos una ligera bruma.
O quizá la primera señal llegue después de unas gotas, cuando descubramos el coche lleno de pequeñas manchas marrones.
Entonces sabremos que una parte minúscula del Sáhara acaba de terminar su viaje en Asturias.
