El viento del este arreciará hasta fuerza 4 o 5 y podrá alcanzar localmente fuerza 6 mar adentro al oeste de Peñas a partir del mediodía, mientras el mar aumentará hasta fuerte marejada en esa zona
AEMET no mantiene ningún aviso costero para Asturias, pero las condiciones aconsejan especial atención a navegantes, pescadores, embarcaciones pequeñas y quienes tengan previsto acercarse hoy al mar
El Cantábrico no tendrá hoy el mismo aspecto durante todo el día.
La mañana puede comenzar relativamente tranquila en numerosos puntos de la costa asturiana, pero según avancen las horas el viento del este irá ganando fuerza y el estado de la mar empeorará, especialmente en el sector occidental.
Y el cambio puede ser considerable.
La Agencia Estatal de Meteorología prevé para las aguas costeras de Asturias que el viento arrecie hasta fuerza 4 o 5, alcanzando localmente fuerza 6 mar adentro al oeste de cabo Peñas a partir del mediodía.
Eso significa que el sábado de playa, pesca, navegación o paseo marítimo tendrá dos caras muy diferentes.
Y hay un dato fundamental que conviene dejar claro desde el principio:
no existe aviso meteorológico costero activado por AEMET.
No estamos, por tanto, ante una situación de alarma.
Pero tampoco ante un Cantábrico completamente tranquilo.
El punto más delicado estará al oeste de cabo Peñas
La diferencia más importante se encontrará en las aguas situadas al oeste de Peñas.
Allí el viento podrá alcanzar localmente fuerza 6 mar adentro.
En la escala Beaufort, utilizada habitualmente para describir la intensidad del viento en el mar, la fuerza 6 corresponde ya a un viento considerable, capaz de levantar olas apreciables y complicar notablemente la navegación de embarcaciones pequeñas.
No significa que toda la costa occidental vaya a sufrir permanentemente esas condiciones.
La previsión especifica que ese máximo será local y mar adentro.
Pero para quien tenga pensado salir con una pequeña embarcación, navegar, pescar desde el mar o realizar determinadas actividades náuticas, la diferencia es importante.
De la marejadilla a la fuerte marejada
El viento no será el único protagonista.
También cambiará el estado de la mar.
La previsión apunta a que el Cantábrico asturiano pase progresivamente de condiciones relativamente tranquilas a marejada, mientras que mar adentro al oeste de Peñas podrá alcanzarse localmente la fuerte marejada desde el mediodía.
Esa evolución es precisamente la que puede sorprender a quien se haya quedado únicamente con la imagen del mar a primera hora de la mañana.
Porque una costa que parece relativamente tranquila al comenzar el día puede presentar varias horas después un aspecto considerablemente más movido.
Además llega mar de fondo
A la agitación generada por el viento habrá que sumar otro elemento.
AEMET prevé mar de fondo del noroeste, inicialmente en torno a un metro y aumentando hasta situarse entre uno y dos metros a partir de la mañana.
Es importante distinguir ambos fenómenos.
La marejada está relacionada directamente con el viento que sopla sobre la superficie del mar.
El mar de fondo, en cambio, puede llegar desde zonas alejadas en las que se han generado las olas.
La combinación de ambos factores puede hacer que algunas zonas de costa presenten movimientos del agua bastante más perceptibles de lo que podría sugerir el tiempo aparentemente tranquilo en tierra.
Una mañana además marcada por brumas y nieblas
Hay otro elemento que merece atención.
Durante la noche y la madrugada se han previsto áreas con visibilidad regular o incluso localmente mala por brumas o niebla.
Para un bañista puede ser simplemente una imagen curiosa del litoral.
Para quien navega es otra historia.
La reducción de visibilidad en el mar obliga a extremar las precauciones, especialmente cerca de puertos, rías, zonas rocosas y lugares con tráfico de embarcaciones.
¿Qué significa fuerza 6?
La expresión puede sonar abstracta si uno no está acostumbrado a las predicciones marítimas.
Pero sobre el agua se nota.
Un viento de fuerza 6 en la escala Beaufort se sitúa aproximadamente entre 22 y 27 nudos, alrededor de 39 a 49 kilómetros por hora.
En esas condiciones comienzan a formarse olas mayores, aparecen crestas de espuma blanca y la navegación en barcos pequeños puede hacerse incómoda y exigente.
Por eso la previsión de hoy interesa especialmente a quienes utilicen:
embarcaciones recreativas pequeñas,
veleros,
kayaks de mar,
tablas de paddle surf,
motos de agua
o cualquier otro medio muy expuesto al viento.
Si pensabas salir a pescar
La situación merece también atención entre los pescadores recreativos.
Quien pesque desde embarcación deberá tener mucho más en cuenta la evolución del viento durante la jornada.
Y quien lo haga desde acantilados, escolleras o zonas rocosas debe recordar una regla elemental del Cantábrico: la altura media de las olas nunca garantiza que no llegue una ola sensiblemente mayor.
Con mar de fondo y viento creciente, acercarse demasiado al borde para conseguir una fotografía o lanzar unos metros más lejos puede ser una pésima idea.
El mar no necesita una alerta oficial para ser peligroso en un punto concreto.
¿Y para ir a la playa?
Aquí conviene evitar alarmismos.
La previsión marítima no significa que hoy esté prohibido ir a la playa ni que toda la costa asturiana vaya a presentar malas condiciones.
Muchísimas personas podrán disfrutar perfectamente del litoral.
Pero quien vaya a bañarse debería prestar especial atención a las banderas y las instrucciones de los servicios de salvamento de cada arenal.
Son ellos quienes evalúan las condiciones reales de cada playa en cada momento.
Y esas condiciones pueden cambiar mucho de una playa a otra dependiendo de su orientación, protección frente al viento, corrientes y características de la costa.
Una cala protegida puede ofrecer un aspecto relativamente tranquilo mientras otro arenal situado pocos kilómetros más allá recibe directamente el viento y el oleaje.
El oeste será el lugar donde más mirar al mar
La referencia geográfica fundamental de la predicción es cabo Peñas.
Al oeste de este punto se esperan las condiciones marítimas potencialmente más intensas.
Por tanto, quienes tengan previsto realizar actividades náuticas en la costa occidental —desde el entorno de Avilés hacia Cudillero, Luarca, Navia, Tapia o el Eo— deberán seguir con especial atención la evolución del viento y del mar.
Eso tampoco significa que toda esa franja vaya a registrar exactamente las mismas condiciones.
La costa asturiana está llena de cabos, ensenadas, playas abiertas, rías y zonas protegidas que reaccionan de forma muy diferente ante el viento del este.
El viento del este cambia también la sensación en las playas
Hay además un efecto mucho más cotidiano.
El viento de componente este puede transformar rápidamente la sensación térmica junto al mar.
Un día agradable en una terraza situada al abrigo puede resultar bastante menos confortable en una playa completamente expuesta al viento.
Sombrillas, parasoles y objetos ligeros merecen hoy algo más de vigilancia.
La típica escena de alguien corriendo cincuenta metros detrás de una sombrilla tiene gracia cuando le ocurre a otro.
Cuando es la tuya, bastante menos.
El contraste: en tierra puede parecer un día perfectamente normal
Y ahí está precisamente lo curioso de esta jornada.
En lugares como Gijón el tiempo en tierra puede presentarse templado y sin fenómenos meteorológicos especialmente llamativos.
Eso puede generar una falsa sensación de que el mar se encuentra igualmente tranquilo.
Pero la meteorología marítima funciona con otros parámetros.
Viento, oleaje, mar de fondo y visibilidad pueden evolucionar de manera distinta a las condiciones que percibimos simplemente caminando por una ciudad costera.
No hay alerta: hay un cambio de mar que merece respeto
Ese es el mensaje importante de este sábado.
AEMET no mantiene avisos marítimos para las costas asturianas.
Tampoco espera condiciones que obliguen a activar avisos durante la tendencia posterior hasta el domingo.
Por tanto, no hay ninguna razón para convertir esta previsión en una alarma que oficialmente no existe.
Pero desde el mediodía el Cantábrico será previsiblemente más ventoso, más movido y más incómodo, sobre todo mar adentro y al oeste de cabo Peñas.
Para quien simplemente quiera contemplarlo desde tierra firme puede incluso resultar espectacular.
Para quien piense meterse en él, la lectura debe ser diferente.
Antes de zarpar, remar, navegar o alejarse de la costa, conviene consultar las condiciones actualizadas.
Porque hoy el Cantábrico hará una de esas cosas que sabe hacer especialmente bien:
cambiar de carácter en cuestión de horas.
