Madrid se sube a la máquina del tiempo: humor, música y nostalgia en «El Monólogo de los 80s y 90s»

Madrid se sube a la máquina del tiempo: humor, música y nostalgia en «El Monólogo de los 80s y 90s»
Contenido ofrecido por Tech media plus.sl

El Palacio de la Prensa propone un viaje de una hora a dos décadas que marcaron a toda una generación. Canciones míticas, recuerdos reconocibles y mucho humor se mezclan en un espectáculo pensado para quienes aún saben lo que era rebobinar una cinta con un boli. Las entradas parten de 15 euros.

Hubo una época en la que no existían los teléfonos inteligentes, las fotos se revelaban, las canciones se grababan en cintas y para quedar con alguien había que fijar previamente una hora y un lugar.

Y, sorprendentemente, sobrevivimos.

Madrid propone ahora regresar durante una hora a aquel universo con «El Monólogo de los 80s y 90s. Ríe y canta», un espectáculo que convierte la nostalgia en comedia y que puede verse en el Palacio de la Prensa, en plena plaza del Callao

La propuesta combina monólogo, recuerdos generacionales y canciones reconocibles para construir algo más parecido a una reunión multitudinaria de antiguos compañeros de juventud que a un espectáculo convencional.

Porque aquí no se trata únicamente de escuchar chistes.

Se trata de reconocerse en ellos.

Consultar fechas y reservar entradas para «El Monólogo de los 80s y 90s»

Cuando salir de fiesta no necesitaba cobertura

El espectáculo juega precisamente con esas pequeñas cosas que hoy parecen pertenecer a otro planeta.

Las primeras discotecas. Las llamadas desde el teléfono fijo. Las cintas de casete. Las canciones que todo el mundo conocía. Las modas imposibles que entonces parecían perfectamente razonables.

Y también esa adolescencia y juventud anterior a las redes sociales, cuando hacer el ridículo tenía una enorme ventaja: normalmente no quedaba grabado para siempre.

«El Monólogo de los 80s y 90s» utiliza las experiencias compartidas de aquellas dos décadas como materia prima para provocar una risa especialmente eficaz: la que aparece cuando alguien sobre el escenario cuenta algo y uno piensa inmediatamente «eso me pasó a mí».

Aquí también se viene a cantar

Hay además un segundo ingrediente fundamental: la música.

El montaje incorpora canciones icónicas de los años 80 y 90 y busca que el público deje de comportarse únicamente como espectador para terminar participando.

La intención es recuperar durante unos minutos aquella sensación de escuchar determinadas canciones por primera vez en una discoteca, una fiesta o un coche.

Y ahí ocurre algo curioso.

Pueden haber pasado treinta o cuarenta años, pero bastan unas pocas notas para que una persona recuerde dónde estaba, con quién estaba e incluso a quién intentaba impresionar aquella noche.

La memoria musical tiene esas cosas.

Una hora para volver a tener veinte años

La duración aproximada del espectáculo es de una hora, un formato especialmente cómodo para integrarlo en una tarde o noche por el centro de Madrid. 

El Palacio de la Prensa está situado en Plaza del Callao, 4, entre Gran Vía y la Puerta del Sol, por lo que la experiencia permite además completar fácilmente el plan con una cena, unas copas o un paseo por el centro. 

El espectáculo mantiene actualmente funciones programadas hasta finales de octubre, aunque las fechas y horarios concretos deben consultarse en el calendario de reserva. 

Entradas desde 15 euros

Otro de sus principales atractivos es el precio.

Las entradas parten de 15 euros, lo que sitúa la experiencia entre las opciones culturales relativamente asequibles para una tarde en Madrid. 

La organización recomienda recoger las entradas 15 minutos antes del comienzo de la función.

Hay también un detalle importante que debe tenerse en cuenta antes de comprar: la sala indicada para este espectáculo no está adaptada para personas con movilidad reducida

Ver disponibilidad, horarios y comprar entradas desde 15 euros

Mira antes un pequeño adelanto

Para hacerse una idea del tono de la experiencia puede verse también el vídeo del espectáculo:

Un plan especialmente peligroso para mayores de 40

El espectáculo funciona porque no pretende reconstruir históricamente los años 80 y 90.

Pretende recuperar cómo los recordamos.

Los primeros amores, las noches de fiesta, canciones que parecían eternas, prendas de ropa que hoy negaríamos haber utilizado y pequeñas costumbres desaparecidas con la llegada de internet.

Todo ello pasado por el filtro del humor.

Quien vivió aquellas décadas probablemente encontrará constantemente referencias reconocibles. Quien no las vivió puede descubrir que sus padres hicieron cosas bastante más extrañas de lo que suelen admitir.

El resultado es una propuesta sencilla: sentarse durante una hora en el Palacio de la Prensa, reírse de cómo éramos y comprobar que determinadas canciones siguen provocando exactamente la misma reacción.

Porque uno puede haber cambiado de trabajo, de casa, de coche y hasta de pelo.

Pero suena aquella canción de los 80...

y de repente vuelve a tener veinte años.

Dejar un comentario

captcha