Los planes locales de empleo financiados por el Sepepa llegarán a prácticamente todo el mapa municipal asturiano y priorizarán a parados de larga duración, mayores de 45 años y perceptores del salario social o del ingreso mínimo vital. Gijón recibirá más de 4,1 millones y será el concejo con mayor financiación.
Asturias pondrá en marcha en las próximas semanas una de sus mayores operaciones de empleo local del año.
El Servicio Público de Empleo del Principado de Asturias (Sepepa) ha aprobado 14,4 millones de euros para financiar los planes de empleo de 74 concejos, con los que se prevé crear más de 500 contratos de un año destinados fundamentalmente a personas desempleadas de larga duración o en situación de exclusión social.
La convocatoria llega además con una orientación muy definida: no se trata solo de generar empleo temporal, sino de concentrar una parte importante de las plazas en quienes tienen mayores dificultades para regresar al mercado laboral.
Entre los colectivos prioritarios figuran las personas mayores de 45 años, con atención especial a quienes superan los 52, y quienes perciben el salario social básico o el ingreso mínimo vital.
74 concejos, más de 500 contratos y un año de empleo
El programa permitirá que los ayuntamientos seleccionen a las personas beneficiarias y formalicen contratos de doce meses.
La previsión es superar los 500 puestos de trabajo, una cifra similar a la alcanzada en la anterior convocatoria.
El Sepepa ha concedido ayuda a todos los municipios que presentaron su solicitud dentro de plazo, de modo que la convocatoria tendrá una implantación prácticamente general en Asturias.
El objetivo es doble.
Por un lado, proporcionar una oportunidad laboral inmediata a personas que llevan tiempo fuera del mercado de trabajo.
Por otro, intentar que ese año de empleo sirva como puente hacia una inserción más estable.
Para ello, quienes entren en los planes dispondrán también de un itinerario personalizado de inserción, gestionado por la red de oficinas del Sepepa, con el propósito de mejorar sus posibilidades de encontrar trabajo una vez termine el contrato municipal.
Gijón concentra más de cuatro millones
La distribución de fondos presenta diferencias muy importantes entre concejos.
El municipio que recibirá una mayor cantidad será Gijón, con 4.166.000 euros.
Le siguen:
- Langreo: 1.195.343 euros
- Oviedo: 959.920 euros
- Mieres: 736.013 euros
- San Martín del Rey Aurelio: 556.500 euros
Solo estos cinco municipios concentran una parte muy relevante del presupuesto total.
No es casualidad que varios de ellos se encuentren en áreas especialmente afectadas por procesos de reconversión económica, desempleo estructural y envejecimiento de la población activa.
181 plazas reservadas para mayores de 45 años
Uno de los aspectos más relevantes de la convocatoria es la reserva de puestos para colectivos considerados prioritarios.
En los municipios que reciben las mayores cuantías se reservarán 181 plazas para personas mayores de 45 años, con especial atención a quienes superan los 52 años.
La decisión responde a una realidad laboral muy concreta: cuanto más tiempo permanece una persona desempleada y mayor es su edad, más difícil resulta regresar al mercado de trabajo.
El desempleo prolongado puede convertirse así en un problema acumulativo.
Primero se pierde el empleo.
Después se pierde experiencia reciente, contacto con empresas, confianza y oportunidades.
Y con el paso de los años aumenta también el riesgo de exclusión laboral y social.
Otras 111 plazas para perceptores del salario social o del ingreso mínimo vital
La convocatoria reserva además 111 puestos para personas que perciben el salario social básico o el ingreso mínimo vital.
El objetivo es que estas ayudas económicas no funcionen únicamente como una red de protección, sino que puedan conectarse con oportunidades concretas de empleo.
El Sepepa intenta así combinar dos políticas que muchas veces se analizan por separado: protección social e inserción laboral.
La lógica es sencilla: la ayuda sostiene a la persona mientras no tiene ingresos suficientes; el empleo intenta abrirle una vía para recuperar autonomía económica.
Más que un contrato municipal
Los planes locales de empleo suelen asociarse a trabajos temporales vinculados a servicios municipales.
Pero el Gobierno asturiano insiste en que la finalidad del programa no debe terminar al cumplirse los doce meses.
Por eso cada participante tendrá asociado un itinerario personalizado de inserción.
Es decir, el contrato municipal será solo una parte del proceso.
Durante ese periodo se pretende trabajar también sobre formación, orientación, habilidades profesionales y búsqueda de nuevas oportunidades.
La eficacia real del programa dependerá precisamente de lo que ocurra después.
Porque crear 500 contratos durante un año permite aliviar una situación de desempleo, pero el verdadero éxito llegará si una parte significativa de esas personas consigue posteriormente incorporarse al mercado laboral ordinario.
Fondos europeos y estatales detrás del programa
Los 14,4 millones de euros no proceden únicamente del presupuesto autonómico.
Las subvenciones cuentan con financiación del Fondo Social Europeo Plus (FSE+) y de la Conferencia Sectorial de Empleo y Asuntos Laborales.
Se trata, por tanto, de una actuación enmarcada dentro de las políticas europeas y estatales destinadas a mejorar la empleabilidad de personas con especiales dificultades de acceso al trabajo.
La financiación europea resulta especialmente relevante en programas dirigidos al desempleo de larga duración y la inclusión social, dos de los problemas que las instituciones comunitarias consideran prioritarios.
El paro de larga duración, el problema que se enquista
La convocatoria tiene un trasfondo que va mucho más allá de los 500 contratos.
El desempleo de larga duración es uno de los problemas más difíciles de corregir en cualquier mercado laboral.
Una persona que lleva pocos meses sin empleo puede conservar todavía una conexión relativamente fuerte con su profesión y con las empresas.
Después de uno, dos o tres años, esa conexión comienza a debilitarse.
Y el problema se agrava con la edad.
De ahí que los mayores de 45 años, y especialmente quienes ya han superado los 52, ocupen un lugar central en esta convocatoria.
Para muchos de ellos, volver a trabajar durante doce meses no significa únicamente recuperar ingresos.
Significa volver a tener una rutina profesional, actualizar experiencia, cotizar y demostrar que siguen siendo empleables.
Una oportunidad, pero también un examen
La inversión es importante: 14,4 millones de euros.
El alcance también lo es: 74 concejos y más de 500 personas.
Pero el verdadero indicador de éxito no estará únicamente en cuántos contratos se firmen en las próximas semanas.
Habrá que comprobar:
cuántos participantes completan el año;
cuántos mejoran su cualificación;
cuántos consiguen posteriormente otro empleo;
y cuántos logran salir definitivamente de una situación de desempleo prolongado.
Porque estos planes pueden ser una red de protección.
Pero su objetivo último debería ser algo más ambicioso:
que ese año de trabajo no sea un paréntesis, sino el comienzo de una vuelta real al mercado laboral.
