La Albiceleste derrotó a Suiza en una prórroga dramática y se enfrentará el miércoles a Inglaterra, que necesitó dos goles de Jude Bellingham para eliminar a Noruega. España-Francia completa unas semifinales de auténtico vértigo.
El Mundial de 2026 ya tiene sus cuatro supervivientes. España, Francia, Inglaterra y Argentina se jugarán esta semana el acceso a la final después de unas últimas 24 horas dominadas por el sufrimiento, la prórroga, dos decisiones arbitrales discutidas y la reaparición de una rivalidad que trasciende el fútbol.
Inglaterra estuvo contra las cuerdas frente a Noruega. Argentina llegó al minuto 112 sin haber podido doblegar a una Suiza con diez futbolistas. Ambas escaparon. Ambas necesitaron a sus estrellas. Y ahora volverán a encontrarse en un Mundial 24 años después de su último duelo en la competición y por primera vez en unas semifinales.
Inglaterra se salva gracias a Bellingham
Noruega rozó otra hazaña después de haber eliminado anteriormente a Brasil. Andreas Schjelderup adelantó al conjunto escandinavo en el minuto 36 con un formidable disparo y dejó a Inglaterra atrapada en un partido incómodo, disputado bajo un calor sofocante y una humedad extrema en Miami.
Cuando el descanso parecía inevitable, apareció Jude Bellingham. El centrocampista inglés penetró en el área y firmó el empate en el 45+2. El partido continuó bloqueado durante toda la segunda mitad y desembocó en la prórroga.
Solo habían transcurrido tres minutos del tiempo suplementario cuando Morgan Rogers probó fortuna desde lejos. El guardameta Ørjan Nyland rechazó el balón y Bellingham, atento como un delantero, remató el 1-2 definitivo. El jugador del Real Madrid marcó los dos goles ingleses y volvió a rescatar a una selección que no termina de convencer, pero que se niega a caer.
La victoria clasificó a Inglaterra para la cuarta semifinal mundialista de su historia. Además, el equipo ha alcanzado las semifinales en cuatro de sus últimos cinco grandes campeonatos, aunque su seleccionador, Thomas Tuchel, se mostró sorprendentemente crítico.
El técnico reconoció que el resultado era extraordinario, pero calificó la actuación de lenta, imprecisa y afortunada. Bellingham respondió con cierta frialdad cuando le trasladaron esas palabras y recordó el enorme esfuerzo realizado por los jugadores. Entre él y Harry Kane han marcado 12 de los 13 goles ingleses en este Mundial, una dependencia que Tuchel sabe que deberá corregir ante Argentina.
El misterioso cable que enciende a Noruega
La eliminación noruega quedó acompañada por una polémica insólita. El seleccionador Ståle Solbakken aseguró que, instantes antes del primer gol de Inglaterra, el despeje de Nyland pudo golpear uno de los cables de la cámara aérea situada sobre el terreno de juego.
Según la versión noruega, el balón modificó su trayectoria, cayó de forma extraña y desconcertó a los defensores antes de la jugada del empate. Solbakken protestó durante el descanso, pero el árbitro no apreció ningún contacto y el VAR no intervino.
La FIFA comunicó durante el encuentro que el sensor incorporado al balón no había registrado impacto alguno con el cable y sostuvo que no existían pruebas que permitieran anular la jugada. Noruega no atribuyó exclusivamente su derrota al incidente, pero abandonó el torneo convencida de haber sufrido una acción decisiva que nunca llegó a revisarse.
Argentina también necesitó la prórroga
Horas después, Argentina atravesó su propio laberinto frente a Suiza. La vigente campeona del mundo golpeó muy pronto: en el minuto 10, Alexis Mac Allister cabeceó al fondo de la portería un saque de esquina ejecutado por Lionel Messi.
Era la primera vez que Suiza comenzaba perdiendo un partido en todo el campeonato. Sin embargo, el equipo de Murat Yakin no se descompuso. Dan Ndoye empató en la segunda parte y convirtió el encuentro en una batalla física que Argentina nunca llegó a controlar por completo.
El partido cambió en el minuto 72. El árbitro mostró inicialmente una tarjeta amarilla al argentino Leandro Paredes por una supuesta falta sobre Breel Embolo. El VAR intervino mediante la norma de “identidad equivocada”, retiró la amonestación a Paredes y entendió que Embolo había simulado la caída.
Como el delantero suizo ya estaba amonestado, recibió la segunda tarjeta amarilla y fue expulsado. Suiza tuvo que disputar con diez futbolistas el resto del encuentro y toda la prórroga. Yakin denunció después que la aplicación de esa norma había destruido las posibilidades de su selección.
Julián Álvarez evita los penaltis en el minuto 112
Ni siquiera la superioridad numérica permitió a Argentina resolver el encuentro durante los 90 minutos. Suiza se encerró, resistió y estuvo a ocho minutos de llevar la eliminatoria a los penaltis.
Entonces apareció Julián Álvarez.
En el minuto 112, el delantero recibió fuera del área y lanzó un disparo espectacular que se alojó en la escuadra, imposible para Gregor Kobel. Fue el gol que rompió definitivamente la resistencia helvética. Ya en la última jugada, Lautaro Martínez aprovechó un rechace tras un remate de Thiago Almada y estableció el 3-1.
Argentina volvió a avanzar sufriendo, como ya había hecho ante Cabo Verde y Egipto. Pero continúa en pie y conserva la posibilidad de convertirse en la primera selección que revalida el título mundial desde el Brasil de Pelé en 1962.
Inglaterra-Argentina: vuelve una rivalidad irrepetible
La segunda semifinal no será un partido cualquiera. Inglaterra y Argentina protagonizan una de las rivalidades más intensas y controvertidas del fútbol internacional.
Se han enfrentado cinco veces en los Mundiales:
- En 1962, Inglaterra venció por 3-1.
- En 1966, ganó 1-0 en unos cuartos marcados por la polémica expulsión del capitán argentino Antonio Rattín.
- En 1986, Argentina se impuso 2-1 con la “Mano de Dios” y el “Gol del Siglo” de Diego Maradona.
- En 1998 empataron 2-2 y Argentina avanzó en los penaltis tras la expulsión de David Beckham.
- En 2002, Inglaterra ganó 1-0 con un penalti transformado por Beckham.
El encuentro de Atlanta será, por tanto, el sexto enfrentamiento mundialista entre ambas selecciones y el primero con una plaza en la final en juego. No se veían en ningún partido desde 2005.
Lionel Scaloni intentó rebajar la temperatura y aseguró que se trata únicamente de un partido de fútbol ante un rival muy fuerte. El delantero José López fue menos diplomático: reconoció la historia, el dolor y todo lo que rodea al enfrentamiento, y prometió que Argentina dejará la vida sobre el terreno de juego.
Así quedan las semifinales del Mundial
Francia-España
Martes 14 de julio, 21:00 horas.
Dallas Stadium, Arlington, Texas.
La campeona de Europa contra la subcampeona mundial. España llega después de eliminar a Bélgica por 2-1; Francia, tras derrotar por 2-0 a Marruecos. Será la segunda semifinal mundialista de la historia de la selección española.
Inglaterra-Argentina
Miércoles 15 de julio, 21:00 horas.
Mercedes-Benz Stadium, Atlanta.
Bellingham y Kane contra Messi, Julián Álvarez y Lautaro. Inglaterra busca disputar su primera final mundialista desde 1966. Argentina aspira a jugar la segunda consecutiva y a defender la corona conquistada en Catar. El encuentro podrá verse en España a través de La 1 y RTVE Play.
El domingo 12 y el lunes 13 no habrá partidos. Los dos días quedan reservados para el descanso y la preparación de unas semifinales que concentran a cuatro gigantes y dejan abierta una posibilidad extraordinaria: España contra Argentina en la final, España contra Inglaterra o una repetición de la final de 2022 entre Francia y Argentina.
El partido por el tercer puesto se disputará el sábado 18 de julio en Miami. La gran final será el domingo 19, a las 21:00 horas en España, en el MetLife Stadium de Nueva Jersey.
El Mundial ya no admite errores. Quedan cuatro selecciones, tres partidos decisivos y una vieja guerra futbolística a punto de incendiar Atlanta.
