España pone rumbo a Hollywood: Sorogoyen, Los Javis y Alauda Ruiz de Azúa se disputan el billete a los Oscar

España pone rumbo a Hollywood: Sorogoyen, Los Javis y Alauda Ruiz de Azúa se disputan el billete a los Oscar

Tres películas, tres maneras radicalmente distintas de entender el cine y una sola plaza para representar a España ante la Academia de Hollywood. El ser querido, de Rodrigo Sorogoyen; La bola negra, de Javier Ambrossi y Javier Calvo; y Los domingos, de Alauda Ruiz de Azúa, han superado la primera votación de la Academia de Cine. El 16 de septiembre solo una seguirá en carrera hacia el Oscar a Mejor Película Internacional.

España ya tiene su particular final a tres para intentar conquistar Hollywood.

Y pocas veces la carrera nacional hacia los Oscar había reunido en una misma terna nombres con semejante capacidad para generar expectativas.

Rodrigo Sorogoyen. Javier Ambrossi y Javier Calvo. Alauda Ruiz de Azúa.

Tres formas muy diferentes de mirar el cine español que desde este jueves comparten exactamente el mismo objetivo: convertirse en la película elegida para representar a España en la 99.ª edición de los Premios Oscar.

La Academia de Cine ha anunciado que El ser querido, La bola negra y Los domingos son las tres producciones preseleccionadas por sus miembros para competir por la candidatura española en la categoría de Mejor Película Internacional.

Ahora empieza la verdadera batalla.

Una segunda votación decidirá cuál de las tres obtiene el pasaporte definitivo hacia Hollywood.

El veredicto llegará el 16 de septiembre.

Hasta entonces, España tiene tres candidatas.

Después solo quedará una.

Tres películas que llegan con pedigrí

Lo extraordinario de esta terna no está únicamente en los nombres.

Las tres producciones llegan a la carrera con una trayectoria previa capaz de convertir la elección en algo mucho más difícil que una simple votación interna.

No hay una candidata testimonial.

No hay una película que parezca estar únicamente para completar el trío.

Las tres llegan con argumentos.

Y muchos.

Sorogoyen coloca a Bardem frente a Victoria Luengo

La primera candidata es El ser querido, dirigida por Rodrigo Sorogoyen.

El director madrileño lleva años instalado entre los grandes nombres del cine español y ha construido una filmografía reconocible por la tensión narrativa, la complejidad de sus personajes y una puesta en escena que rara vez deja indiferente.

Esta vez llega además acompañado por dos intérpretes de enorme peso: Javier Bardem y Victoria Luengo.

La película cuenta la historia de un prestigioso director de cine y su hija, una actriz que no ha conseguido alcanzar el mismo éxito, obligados a volver a trabajar juntos después de años de distanciamiento.

Padre e hija.

Director y actriz.

Éxito y frustración.

Admiración y resentimiento.

Y una película dentro de otra película.

El material parece construido para entrar directamente en algunos de los terrenos que mejor maneja Sorogoyen: las relaciones de poder, los conflictos emocionales y esas situaciones en las que todo puede explotar aunque aparentemente nadie esté levantando la voz.

Además, El ser querido ya ha tenido uno de los escaparates más importantes posibles: fue presentada internacionalmente en la sección oficial a competición del Festival de Cannes.

Eso, cuando se trata de iniciar una campaña internacional, no es precisamente un detalle menor.

Los Javis se meten en Lorca

La segunda candidata probablemente sea también la más inesperada.

Javier Ambrossi y Javier Calvo, Los Javis, compiten con La bola negra.

Y lo hacen entrando en territorio mayor: Federico García Lorca.

La película está inspirada en una de las últimas obras inacabadas del escritor granadino y construye su relato a través de las vidas entrelazadas de tres hombres pertenecientes a tres épocas diferentes.

Sexualidad.

Deseo.

Dolor.

Herencia.

Memoria.

La propuesta conecta precisamente varios de los temas que han marcado buena parte del universo creativo de Ambrossi y Calvo, pero trasladados ahora a un proyecto con una evidente ambición cinematográfica e internacional.

Y también llega con Cannes en la mochila.

La bola negra fue presentada en el festival francés y, según la información de la Academia de Cine, consiguió allí el Premio a la Mejor Dirección para Javier Ambrossi y Javier Calvo.

Eso modifica completamente la dimensión de la candidatura.

Los Javis ya no llegan simplemente como dos de los creadores más populares y mediáticos del audiovisual español.

Llegan con una película que ha obtenido reconocimiento dentro del circuito cinematográfico internacional.

Y entonces aparece Los domingos

La tercera candidata tiene probablemente el currículum más contundente dentro de España.

Los domingos, dirigida por Alauda Ruiz de Azúa, llega después de conquistar cinco Premios Goya, incluido el de Mejor Película, y la Concha de Oro del Festival de San Sebastián.

La historia parte de una decisión capaz de fracturar completamente una familia.

Ainara tiene 17 años.

Y empieza a plantearse ingresar en clausura.

No marcharse de casa.

No estudiar en otra ciudad.

No cambiar de trabajo.

Entrar en un convento y renunciar voluntariamente a la vida que su familia imaginaba para ella.

A partir de ahí, la película coloca frente a frente creencias, afectos, miedo, libertad, religión y expectativas familiares.

Una historia profundamente íntima que, precisamente por eso, puede tener una lectura universal.

Y esa suele ser una cualidad extraordinariamente útil cuando una película aspira a viajar fuera de sus fronteras.

La gran pregunta: ¿qué busca Hollywood?

Elegir la representante española es solamente la primera etapa de un recorrido mucho más cruel.

Ganar la votación del 16 de septiembre no significa estar nominada al Oscar.

Significa conseguir el derecho a intentarlo.

Cada país presenta una película para competir en la categoría internacional. Después, la Academia de Hollywood realiza su propio proceso de selección hasta reducir el enorme número de candidaturas nacionales y terminar eligiendo las cinco nominadas definitivas.

Por eso la Academia española no tiene que decidir únicamente cuál considera la mejor película.

Tiene que hacerse una pregunta bastante más complicada:

¿cuál de las tres puede funcionar mejor en una campaña internacional?

Y ahí entran variables que van mucho más allá de la calidad artística.

Prestigio del director.

Festivales internacionales.

Distribución en Estados Unidos.

Capacidad promocional.

Actores conocidos por los académicos.

Prensa internacional.

Crítica.

Temática.

Y algo tan difícil de medir como el famoso momentum: llegar a Hollywood precisamente cuando todo el mundo está hablando de ti.

Bardem puede ser un arma formidable

En esa batalla, El ser querido dispone de una ventaja evidente.

Se llama Javier Bardem.

Su rostro no necesita presentación ante la Academia estadounidense.

Es uno de los intérpretes españoles con mayor reconocimiento internacional y posee una trayectoria absolutamente excepcional en Hollywood.

Tener a Bardem encabezando una película candidata no garantiza nada.

Pero cuando llega el momento de conseguir entrevistas, presencia en medios estadounidenses, pases especiales y atención entre los votantes, contar con una estrella internacional puede convertirse en una herramienta poderosísima.

A eso se suma Sorogoyen, cuyo nombre lleva años creciendo fuera de España.

Los Javis tienen otra clase de potencia

Ambrossi y Calvo representan un fenómeno diferente.

Pocas parejas creativas españolas han demostrado durante los últimos años una capacidad semejante para convertir proyectos aparentemente arriesgados en acontecimientos culturales.

Con La bola negra afrontan además un material vinculado a Lorca, un autor universal cuya figura sigue teniendo una enorme capacidad de fascinación fuera de España.

Si la película consigue trasladar esa historia a un lenguaje verdaderamente internacional, podría tener una combinación formidable:

Lorca + Cannes + Los Javis.

No es precisamente una mala tarjeta de presentación.

Alauda juega con el prestigio

Y después está Alauda Ruiz de Azúa.

Menos asociada al fenómeno mediático, pero extraordinariamente consolidada en el terreno cinematográfico.

Los domingos llega respaldada por dos avales difícilmente discutibles: la Concha de Oro y cinco Goya.

No necesita demostrar que ha convencido a jurados y profesionales.

Ya lo ha hecho.

Su principal fortaleza podría encontrarse precisamente en aquello que parece menos espectacular: una historia íntima, profundamente humana y culturalmente específica que puede terminar hablando de conflictos reconocibles en cualquier país.

La historia del cine está llena de películas internacionales que llegaron muy lejos precisamente así.

El 16 de septiembre, primera gran noche

El anuncio de las preseleccionadas fue realizado este jueves por la actriz Miriam Garlo, ganadora del Goya a Mejor Actriz Revelación por Sorda, acompañada por el presidente de la Academia de Cine, Fernando Méndez-Leite, y la notaria Eva Fernández Medina.

Ahora comienza un periodo de apenas trece días en el que inevitablemente crecerán las quinielas.

Sorogoyen.

Los Javis.

Alauda.

Tres candidaturas que representan también tres momentos distintos del cine español.

Un director ya completamente instalado en la élite.

Dos creadores que han saltado definitivamente de fenómeno cultural a autores cinematográficos internacionales.

Y una directora que se ha abierto camino construyendo prestigio película a película.

De Madrid a Los Ángeles hay un camino muy largo

La carrera hacia el Oscar tiene algo de despiadado.

El 16 de septiembre una película celebrará haber sido elegida.

Las otras dos desaparecerán inmediatamente de la competición.

Después llegará otra carrera todavía más complicada.

La representante española tendrá que hacerse visible entre decenas de películas procedentes de todo el mundo.

Convencer a académicos.

Generar conversación.

Entrar en las listas previas.

Sobrevivir a los cortes.

Y, finalmente, intentar aparecer entre los cinco títulos que escucharán su nombre cuando se anuncien las nominaciones.

Eso está todavía muy lejos.

Pero todas las aventuras hacia Hollywood empiezan exactamente así.

Con tres sobres sobre una mesa.

Tres películas.

Una votación.

Y una pregunta.

¿Cuál de ellas llevará este año escrito el nombre de España camino de los Oscar?

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