Asturias se cuela en la trastienda del glamour de Venecia para venderse como gran plató internacional

Asturias se cuela en la trastienda del glamour de Venecia para venderse como gran plató internacional

Asturias Paraíso Natural Film Commission será la única film commission española presente en la primera edición del VPB Locations Market, el nuevo escaparate de localizaciones y servicios de producción del Festival Internacional de Cine de Venecia. Mientras las estrellas pisan la alfombra roja del Lido, el Principado jugará otra partida menos visible pero decisiva: convencer a productores y localizadores internacionales de que Asturias puede ser el escenario de sus próximas películas y series.

Durante estos días, Venecia vuelve a convertirse en uno de esos lugares donde el cine parece todavía capaz de detener el mundo.

Limusinas, embarcaciones atravesando la laguna, fotógrafos esperando frente al Palazzo del Cinema, estrellas internacionales desembarcando en el Lido, estrenos mundiales, vestidos imposibles, flashes y algunas de las películas que dentro de unos meses aparecerán inevitablemente en las quinielas de los grandes premios.

Es la 83.ª edición del Festival Internacional de Cine de Venecia, que se celebra del 2 al 12 de septiembre bajo la dirección de Alberto Barbera. Y mientras delante de las cámaras se despliega todo el glamour de la Mostra, detrás existe otro festival mucho menos conocido por el gran público, pero extraordinariamente importante para quienes hacen cine: el lugar donde se buscan socios, dinero, derechos, productores, estudios y, cada vez más, los lugares donde se rodarán las películas del futuro.

Y ahí estará Asturias.

Los días 7 y 8 de septiembre, Asturias Paraíso Natural Film Commission participará en el VPB Locations Market, una nueva iniciativa del Venice Production Bridge que debuta precisamente este año dentro del mercado profesional asociado al Festival de Venecia.

Pero hay un detalle que convierte la presencia asturiana en algo bastante más relevante que una simple asistencia institucional:

Asturias será la única film commission española participante en esta primera edición.

No es la alfombra roja. Puede ser incluso más importante

Conviene explicar exactamente qué significa estar allí.

Asturias no acude a Venecia con una película compitiendo por el León de Oro ni sus representantes desfilarán necesariamente junto a las estrellas por la alfombra roja.

Su terreno de juego está unos metros más allá.

El Venice Production Bridge constituye el gran espacio industrial del Festival. Allí se encuentran productores, financiadores, distribuidores, plataformas, agentes, editores, estudios y profesionales que buscan sacar adelante nuevos proyectos audiovisuales.

Y este año la organización ha creado por primera vez un mercado dedicado específicamente a algo por lo que cada vez compiten con mayor intensidad ciudades, regiones y países enteros: convertirse en territorio de rodaje.

El VPB Locations Market reunirá film commissions, estudios, instalaciones y proveedores de servicios con productores y responsables internacionales de localizaciones. El objetivo es que estos últimos puedan comparar destinos, infraestructura disponible, servicios profesionales e incentivos económicos antes de decidir dónde llevar una producción.

Dicho de otra manera: mientras los espectadores discuten sobre las películas que se estrenan en Venecia, en los despachos y encuentros profesionales puede estar decidiéndose dónde se rodará una película que veremos dentro de dos o tres años.

Y Asturias quiere estar entre las candidatas.

Vender Asturias como escenario cinematográfico

Las posibilidades resultan evidentes.

En apenas unos kilómetros, una producción puede encontrar montañas, acantilados, playas, bosques, pueblos marineros, arquitectura industrial, palacios, ciudades históricas, paisajes rurales y escenarios urbanos.

Pero tener localizaciones espectaculares ya no basta.

La gran industria audiovisual necesita saber si detrás de la fotografía existe una estructura capaz de soportar un rodaje: profesionales, empresas técnicas, alojamientos, transportes, permisos, proveedores, servicios de producción y capacidad institucional para resolver problemas.

Ese es precisamente el salto que intenta dar ahora Asturias.

No vender únicamente una imagen bonita.

Vender un territorio donde resulte viable producir.

Y hacerlo en Venecia tiene un valor especial porque el VPB no es una feria generalista. Está diseñado alrededor del negocio cinematográfico y de encuentros profesionales directos.

En medio de ese ecosistema profesional aparecerá ahora también el mercado de localizaciones.

Del Niemeyer a Venecia: una oportunidad que llega en un momento especialmente interesante

La presencia asturiana coincide, además, con un momento en el que el Principado intenta fortalecer su perfil como territorio audiovisual.

Rodajes publicitarios, series, películas, documentales y producciones nacionales e internacionales tienen una capacidad de impacto que trasciende ampliamente los días que dura una filmación.

Un rodaje mueve hoteles.

Contrata transportes.

Alquila vehículos.

Necesita catering.

Emplea técnicos.

Utiliza empresas locales.

Paga espacios.

Y, si la producción alcanza éxito internacional, puede convertir posteriormente una localización en reclamo turístico.

Ese es el verdadero premio que persiguen hoy las film commissions.

No una fotografía institucional en un festival.

Producciones.

Y con ellas inversión y empleo.

Por eso la batalla internacional para captar rodajes se ha vuelto feroz.

Asturias inicia su particular gira europea

Venecia tampoco es una operación aislada.

La Film Commission del Principado comenzó este mismo año una estrategia de internacionalización que ya la llevó en febrero al European Film Market de Berlín, otro de los grandes puntos de encuentro de la industria cinematográfica internacional.

La presencia en Venecia representa así el siguiente paso de una especie de gira exterior en la que Asturias intenta entrar en el radar de quienes toman las decisiones antes de que llegue un rodaje.

En paralelo, la entidad mantiene actividad en los principales encuentros profesionales españoles.

Durante 2026 ha participado en MAFIZ, el área industrial del Festival de Málaga, y en el Shooting Locations Marketplace de Valladolid. También está prevista su primera participación en ABYCINE Lanza, en Albacete, acompañando a varios proyectos asturianos seleccionados mediante una convocatoria específica.

La diferencia es que Venecia coloca ahora esa estrategia en un escaparate verdaderamente internacional.

Cuando detrás de una película hay una decisión económica

Existe una imagen romántica del cine según la cual un director descubre un valle maravilloso y decide inmediatamente rodar allí.

La realidad es bastante menos poética.

Las grandes producciones estudian costes, incentivos fiscales, comunicaciones, climatología, disponibilidad de técnicos, hoteles, permisos, transporte de equipos, estudios cercanos y facilidad administrativa.

Un paisaje puede enamorar.

Pero después llega Excel.

Por eso el VPB Locations Market pone en una misma conversación los tres elementos fundamentales: localización, servicios e incentivos financieros.

Para Asturias, conseguir entrar en esas conversaciones significa empezar a competir antes de que una productora haya decidido dónde rodar.

Y esa diferencia puede valer millones.

El otro glamour de Venecia

Probablemente la imagen que quedará esta semana del Festival serán las estrellas entrando en el Palazzo del Cinema.

Es inevitable.

Venecia lleva décadas dominando como pocos lugares esa mezcla extraordinaria de cine y espectáculo: llegadas en barco, fotógrafos, hoteles históricos, alfombras rojas y estrenos frente al Adriático.

Pero el cine tiene dos caras.

Una empieza cuando se apagan las luces de una sala y aparece una película en pantalla.

La otra comienza muchos meses antes, cuando alguien intenta reunir dinero, encontrar socios y decidir dónde colocar una cámara.

Asturias estará este año precisamente ahí.

No compitiendo todavía por un León de Oro.

Compitiendo por algo mucho más tangible: que cuando productores y localizadores internacionales busquen el bosque, el palacio, el puerto, la montaña, la carretera o el pueblo donde contar su próxima historia, alguien pueda decirles:

eso existe en Asturias.

Y, por primera vez, el Principado tendrá la oportunidad de decírselo directamente desde uno de los grandes templos mundiales del cine.

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