¿Quién es Nerea Monroy? De UGT y la negociación sindical a dirigir los Derechos Sociales de Asturias

¿Quién es Nerea Monroy De UGT y la negociación sindical a dirigir los Derechos Sociales de Asturias

 

Nacida en Gijón en 1983, lleva más de veinte años vinculada a UGT y desde 2023 dirige el ERA, la red pública de residencias asturianas. El lunes sustituirá a Marta del Arco al frente de una consejería que gestiona dependencia, mayores, discapacidad, infancia y buena parte de las políticas sociales del Principado.

Asturias tendrá el lunes nueva consejera de Derechos Sociales y Bienestar. Se llama Nerea Monroy Rosal, nació en Gijón en 1983 y, aunque hasta ahora su rostro podía resultar desconocido para buena parte de los asturianos, lleva más de dos décadas moviéndose entre el sindicalismo, la negociación colectiva y, durante los últimos tres años, la gestión de las residencias públicas del Principado.

El presidente Adrián Barbón ha elegido a Monroy para sustituir a Marta del Arco, que ha presentado su dimisión por motivos de salud después de permanecer de baja desde principios de junio. Monroy tomará posesión el lunes y se sentará inmediatamente en su primera reunión del Consejo de Gobierno.

Su llegada no supone, por tanto, incorporar a una persona ajena a la maquinaria de Derechos Sociales. Desde septiembre de 2023 dirige el organismo autónomo Establecimientos Residenciales para Ancianos de Asturias (ERA) y forma parte de la estructura de la propia consejería que ahora pasará a encabezar.

Una carrera que comenzó en UGT en 2002

La trayectoria profesional de Monroy se ha construido fundamentalmente dentro del sindicato UGT.

En 2002 comenzó como agente sindical en la Federación del Metal, Construcción y Afines. Cuatro años después ya ocupaba la secretaría regional de MCA-UGT Asturias como responsable del sector de la madera.

En 2009 asumió el área de construcción y entró también en la Junta Rectora de la Fundación Laboral de la Construcción. Entre 2013 y 2016 desempeñó la Vicesecretaría de Política Sectorial, Negociación Colectiva y Salud Laboral de MCA-UGT Asturias.

Posteriormente pasó a ocupar la Vicesecretaría General de Recursos y Empleo de UGT Asturias y, desde 2022 hasta su incorporación al Principado en 2023, ejerció como vicesecretaria general de Política Institucional y Recursos.

Es decir, más de veinte años de su trayectoria profesional han transcurrido en el ámbito sindical, con responsabilidades crecientes en negociación colectiva, empleo, personal y relaciones institucionales.

Ese bagaje ayuda a entender uno de los argumentos que acompañan ahora su nombramiento: su capacidad para la negociación y su conocimiento interno de la estructura administrativa que pasa a dirigir.

¿Qué formación tiene Nerea Monroy?

Su currículo oficial publicado durante su etapa al frente del ERA es particularmente escueto.

En el apartado de formación figuran estudios de Bachillerato, sin que aparezca recogida ninguna titulación universitaria.

Su perfil, por tanto, no responde al de una especialista académica en Trabajo Social, Derecho, Economía o gestión sanitaria, sino principalmente al de una gestora formada durante años en la actividad sindical, la negociación colectiva, los recursos humanos y, posteriormente, la administración pública.

La cuestión puede adquirir relevancia política con su llegada a una consejería especialmente compleja, aunque debe valorarse también junto a la experiencia acumulada desde el inicio de esta legislatura al frente del ERA.

Del sindicato a gestionar las residencias públicas

El salto a la Administración autonómica se produjo en septiembre de 2023.

El Consejo de Gobierno nombró entonces a Monroy directora gerente del ERA, organismo responsable de una parte fundamental de la atención residencial pública a las personas mayores de Asturias.

No se trataba de un puesto meramente representativo.

La gerencia del ERA dirige y coordina sus servicios, gestiona contratación y gasto y participa directamente en las decisiones relacionadas con el funcionamiento de los centros y el ingreso de residentes.

La red pública asturiana cuenta con decenas de centros residenciales y varios miles de plazas, lo que permite medir la dimensión de la organización que Monroy ha tenido bajo su responsabilidad.

Durante su etapa se ha continuado desarrollando la transformación del modelo residencial hacia unidades de convivencia más pequeñas y entornos que intentan aproximarse al funcionamiento de un hogar.

También ha participado en la planificación para incrementar durante los próximos años el número de plazas disponibles mediante nuevos equipamientos, transformación de plazas existentes y conciertos.

Una gerente acostumbrada a negociar con los trabajadores

Su pasado sindical ha tenido una continuidad evidente durante su gestión del ERA.

Uno de los principales retos del organismo ha sido precisamente la relación con una plantilla sometida durante años a fuertes tensiones por falta de personal, cargas de trabajo, cobertura de bajas y organización de turnos.

Durante su mandato se han alcanzado acuerdos con la representación de los trabajadores dirigidos a mejorar condiciones laborales y adaptar progresivamente la organización al nuevo modelo de cuidados de larga duración.

Ese terreno —relaciones laborales, negociación y gestión de personal— constituye probablemente uno de los ámbitos en los que la nueva consejera acumula mayor experiencia.

Ahora, sin embargo, el salto es considerable.

De gestionar el ERA a dirigir toda la política social

Monroy pasa de administrar principalmente la red residencial para mayores a responsabilizarse del conjunto de Derechos Sociales y Bienestar.

Eso significa asumir áreas mucho más amplias: dependencia, autonomía personal, personas mayores, discapacidad, infancia y familias, prestaciones sociales, cooperación y diferentes políticas de inclusión.

Y su llegada se produce con asuntos importantes todavía abiertos.

El más inmediato probablemente sea la dependencia.

Asturias continúa arrastrando tiempos de tramitación muy superiores a los plazos legales pese a la reducción registrada durante los últimos meses.

A comienzos de este año el Gobierno puso en marcha nuevas medidas para acelerar la resolución de expedientes, reforzar los equipos de valoración y reducir progresivamente los tiempos de espera.

Monroy tendrá ahora que conseguir que ese plan produzca resultados visibles antes de finalizar la legislatura.

La dependencia será su principal examen

Pocas áreas ofrecen un indicador político tan fácil de medir.

Una persona solicita el reconocimiento de la dependencia, espera la valoración, recibe una resolución y posteriormente accede a una prestación o servicio.

Cuando ese proceso se prolonga durante más de un año, las estadísticas dejan de ser números.

Detrás hay personas mayores, familias y cuidadores esperando una ayuda que en muchos casos resulta imprescindible.

Por eso, una de las primeras preguntas que tendrá que responder la nueva consejera será muy sencilla:

¿cuánto tardará Asturias en acercarse realmente al plazo legal de seis meses?

Ese dato permitirá medir de manera muy directa su gestión.

También deja trabajo pendiente en el ERA

Su ascenso abre inmediatamente otra incógnita: quién sustituirá a Nerea Monroy en la dirección del ERA.

El Gobierno todavía debe resolver su relevo.

Y quien ocupe ese puesto tendrá por delante compromisos importantes relacionados con nuevas plazas residenciales, infraestructuras, personal, modelo asistencial y listas de espera.

El ERA seguirá siendo, además, una pieza fundamental dentro de la propia consejería que ahora dirigirá Monroy.

De alguna manera, pasará de administrar directamente la red de residencias a supervisarla desde el escalón político superior.

Un relevo obligado por la salud de Marta del Arco

El nombramiento se produce después de una situación poco habitual.

Marta del Arco llevaba de baja médica desde principios de junio y finalmente ha decidido abandonar el Gobierno por motivos de salud.

Durante casi tres meses, por tanto, una de las consejerías con mayor impacto directo sobre la población había funcionado sin su titular plenamente operativa.

El relevo permite ahora recuperar una dirección política estable en un departamento que gestiona algunos de los servicios más sensibles del Principado.

El ascenso más importante de su carrera

El nombramiento supone un cambio radical en la dimensión política de la trayectoria de Nerea Monroy.

Hasta ahora había desarrollado su carrera fundamentalmente fuera del primer plano: primero como dirigente sindical y después como responsable de un organismo público especializado.

A partir del lunes será miembro del Consejo de Gobierno.

Y tendrá que pasar de gestionar una pieza importante del sistema a responder por todo el sistema de protección social asturiano.

Lo hará además en la recta final de la legislatura, con las elecciones autonómicas previstas para 2027.

Su experiencia negociadora, su conocimiento de la Administración y su paso por el ERA constituyen sus principales activos.

Sus retos también están perfectamente identificados: reducir la espera de la dependencia, reforzar el sistema residencial, responder a las necesidades de personal y convertir los planes anunciados durante la legislatura en resultados comprobables.

Nerea Monroy llega a Derechos Sociales con apenas unos meses por delante antes de que comience plenamente el ciclo electoral.

El lunes empieza su examen.

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