Infierno en Almería: 11 muertos, 19 personas sin localizar y más de un millar de evacuados por el incendio de Los Gallardos

Infierno en Almería: 11 muertos, 19 personas sin localizar y más de un millar de evacuados por el incendio de Los Gallardos

Las llamas avanzaron con una velocidad extrema desde la N-340A hacia Bédar y atraparon a varias víctimas cuando intentaban escapar. Hay ocho heridos —cuatro de extrema gravedad— y la Junta teme que el balance pueda aumentar. La UME ha desplegado 200 militares y 70 vehículos

Actualización: viernes 10 de julio de 2026, 09:45 horas

El Levante almeriense vive una de las mayores tragedias provocadas por un incendio forestal en la historia reciente de España. El fuego declarado durante la tarde de este jueves en el municipio de Los Gallardos, y propagado rápidamente hacia la zona montañosa de Bédar, ha causado al menos 11 muertos, ocho heridos y mantiene a 19 personas sin localizar, según el último balance provisional ofrecido por la Junta de Andalucía.

Durante la madrugada llegó a comunicarse una cifra de doce fallecidos, pero las autoridades la corrigieron posteriormente y mantienen por ahora once muertes confirmadas. El recuento puede variar mientras continúan la búsqueda, la recuperación de los cuerpos y las tareas de identificación en una zona extensa, abrupta y con numerosas viviendas diseminadas.

Diecinueve personas siguen sin localizar

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha confirmado que hay al menos 19 personas cuyo paradero todavía se desconoce. No todas tienen necesariamente la consideración oficial de desaparecidas, ya que algunas podrían haber abandonado la zona sin comunicarlo o encontrarse incomunicadas, pero la cifra dispara el temor a que el balance de víctimas pueda aumentar.

La Guardia Civil ha abierto una oficina especial en el cuartel de Garrucha para recibir denuncias de familiares, recopilar información y tomar muestras de ADN que permitan identificar cuanto antes a las víctimas. La prioridad de los agentes es determinar quiénes residían o se encontraban en los cortijos, viviendas aisladas y alojamientos turísticos alcanzados por el incendio.

Atrapados cuando intentaban huir

La mayor parte de las víctimas fue localizada en las proximidades de un camino de acceso a Bédar. Algunos cuerpos aparecieron en el interior de vehículos completamente calcinados y otros fueron encontrados en el exterior, después de que sus ocupantes abandonaran los coches y trataran de continuar a pie.

Las primeras reconstrucciones indican que varias personas, sorprendidas por el humo y la proximidad de las llamas, buscaron una salida por caminos rurales, ramblas y rutas diferentes a las señaladas por los equipos de evacuación. El consejero andaluz de Emergencias, Antonio Sanz, ha descrito aquel recorrido como una “verdadera trampa”: el fuego cambió de dirección, cerró los accesos y alcanzó a quienes trataban de abandonar la zona.

Las autoridades insisten en que, en un incendio de comportamiento extremo, una carretera aparentemente despejada puede quedar envuelta por el fuego y el humo en cuestión de minutos. Por eso reclaman que nadie se desplace por iniciativa propia y que se respeten las órdenes de confinamiento o evacuación.

Las víctimas podrían ser mayoritariamente extranjeras

La identificación oficial todavía no ha concluido. No obstante, la Junta considera posible que la mayoría o incluso la totalidad de los fallecidos sean ciudadanos extranjeros residentes o de vacaciones en esta zona del Levante almeriense.

En uno de los vehículos alcanzados por las llamas se encontró el volante a la derecha, circunstancia que ha llevado a pensar que algunas víctimas podrían ser británicas. Las autoridades piden prudencia y no consideran confirmada ninguna nacionalidad hasta que terminen las comprobaciones forenses y los análisis de ADN.

Ocho heridos, cuatro de extrema gravedad

El incendio también ha causado ocho heridos. Cuatro de ellos se encuentran en estado muy grave y han sido trasladados a centros hospitalarios, entre ellos el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. Los otros cuatro presentan lesiones menos graves, quemaduras, intoxicación por humo o problemas respiratorios.

Algunas personas tuvieron que ser rescatadas después de refugiarse o lanzarse hacia barrancos para escapar del frente de llamas. Los servicios sanitarios continúan desplegados en la zona ante la posibilidad de localizar nuevos afectados.

Más de un millar de personas evacuadas

El avance del incendio obligó a evacuar a más de un millar de vecinos y residentes. Las estimaciones difundidas durante la mañana sitúan el número de desalojados entre 1.000 y 1.400, dependiendo de los núcleos y complejos incluidos en cada recuento.

Entre las zonas afectadas se encuentran Almocáizar, Fuente del Albarico, Los Pinos, La Serena, el Pinar de Bédar y el complejo turístico Miraflores. Decenas de personas han pasado la noche en instalaciones municipales habilitadas en Los Gallardos y localidades próximas.

Cruz Roja ha atendido a unas 130 personas, proporcionando alojamiento, alimentos, atención sanitaria y apoyo psicológico a familias que tuvieron que abandonar precipitadamente sus viviendas.

Un cable eléctrico, principal hipótesis sobre el origen

El incendio se declaró aproximadamente a las 16:35 horas del jueves en el paraje de Almocáizar. La principal hipótesis apunta a la caída de un cable del tendido eléctrico junto al kilómetro 511 de la carretera N-340A.

El servicio de emergencias recibió numerosos avisos de conductores y vecinos que aseguraban haber visto caer el cable y prender inmediatamente la vegetación de la cuneta. Desde allí, el fuego saltó hacia una masa forestal próxima y comenzó a avanzar empujado por el viento.

Aunque Juanma Moreno ha señalado públicamente el tendido eléctrico como origen del siniestro según la información disponible, la investigación debe determinar ahora por qué cayó el cable, su estado de conservación y si existió alguna responsabilidad técnica o empresarial.

Una propagación fulminante

La combinación de vegetación extremadamente seca, altas temperaturas, viento fuerte y una orografía muy complicada convirtió el incendio en un frente de enorme velocidad.

El fuego atravesó zonas de monte bajo, olivar y pinar, saltó entre barrancos y se acercó rápidamente a viviendas y cortijos aislados. Los equipos de emergencia tuvieron que concentrarse durante la noche en proteger a la población y defender las primeras casas, mientras el humo reducía drásticamente la visibilidad.

Juanma Moreno lo ha descrito como uno de los fuegos más rápidos que ha visto, mientras que Antonio Sanz ha hablado de una velocidad de propagación “altísima”. Durante las primeras horas de este viernes, la evolución continuaba siendo calificada como desfavorable.

Cientos de efectivos y despliegue extraordinario de la UME

La Junta mantiene activado el Plan Infoca en fase de emergencia, situación operativa 2, nivel que permite integrar medios estatales porque el incendio amenaza gravemente a la población y supera los recursos ordinarios de la comunidad.

En el dispositivo trabajan alrededor de 200 profesionales de los servicios autonómicos, entre bomberos forestales, técnicos, agentes de Medio Ambiente, unidades médicas, autobombas y equipos de coordinación.

La Unidad Militar de Emergencias ha movilizado además a 200 militares y 70 vehículos. Durante la tarde del jueves llegaron a operar hasta 16 aeronaves, incluidos aviones de carga en tierra, helicópteros, un avión de coordinación y un anfibio pesado del Estado.

La A-7 reabre, pero continúa cortada la N-340A

La autovía A-7, cerrada inicialmente entre los kilómetros 709 y 714, ha podido ser reabierta durante la madrugada. Sin embargo, la N-340A permanece cortada en las inmediaciones del incendio para garantizar la seguridad de los equipos que trabajan sobre el terreno.

Las autoridades reclaman a los conductores que eviten toda la zona, no utilicen caminos rurales como alternativas y consulten el estado de las carreteras antes de desplazarse por el Levante almeriense.

Uno de los incendios más mortíferos del siglo en España

Con once víctimas confirmadas, Los Gallardos se sitúa ya entre los incendios forestales más mortíferos de la España reciente. Iguala provisionalmente el balance del incendio de Riba de Saelices, en Guadalajara, donde murieron once miembros de un retén de extinción en julio de 2005.

En Andalucía no se recuerda un incendio forestal con un coste humano semejante. La Junta lo considera ya el fuego de mayores consecuencias registrado en la comunidad, por encima de tragedias como Grazalema en 1992, Alájar en 1999 o Minas de Riotinto en 2004.

Andalucía suspende su agenda institucional

La magnitud de la tragedia ha llevado a la Junta de Andalucía a aplazar la toma de posesión de los miembros de su nuevo Gobierno, prevista para este viernes en Sevilla.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha expresado su “enorme tristeza y desolación” y ha garantizado la movilización de los recursos estatales necesarios. Juanma Moreno ha anunciado su desplazamiento a la zona y ha reconocido que el panorama es “un horror”.

La prioridad, han señalado ambos gobiernos, es localizar a quienes siguen sin aparecer, atender a los heridos y familiares, proteger los núcleos habitados y frenar el avance de las llamas.

Teléfono para familiares y afectados

El Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Desastres ha habilitado el número 677 904 624 para ofrecer información y apoyo a familiares de personas afectadas por el incendio.

Las autoridades piden no desplazarse hasta los puestos de mando ni entrar en las zonas evacuadas. Cualquier información sobre una persona que pueda encontrarse en el área debe comunicarse a la Guardia Civil o al teléfono de emergencias 112.

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