Barbón planta cara al “chantaje” territorial y exige justicia para el noroeste: “No daremos ni un paso atrás con el Huerna y la AP-9”

Barbón planta cara al “chantaje” territorial y exige justicia para el noroeste: “No daremos ni un paso atrás con el Huerna y la AP-9”

El presidente asturiano reivindica en Oviedo la alianza entre Asturias, Galicia y Castilla y León para defender infraestructuras, financiación autonómica y cohesión territorial frente a los desequilibrios del Estado

El presidente del Principado, Adrián Barbón, convirtió este martes el Foro del Noroeste celebrado en Oviedo/Uviéu en una firme reivindicación política del papel que Asturias, Galicia y Castilla y León quieren jugar dentro del modelo territorial español. Y lo hizo con un mensaje directo, cargado de intención política y también de advertencia institucional: el noroeste “ha sido siempre leal al Estado sin recurrir nunca al chantaje”.

La frase, pronunciada durante la inauguración de la segunda edición del foro organizado por Prensa Ibérica, marcó el tono de una intervención en la que Barbón defendió la cooperación entre las tres comunidades como una herramienta clave para reclamar inversiones, mejorar la financiación autonómica y combatir el desequilibrio territorial que, a su juicio, arrastra desde hace décadas buena parte del noroeste peninsular.

El encuentro, celebrado este año en Oviedo, reunió también al presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, y al presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, en una imagen de entendimiento institucional que Barbón quiso presentar como ejemplo de una forma distinta de hacer política territorial en España.

“Queremos que fuera nos escuchen”

Lejos de plantear el foro como una simple reunión institucional, Barbón defendió que el objetivo real de esta alianza es elevar la voz del noroeste en los grandes debates nacionales.

A su juicio, este espacio nace para convertirse en una auténtica “caja de resonancia” desde la que Asturias, Galicia y Castilla y León puedan defender conjuntamente sus intereses estratégicos.

“No se trata solo de lo que hablemos entre nosotros, sino de que fuera nos escuchen con claridad”, aseguró.

El presidente asturiano insistió en que las tres comunidades comparten problemas estructurales muy similares: envejecimiento de la población, dispersión territorial, dificultades orográficas y costes elevados para mantener servicios públicos de calidad. Por ello, defendió que el futuro sistema de financiación autonómica no puede medirse únicamente con criterios poblacionales o económicos.

El corredor atlántico, una batalla “imprescindible”

Uno de los asuntos centrales de la intervención fue la reclamación de inversiones en infraestructuras estratégicas para el noroeste.

Barbón defendió con contundencia la necesidad de acelerar el desarrollo del corredor atlántico ferroviario, al considerar que se trata de una infraestructura esencial para garantizar la cohesión territorial y evitar que el noroeste quede definitivamente relegado en el mapa logístico europeo.

“Acelerar el corredor atlántico ha sido imprescindible para asegurar el desarrollo equilibrado y la cohesión territorial del país”, afirmó.

El presidente quiso además evitar el enfrentamiento territorial con otros corredores o infraestructuras impulsadas en otras partes de España, pero dejó claro que el noroeste exige prioridad y rapidez en las inversiones comprometidas.

“No nos molesta que otros proyectos tengan su relevancia; lo que pedimos es que se asuma con urgencia la ejecución del corredor atlántico”, remarcó.

El Huerna y la AP-9: “Una cuestión de justicia”

Uno de los momentos más contundentes del discurso llegó cuando Barbón abordó la polémica sobre los peajes de la autopista del Huerna y de la AP-9 gallega.

El presidente asturiano aprovechó el reciente pronunciamiento de la Comisión Europea sobre la ilegalidad de las prórrogas de ambas concesiones para exigir su eliminación inmediata.

Según defendió, mantener esos peajes supone un agravio histórico para Asturias y Galicia.

“Esta situación no debe prolongarse ni un minuto más”, afirmó.

Barbón calificó directamente la supresión de ambos peajes como “lisa y llanamente una cuestión de justicia” y lanzó además un mensaje político muy claro sobre la estrategia del Principado.

“No daremos ni un paso atrás”, aseguró, adelantando que Asturias actuará tanto en España como ante las instituciones europeas para defender esta reclamación.

La frase sonó especialmente significativa en un contexto en el que el debate territorial y la financiación autonómica vuelven a tensionar la política nacional.

Defensa cerrada del Estado autonómico… y guiño al federalismo

Durante su intervención, Barbón realizó además una defensa muy explícita del actual modelo autonómico nacido de la Constitución de 1978.

“El reconocimiento de la pluralidad enriquece y suma”, afirmó.

El presidente asturiano sostuvo que el Estado autonómico ha sido “uno de los grandes aciertos” constitucionales de las últimas décadas y reivindicó la necesidad de profundizar en fórmulas de cooperación institucional basadas en la lealtad mutua.

Incluso fue un paso más allá y reiteró, “a título personal”, su posición favorable a avanzar hacia un modelo federal.

Según defendió, todos los estados compuestos funcionan sobre una idea esencial: la lealtad entre territorios y administraciones.

Una alianza sin “estridencias”

Barbón quiso diferenciar expresamente el estilo político del noroeste de otras dinámicas territoriales presentes en España.

Reivindicó una manera de hacer política “sin estridencias, sin salidas de pata de banco y sin chantajes”, basada —según dijo— en acuerdos, diálogo y cooperación institucional.

Aseguró además que Asturias, Galicia y Castilla y León han demostrado durante casi medio siglo de democracia una “lealtad institucional por partida doble”: hacia el Gobierno central y entre las propias comunidades autónomas.

En ese contexto, recordó los encuentros históricos entre el expresidente asturiano Pedro de Silva y el histórico dirigente gallego Manuel Fraga como símbolo de una cooperación que, según destacó, acabó marcando una forma estable de relación entre ambos territorios.

Una mesa final con los tres presidentes

La jornada concluyó con una mesa redonda protagonizada por Barbón, Rueda y Mañueco, moderada por el director de La Nueva España, Eloy Méndez.

En el debate volvieron a aparecer asuntos clave como la financiación autonómica, las infraestructuras pendientes y la eliminación de los peajes, en una cita que buscó proyectar la imagen de un noroeste unido para ganar peso político y económico en España.

Y esa fue, precisamente, la idea que sobrevoló toda la jornada: tres comunidades que históricamente han reclamado menos ruido y más inversiones, pero que ahora parecen decididas a hacerse escuchar con mucha más fuerza.

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