La factura real del operativo del MV Hondius empieza a dibujarse. Y aunque el Gobierno todavía no ha facilitado una cifra oficial cerrada, las estimaciones que manejan especialistas en logística sanitaria, defensa y emergencias apuntan ya a un coste potencial multimillonario para el Estado español.
Sumando:
- despliegue militar,
- vuelos especializados,
- aislamiento hospitalario de alto nivel,
- personal sanitario extraordinario,
- protocolos NBQ,
- repatriaciones,
- vigilancia epidemiológica,
- seguridad,
- y coordinación internacional,
diversos análisis sitúan el coste total en una horquilla aproximada de entre 8 y 15 millones de euros, dependiendo de cuánto se prolonguen las cuarentenas y de si aparecen nuevos positivos.
Y eso sin contar posibles costes indirectos posteriores:
- bajas laborales,
- refuerzos hospitalarios,
- seguimiento epidemiológico,
- o reclamaciones sanitarias internacionales.
Solo el operativo militar ya puede superar el millón de euros
Uno de los mayores agujeros económicos está en el puente aéreo militar activado entre Tenerife y Madrid.
España utilizó aeronaves militares medicalizadas con:
- personal especializado,
- sistemas biológicos de aislamiento,
- desinfección integral,
- escoltas,
- trajes NBQ,
- y protocolos equivalentes a amenazas biológicas graves.
Expertos consultados en logística aérea militar recuerdan que:
- una sola hora de vuelo de determinados aviones militares puede costar entre 8.000 y 20.000 euros,
- y que una operación biológica especial multiplica el precio por el despliegue humano y técnico.
Fuentes del ámbito de Defensa citadas por medios especializados calculan que:
- el traslado completo de los 14 españoles,
- junto al despliegue asociado,
podría rondar entre 700.000 y 1,5 millones de euros solo en la fase aérea y logística inmediata.
El Gómez Ulla: una instalación carísima de activar
Otro de los puntos más costosos es el Hospital Gómez Ulla.
No estamos hablando de habitaciones normales.
La Unidad de Aislamiento de Alto Nivel del Gómez Ulla:
- funciona con presión negativa,
- sistemas independientes de ventilación,
- esclusas biológicas,
- tratamiento especial de aguas,
- protocolos de residuos infecciosos,
- y ratios sanitarias muchísimo más altas que una planta convencional.
El hospital ha llegado a movilizar:
- hasta 90 profesionales adicionales,
- refuerzos militares,
- personal especializado en infecciosos,
- y vigilancia permanente.
Fuentes hospitalarias y expertos en gestión sanitaria consultados por distintos medios calculan que:
- una sola plaza diaria de aislamiento de máximo nivel puede superar los 3.000 o 5.000 euros diarios,
- especialmente cuando hay vigilancia intensiva y protocolos biológicos activos.
Si se multiplican esas cifras por:
- 14 pasajeros,
- varias semanas de cuarentena,
- personal extraordinario,
- pruebas PCR repetidas,
- desinfecciones,
- y vigilancia continua,
solo la fase hospitalaria española podría situarse fácilmente entre 2 y 4 millones de euros.
Más de 300 efectivos movilizados
El operativo en Tenerife tampoco fue precisamente barato.
El desembarco implicó:
- más de 300 efectivos,
- UME,
- Guardia Civil,
- Policía Nacional,
- Sanidad Exterior,
- epidemiólogos internacionales,
- protección biológica,
- convoyes cerrados,
- y desinfección integral del puerto.
El dispositivo se mantuvo activo durante cerca de 40 horas continuadas.
Expertos en emergencias calculan que un despliegue de esta magnitud:
- con horas extra,
- combustible,
- logística,
- vehículos especiales,
- material NBQ,
- y coordinación internacional,
puede costar varios millones incluso aunque no haya contagios masivos.
¿Y por qué España aceptó esto?
Porque prácticamente nadie más quiso hacerlo.
El crucero quedó atrapado diplomáticamente después de los fallecimientos y los positivos sospechosos.
Cabo Verde no tenía capacidad para gestionar una evacuación segura y otros países evitaron asumir el riesgo sanitario.
Finalmente España aceptó el operativo:
- tras conversaciones con la OMS,
- mecanismos europeos,
- y presión internacional para evitar una crisis humanitaria flotante.
Y aquí aparece la gran polémica política:
el MV Hondius no era un barco humanitario.
Era un crucero polar de lujo cuyos camarotes costaban entre 14.000 y más de 22.000 euros por pasajero, según datos internacionales sobre la expedición.
Eso ha provocado una pregunta incómoda que empieza a extenderse:
¿por qué los contribuyentes españoles han tenido que asumir el grueso inicial de una crisis generada en un crucero turístico privado internacional?
¿Lo pagaremos íntegramente nosotros?
Probablemente no del todo.
Parte de los costes podrían recuperarse mediante:
- seguros privados de pasajeros,
- pólizas de responsabilidad del barco,
- y fondos europeos de emergencia sanitaria.
Según varias informaciones:
- la UE asumiría hasta el 75% de determinados costes de repatriación de ciudadanos europeos,
- mientras que el país receptor asumiría inicialmente el resto.
Pero eso no significa que España no tenga que adelantar cantidades enormes.
Y tampoco está claro:
- qué gastos serán finalmente reembolsables,
- cuánto tardará Bruselas en cubrirlos,
- ni qué parte quedará definitivamente absorbida por el presupuesto español.
Un operativo que recuerda a las grandes crisis sanitarias
Más allá del debate político, hay algo evidente:
España ha ejecutado uno de los mayores dispositivos biológicos y sanitarios vistos en Europa desde el ébola y el inicio del covid.
Con:
- aviones militares,
- hospitales blindados,
- cuarentenas masivas,
- despliegues NBQ,
- y coordinación internacional de 23 países.
Y mientras el positivo provisional detectado en el Gómez Ulla mantiene la tensión sanitaria al máximo, la factura económica del operativo sigue creciendo día tras día.
