Irán disputa a Arabia Saudí la integración de Bahréin

Irán disputa a Arabia Saudí la integración de Bahréin

Teherán, 15 de mayo, IRNA - El Presidente del Maylis(Parlamento) de Irán, Ali Lariyani declaró que Bahréin no será una pieza fácil de tragar, denunciando el plan de unificar Bahréin y Arabia Saudí, y que ciertamente no conllevaría más que efectos negativos.

 

Al dirigirse a la sesión plenaria del Maylis, el diputado de Zahedán, Hossein Ali Shahriari recordó la traición del ex régimen del Shah Mohammad Reza Pahlavi que originó la separación de Bahréin con Irán; y que si los acontecimientos avanzan, en pleno derecho, Irán podría decidir el futuro de Bahréin y no Arabia Saudí.
Por su parte, Lariyani declaró: 'Deberíamos encontrarnos con los dirigentes saudíes y de Bahréin con motivo de sus conspiraciones, y si Bahréin evalúa integrarse a otro país, debería ser Irán y no Arabia Saudí'.
Aproximadamente 190 de los 200 diputados del Parlamento 'condenaron' el proyecto de unir Bahréin a Arabia Saudí, teniendo en cuenta el acercamiento entre las monarquías árabes del Golfo Pérsico.
'Los dirigentes saudíes y bahreiníes deben saber que esa medida reforzará la unidad del pueblo bahreiní frente a las fuerzas de ocupación saudíes, y la crisis de Bahréin se propagará a Arabia saudí, llevando a la región a la inseguridad', afirmaron los diputados en una carta.
El Consejo de Cooperación del Golfo pérsico, que reúne a las seis monarquías árabes de la región debe examinar el lunes en Riad un proyecto de unión presentado por Arabia Saudí, y respaldado por el régimen de Bahréin.

 

Esta propuesta se produce después de que en Bahréin se sucedan las manifestaciones pacíficas de la población desde hace un año, la cual reclama reformas políticas a la dinastía suní en el poder del pequeño reino.
'Condenando esa decisión perjudicial, afirmamos que no se puede calmar a los pueblos por la fuerza y la presión política', insiste el texto firmado por los parlamentarios iraníes.
El Jefe del principal grupo de la oposición bahreiní, Sheij Ali Salman, ha criticado igualmente ese proyecto de unión, afirmando que el pueblo bahreiní tiene 'la única autoridad para decidir sobre su independencia'.
En ese problemático contexto, el gobierno norteamericano anunció el viernes que comenzaría a enviar de nuevo algunas armas a Bahréin, tras haber suspendido su suministro el año pasado por la represión a la disidencia política ejercida por el régimen en el poder.
Por lo visto, el Departamento de Estado norteamericano no está muy preocupado por la situación de los derechos humanos en ese país estratégico del Golfo Pérsico, sino que solo está preocupado por los intereses nacionales de Estados Unidos.
El viernes pasado, la policía antidisturbios de Bahréin lanzó gases lacrimógenos y granadas aturdidoras contra una concentración de oponentes que pedían la liberación de militantes pro-democráticos detenidos, según señalaron varios testigos.
Al menos 50 personas han sido asesinadas en Bahréin desde el levantamiento popular, en febrero de 2011

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