El Principado ultima nuevas incorporaciones mientras la red gratuita de escuelas infantiles se convierte en una de las mayores transformaciones educativas y sociales de Asturias en décadas
Asturias quiere consolidarse como una referencia nacional en educación infantil pública y gratuita. Y el Gobierno del Principado acelera ya la siguiente fase de expansión de Les Escuelines/As Escolías después de haber superado oficialmente los 2.000 niños matriculados en la red autonómica de 0 a 3 años.
La incorporación de otros 18 centros municipales, formalizada esta semana con 14 ayuntamientos asturianos, ha supuesto un nuevo salto para un proyecto que el Ejecutivo de Adrián Barbón considera ya una de las grandes banderas sociales de la legislatura.
Pero lejos de quedar cerrada, la operación continúa abierta. El Principado mantiene conversaciones con los concejos que todavía no se han adherido al sistema autonómico y prepara nuevas integraciones para los próximos meses con el objetivo de completar una red pública, gratuita y homogénea en toda Asturias.
De proyecto “imposible” a red con 65 centros
Lo que hace apenas unos años parecía una aspiración prácticamente inalcanzable se ha convertido en una estructura educativa de enorme tamaño.
Con las últimas adhesiones, Asturias cuenta ya con 65 centros integrados dentro de Les Escuelines/As Escolías y un total de 2.069 niños y niñas matriculados en el sistema autonómico.
La nueva fase incorpora escuelas infantiles de Avilés, Cangas del Narcea, Castrillón, Coaña, Grado, Laviana, Lena, Mieres, Noreña, Siero, Somiedo, Teverga, Tineo y Vegadeo. Entre todos suman 71 unidades educativas y más de 900 menores escolarizados.
Además, la integración supondrá el paso a la red autonómica de unas 185 trabajadoras y trabajadores, en su mayoría técnicas de educación infantil.
El proceso se hará efectivo oficialmente el próximo 1 de junio, aunque la maquinaria administrativa y educativa ya está funcionando para preparar el próximo curso.
El gran objetivo: conciliación, natalidad y lucha contra la despoblación
Detrás del despliegue de Les Escuelines hay mucho más que educación.
El Gobierno asturiano considera que esta red puede convertirse en una herramienta decisiva para combatir algunos de los mayores problemas estructurales de Asturias: la baja natalidad, la despoblación rural y las dificultades de conciliación familiar.
Especialmente en las alas y en las zonas de montaña, mantener abiertas escuelas infantiles públicas se ha convertido casi en una cuestión de supervivencia demográfica.
Por eso el Ejecutivo insiste en presentar el proyecto como una inversión territorial y no únicamente educativa.
“No es solo una red que educa; también ayuda a fijar población”, defendió esta semana Adrián Barbón durante la firma de los convenios con los municipios.
El mensaje político es claro: Asturias quiere construir un modelo en el que cualquier familia, viva en una ciudad o en un pequeño concejo rural, tenga acceso gratuito a la educación infantil desde los primeros meses de vida.
Los grandes municipios aún pendientes
Sin embargo, la red todavía tiene asignaturas importantes pendientes.
En estos momentos siguen fuera del sistema autonómico algunos de los grandes concejos asturianos, entre ellos Gijón, Oviedo, Langreo, Llanes, Ribadesella, Pravia, Salas, Carreño, Gozón o San Martín del Rey Aurelio.
El caso de las grandes ciudades resulta especialmente relevante porque podría disparar aún más las cifras de matriculación y transformar por completo el mapa de la educación infantil asturiana.
Fuentes educativas admiten que las negociaciones no siempre son sencillas. La integración exige adaptar plantillas, servicios de comedor, gestión administrativa y sistemas laborales municipales. Pero el Principado mantiene la intención de completar la red de manera progresiva.
Una apuesta multimillonaria en plena caída de natalidad
El despliegue de Les Escuelines se produce además en un contexto demográfico especialmente delicado.
Asturias sigue siendo una de las comunidades más envejecidas de Europa y una de las que registra menos nacimientos cada año. Precisamente por eso, el Ejecutivo autonómico ha decidido convertir la educación pública gratuita desde los primeros años en uno de los pilares de su estrategia política.
El propio Barbón recordó esta semana que Educación dispone actualmente del mayor presupuesto de su historia, rozando los 981 millones de euros.
El Gobierno autonómico intenta construir así un relato muy concreto: un itinerario educativo completamente público y gratuito desde los 0 años hasta la universidad.
De hecho, el Ejecutivo prevé que en septiembre entre también en vigor la gratuidad total de las matrículas universitarias en todos los cursos y másteres oficiales.
Asturias quiere marcar perfil propio en España
La red asturiana de 0 a 3 años está siendo observada además desde otras comunidades autónomas.
Mientras buena parte de España sigue dependiendo de modelos mixtos o de plazas limitadas, Asturias avanza hacia una cobertura pública mucho más amplia y homogénea.
El Ejecutivo autonómico quiere convertir Les Escuelines en uno de los grandes símbolos del llamado “estado de bienestar asturiano”, especialmente en un momento en el que el debate sobre conciliación, vivienda y crianza domina cada vez más la agenda política nacional.
Y aunque todavía quedan municipios por integrarse y muchos retos financieros por delante, el Principado considera que el proyecto ya ha superado el punto de no retorno.
La Asturias que hace apenas unos años discutía si una red pública autonómica de 0 a 3 era viable, hoy debate ya cómo ampliarla todavía más.
