De chats neonazis a “cacerías” por las calles de Gijón: la Fiscalía pide medidas ejemplares para los menores de los “White Boys”

De chats neonazis a “cacerías” por las calles de Gijón: la Fiscalía pide medidas ejemplares para los menores de los “White Boys”

El grupo ultra, considerado el más violento y activo de Asturias, organizaba agresiones contra inmigrantes, homosexuales y jóvenes de izquierdas mientras difundía propaganda nazi, armas y vídeos de palizas

Lo que comenzó como un grupo de mensajería entre adolescentes radicalizados acabó derivando, según la Policía y la Fiscalía, en una auténtica organización de odio juvenil que sembró el miedo en calles de Gijón, Oviedo, Avilés y Castrillón. La Fiscalía de Menores del Principado de Asturias ha solicitado ahora medidas de internamiento, libertad vigilada y programas obligatorios de reeducación para ocho menores vinculados a los “White Boys”, la banda de ultraderecha más activa y violenta detectada hasta la fecha en Asturias.

El escrito fiscal describe un escenario inquietante: jóvenes organizando “cacerías de guarros” —así llamaban ellos mismos a sus salidas violentas— para localizar y atacar a extranjeros, homosexuales, personas de izquierdas o miembros de colectivos vulnerables. Las agresiones no eran espontáneas. Se preparaban, se comentaban previamente en chats y, en numerosos casos, eran grabadas en vídeo para difundirlas después entre los integrantes del grupo como si fueran trofeos.

La investigación sitúa el origen de la banda en julio de 2024. Según la Fiscalía, un menor creó un grupo de WhatsApp denominado “White Boys” que rápidamente reunió a unos 40 jóvenes. Allí compartían simbología nazi, mensajes supremacistas, alabanzas a Hitler y discursos de odio contra inmigrantes, judíos, homosexuales, socialistas y Testigos de Jehová.

Pero el salto verdaderamente alarmante llegó cuando la violencia salió de las pantallas y tomó las calles.

“Sacrificio por Hitler”: el relato de una radicalización extrema

El escrito de la Fiscalía recoge episodios que parecen extraídos de grupos ultras organizados mucho más veteranos. Uno de los más impactantes ocurrió en septiembre de 2024, cuando varios menores llevaron a un joven “en volandas” mientras gritaban “Sacrificio por Hitler”. En otro episodio, miembros del grupo acudieron a la Oficina de Turismo de Gijón preguntando por mezquitas y centros de menores migrantes mientras gritaban: “Judío, voy a por ti”.

La violencia física aparece de forma constante en el sumario. La Policía atribuye al grupo al menos 14 agresiones y actos de acoso entre agosto de 2024 y abril de 2025. Muchas tuvieron lugar en puntos muy transitados de Gijón, como el Paseo de Begoña, el Humedal o las inmediaciones de la Casa Rosa.

En uno de los ataques, un joven fue golpeado y pateado en el suelo por varios miembros encapuchados. En otro, uno de los implicados presumió en el chat de haber pegado “a un moro”, mostrando después su camiseta manchada de sangre ante los aplausos virtuales del resto del grupo.

La Fiscalía también describe agresiones contra miembros del Sindicato de Estudiantes, amenazas a menores y ataques a personas sin hogar. Uno de los episodios más duros recoge cómo uno de los investigados llegó a pisar la cabeza de un joven mientras estaba tirado en el suelo.

Armas, drogas y vínculos ultras

La investigación policial no solo detectó delitos de odio. Los agentes encontraron además una peligrosa escalada en la capacidad violenta del grupo. Durante los registros se incautaron machetes, cuchillos, puños americanos, porras extensibles, hachas, pasamontañas y hasta una pistola de airsoft. La Policía asegura además que algunos integrantes habían comenzado a fabricar artefactos incendiarios similares a cócteles molotov.

La Fiscalía sostiene igualmente que varios miembros distribuían hachís y cocaína entre integrantes del grupo.

Uno de los aspectos que más preocupa a los investigadores es la posible conexión ideológica con estructuras ultras organizadas fuera de Asturias. El supuesto líder menor de edad reconoció, según publica elDiario.es, haber seguido instrucciones de responsables de Núcleo Nacional para acudir a “reventar” una manifestación antifascista en Gijón.

Una generación radicalizada a golpe de chat

La operación policial se saldó finalmente con 19 detenidos de entre 14 y 22 años, cuatro de ellos menores de edad. La Policía Nacional considera a los “White Boys” la organización juvenil de ultraderecha más violenta detectada hasta ahora en el Principado.

El caso ha reabierto el debate sobre la radicalización ultra entre adolescentes y jóvenes a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería. Los investigadores destacan la rapidez con la que el grupo pasó de compartir memes, consignas y estética neonazi a organizar agresiones coordinadas en la calle.

Ahora, la Fiscalía intenta combinar castigo y reeducación. Para el supuesto creador y principal cabecilla solicita internamiento en régimen semiabierto. Para el resto, medidas de libertad vigilada y tareas socioeducativas obligatorias centradas específicamente en “la eliminación de prejuicios racistas y xenófobos” y en el aprendizaje del respeto a los demás.

El objetivo no es solo sancionar lo ocurrido. También evitar que una espiral de odio juvenil, violencia organizada y fanatismo ideológico vuelva a crecer en silencio desde un simple grupo de mensajería hasta convertirse en una amenaza real en las calles asturianas.

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