Mientras medio mundo sigue pendiente del dramático brote de hantavirus detectado a bordo del crucero polar MV Hondius, entre los pasajeros confinados hay un nombre que en los círculos científicos y naturalistas internacionales resulta muy conocido: Daniel López Velasco.
Avilesino.
Médico psiquiatra.
Ornitólogo de fama internacional.
Fotógrafo de naturaleza.
Guía de expediciones salvajes.
Y uno de esos personajes difíciles de encasillar que parecen vivir permanentemente en tránsito entre continentes, volcanes, selvas, hielos polares y archipiélagos perdidos.
Ahora mismo, su nombre aparece ligado involuntariamente a una de las mayores alertas sanitarias internacionales del año. Pero la historia de Daniel López Velasco empezó muchísimo antes del confinamiento del Hondius.
Y es una vida que parece sacada de una novela de aventuras científicas.
El hijo de Carlos López Otín que acabó recorriendo el planeta detrás de los pájaros
Daniel López Velasco nació en Avilés en 1987 y creció en una familia donde la ciencia formaba parte de la vida cotidiana.
Es hijo de Carlos López Otín, uno de los investigadores españoles más conocidos internacionalmente en el ámbito biomédico y molecular.
Pero aunque el entorno familiar estaba profundamente ligado a la investigación científica, Daniel terminó desarrollando un camino absolutamente singular: unir medicina, exploración y ornitología extrema.
Según él mismo ha contado en entrevistas, de niño estaba obsesionado con la fauna marina y los peces de la costa asturiana. Fue su abuelo quien le sugirió fijarse en las aves, porque “eran más fáciles de observar”.
Aquello le cambió la vida.
Y de qué manera.
El asturiano que acabó viendo aves en medio planeta
Con apenas 20 años ya formaba parte del comité científico encargado de evaluar aves raras en España, convirtiéndose en uno de los miembros más jóvenes en acceder a ese nivel de especialización.
Pero lo más impresionante vino después.
Su carrera terminó transformándose en una vida nómada dedicada a organizar expediciones de observación de aves y fauna salvaje por algunos de los lugares más remotos del mundo:
- Papúa Occidental,
- Uganda,
- Etiopía,
- Mongolia,
- Indonesia,
- Costa Rica,
- Marruecos,
- Nueva Zelanda,
- Turquía,
- Brasil,
- México,
- las islas subantárticas,
- y buena parte de África y Asia.
Durante años trabajó como guía para la prestigiosa compañía británica Birdquest, una referencia mundial en turismo ornitológico de alta especialización.
Después terminó impulsando su propio proyecto:
Onis Birding.
Una empresa especializada en viajes de avistamiento de aves y naturaleza salvaje por todo el planeta.
Un médico que eligió la naturaleza extrema
Lo curioso de Daniel López Velasco es que nunca abandonó del todo la medicina.
Es médico psiquiatra.
Pero su vida terminó orientándose hacia otra obsesión:
la biodiversidad.
En varias entrevistas ha explicado que el trabajo de guía internacional es durísimo física y mentalmente, pero también profundamente adictivo para alguien fascinado por descubrir especies y ecosistemas únicos.
Y hay un detalle importante:
no hablamos de un aficionado.
En el mundo de la ornitología internacional, Daniel López Velasco tiene reconocimiento real.
El día que descubrió una nueva especie en España
En 2021 protagonizó uno de los hallazgos más sorprendentes de la ornitología española reciente:
la detección del llamado “mochuelo chico” o mochuelo alpino en España.
El descubrimiento fue especialmente relevante porque no se trataba simplemente de un ave migratoria perdida, sino de una posible nueva presencia reproductora estable en territorio español.
Aquello obligó incluso a revisar guías y registros ornitológicos.
Para los aficionados a las aves, fue un auténtico bombazo científico.
El récord de Kenia: 817 especies en un solo viaje
Uno de los episodios que más ayudó a consolidar su reputación internacional ocurrió en Kenia.
En 2012, durante una expedición organizada para Birdquest, logró observar 817 especies distintas de aves en el país africano, batiendo registros históricos locales.
Aquello fue, según él mismo explicó después, una especie de examen definitivo como guía profesional de expediciones de naturaleza.
Lo superó de sobra.
Fotografiar el planeta salvaje
Además de guía y médico, Daniel López Velasco es fotógrafo especializado en naturaleza.
En redes sociales y publicaciones especializadas aparecen imágenes espectaculares tomadas durante años en:
- selvas tropicales,
- archipiélagos volcánicos,
- regiones polares,
- sabanas africanas,
- y bosques asiáticos.
Su vida parece construida alrededor de un movimiento constante:
aeropuertos,
puertos,
expediciones,
barcos,
junglas,
y especies rarísimas.
Y precisamente esa vida aventurera terminó llevándole al Hondius.
El crucero que acabó convertido en pesadilla sanitaria mundial
El MV Hondius no era un crucero convencional.
Es un barco de expedición polar utilizado para travesías extremas y turismo científico o naturalista de alta gama.
Daniel embarcó en una ruta espectacular:
13.000 kilómetros desde Ushuaia hasta Cabo Verde atravesando parte del Atlántico.
En sus redes sociales describía el viaje casi como una aventura soñada:
“Empieza la aventura”.
Pero la aventura acabó convirtiéndose en una crisis sanitaria internacional.
Tres muertos y un virus rarísimo
El brote detectado en el Hondius ha provocado ya tres fallecimientos y varios casos confirmados y sospechosos de hantavirus.
El elemento que más preocupa a las autoridades sanitarias internacionales es que se trata aparentemente de la variante andina del virus, la única conocida capaz de transmitirse entre humanos, aunque de forma muy poco frecuente.
La OMS terminó interviniendo directamente en la gestión del barco.
Durante días:
- Cabo Verde evitó permitir desembarcos,
- Canarias expresó preocupación,
- y decenas de pasajeros permanecieron confinados en el barco frente a la costa africana.
“Cuando estemos en tierra firme”
A pesar de todo, Daniel López Velasco se mantiene activo en redes y en contacto puntual con medios y conocidos.
No ha querido hacer grandes declaraciones desde el barco, pero sí ha transmitido tranquilidad y ganas de regresar a España para contar todo lo vivido.
Mientras tanto, él y el resto de españoles a bordo serán trasladados a Madrid para realizar cuarentena y controles médicos especializados en el Hospital Gómez Ulla.
El contraste brutal: del explorador libre al confinamiento absoluto
Hay algo casi cinematográfico en toda esta historia.
Un hombre acostumbrado a cruzar continentes persiguiendo aves imposibles:
- navegando entre hielos,
- atravesando selvas,
- viajando a los lugares más remotos del planeta,
- y viviendo permanentemente en movimiento…
termina atrapado en un barco inmovilizado por una alerta epidemiológica mundial.
De observar la libertad salvaje de la naturaleza…
a vivir aislado en un camarote mientras el mundo entero sigue el rumbo de su barco en tiempo real.
Asturias mira ahora hacia el Hondius
En Asturias, el caso ha despertado enorme interés porque Daniel López Velasco no es simplemente uno de los pasajeros atrapados.
Es una figura conocida en ámbitos científicos y naturalistas.
Un asturiano que lleva años recorriendo el planeta.
Un personaje profundamente ligado a la exploración y la biodiversidad.
Y ahora, de forma totalmente inesperada, se ha convertido también en uno de los rostros asturianos de la crisis sanitaria internacional que mantiene al MV Hondius bajo vigilancia mundial.
