Asturias prepara la mayor transformación del SEPEPA en dos décadas: inteligencia artificial, planes locales y un nuevo mapa laboral para combatir el paro

Asturias prepara la mayor transformación del SEPEPA en dos décadas: inteligencia artificial, planes locales y un nuevo mapa laboral para combatir el paro

El Principado quiere convertir el Servicio Público de Empleo en un motor económico estratégico mientras Asturias registra sus mejores cifras de desempleo en décadas

Asturias quiere darle la vuelta por completo a su modelo de empleo. El Gobierno del Principado ha iniciado la tramitación de una nueva ley para transformar el Servicio Público de Empleo del Principado de Asturias (SEPEPA) en una herramienta mucho más ambiciosa: no solo una oficina para gestionar el paro, sino un auténtico “agente estratégico” del desarrollo económico y social de la comunidad.

La reforma, presentada ayer por el consejero de Ciencia, Industria y Empleo, Borja Sánchez, y por la directora gerente del organismo, Begoña López, supone la mayor modernización del sistema asturiano de empleo desde la creación del propio SEPEPA en 2005.

Y llega, además, en un momento especialmente simbólico: Asturias acaba de registrar sus mejores datos de empleo para un mes de abril desde hace más de tres décadas.

Un nuevo SEPEPA: menos burocracia, más cercanía y uso de inteligencia artificial

La nueva norma busca cambiar profundamente la filosofía del organismo. El objetivo ya no será únicamente gestionar prestaciones, cursos o demandas de empleo, sino convertir al SEPEPA en una estructura capaz de anticiparse a los problemas laborales, detectar oportunidades económicas y adaptar las políticas de empleo a cada territorio asturiano.

Uno de los puntos más llamativos del proyecto es la incorporación de la inteligencia artificial a proyectos piloto del servicio público de empleo.

El Principado quiere utilizar sistemas inteligentes para:

  • Mejorar la atención a desempleados y empresas
  • Detectar necesidades laborales emergentes
  • Agilizar trámites administrativos
  • Optimizar la orientación laboral
  • Analizar tendencias del mercado de trabajo
  • Diseñar políticas más precisas según zonas y perfiles

La intención es modernizar una estructura que muchos ciudadanos siguen percibiendo como excesivamente lenta, burocrática y poco adaptada a los cambios reales del mercado laboral.

El gran cambio: Asturias tendrá por primera vez un “mapa laboral” oficial

La ley incorpora además una de las herramientas más ambiciosas planteadas hasta ahora por el Principado: la creación del primer gran mapa del sistema asturiano de empleo.

Ese mapa servirá para rediseñar territorialmente todos los servicios relacionados con el empleo y determinar:

  • Dónde hacen falta más recursos
  • Qué zonas necesitan más orientación laboral
  • Cuántos profesionales requiere cada área
  • Qué oficinas deben reforzarse
  • Qué sectores económicos tienen mayor potencial en cada comarca

Para elaborarlo se tendrán en cuenta factores como:

  • Población
  • Envejecimiento
  • Dispersión geográfica
  • Demografía
  • Accesibilidad
  • Necesidades empresariales
  • Ratio máxima de habitantes por profesional

La idea de fondo es muy clara: dejar atrás un sistema uniforme para toda Asturias y adaptar las políticas laborales a la realidad específica de cada territorio.

Porque no tiene los mismos problemas laborales una cuenca minera envejecida que una zona turística costera o un área industrial como Avilés o Gijón.

Los ayuntamientos ganarán peso en la política laboral

Otro de los cambios importantes será el refuerzo de la colaboración con los concejos.

El Principado quiere que los ayuntamientos participen mucho más directamente en el diseño de las políticas de empleo mediante nuevos planes territoriales específicos.

Además, se creará el llamado Foro Territorial de Empleo, un órgano permanente donde estarán representados:

  • Ayuntamientos
  • Sindicatos
  • Organizaciones empresariales
  • Administración autonómica

Será la primera vez que Asturias tenga una estructura formal y estable de coordinación territorial sobre empleo.

El objetivo es evitar uno de los problemas históricos del mercado laboral asturiano: la desconexión entre formación, necesidades empresariales y realidad territorial.

Asturias presume de datos récord… pero siguen las dudas de fondo

La presentación de la ley coincidió además con la publicación de unos datos laborales muy positivos para Asturias.

Según explicó Borja Sánchez, abril cerró con casi mil parados menos en el Principado y una caída interanual del desempleo del 4,96%, los mejores registros para este mes desde 1990.

En paralelo, la afiliación a la Seguridad Social creció en 2.650 personas respecto al mes anterior y alcanzó los 396.631 cotizantes.

En comparación con abril de 2025, Asturias cuenta ahora con 7.655 trabajadores más, un incremento del 1,97%.

El Gobierno asturiano interpreta estas cifras como una demostración de que la economía regional mantiene dinamismo y capacidad de generación de empleo pese al complicado contexto económico europeo.

La gran incógnita: si Asturias está creando empleo sólido o simplemente resistiendo

Sin embargo, detrás de los buenos datos también empiezan a surgir algunas advertencias.

Gran parte de la mejora del empleo en abril estuvo ligada a la Semana Santa y al impulso de sectores como:

  • Hostelería
  • Turismo
  • Comercio
  • Servicios

Por eso varios sindicatos y analistas insisten en que Asturias sigue teniendo problemas estructurales muy serios:

  • Envejecimiento de la población activa
  • Dificultad para retener jóvenes
  • Dependencia del sector servicios
  • Fragilidad industrial en algunas comarcas
  • Temporalidad y empleo discontinuo

Precisamente ahí es donde el Principado quiere que el nuevo SEPEPA juegue un papel decisivo.

La apuesta política es clara: convertir el servicio público de empleo en una herramienta capaz no solo de gestionar el paro… sino de intentar rediseñar el futuro económico de Asturias.

Y esa es una misión muchísimo más compleja que sellar tarjetas de desempleo.

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