Incongruente postura de Rajoy

Nada más desacertado que el pertinaz empeño por parte del PP en torno a la pretendida falsedad de los documentos de Barcenas, insistiendo en que la única contabilidad real del partido es la auditada por el Tribunal de Cuentas. Supina incongruencia en función de que  cualquier auditoria, solo podría emitir diagnosticos  a través de la documentación que se le facilita, pero nunca pronunciarse sobre lo que se le oculta o desconoce.

     Tampoco resulta entendible que ningún organismo o empresa, pública o privada, una vez finalizada la prestación con la persona empleada, continúe abonándole el sueldo, pero mucho más increible es que dicho sueldo  fuese incrementado hasta los 21.000 euros mensuales, como se procedió con el ex tesorero. Tal figura de cabalístico significado fue definida por parte de la secretaria general del PP, Dolores Cospedal, como una “indemnización en diferido”, si bien, casi mejor no opinar porque es de vergüenza ajena.

     Ante tan compleja y problemática situación, tras haberse solicitado reiteradamente la comparecencia de Rajoy en el Parlamento, algo a lo que se ha venido negando por sistema, únicamente está consiguiendo que la desconfianza ciudadana crezca en progresión geométrica. Y si continúa empecinado en no acudir al Congreso para explicar y someterse a las preguntas de la oposición, solo le conducirá a continuar perdiendo su escasa credibilidad tal como reflejan las últimas encuestas.

     Si el presidente del Gobierno estuviese totalmente convencido que en el PP no ha existido el menor atisbo de financiación ilegal, ni pagado un solo céntimo en sobresueldos, con o sin caja de puros incluida, tiempo ha que habría subido a la tribuna de oradores del Hemiciclo para propalar a los cuatro vientos la honestidad de los dirigentes de su formación, e igualmente denunciar la falsedad e ignominias con las cuales su ex tesorero Barcenas intenta intoxicar a medios de comunicación y opinión pública. Si bien, con tal postura, está corriendo el peligro de que sea el citado Barcenas quien cuente “su” verdad ante el juez Ruz, algo que puede suceder el lunes 15, y todo se complique hasta un grado cuyas consecuencias son impredecibles...

     Reconocer que Rajoy nunca ha sido un líder no implica descubrir ningún secreto, pero que la portavoz del PSOE, Elena Valenciano, la de las dos carreras y el gesto avinagrado, se permita decir que “si Rajoy ha cobrado como ministro y ha mentido, no puede seguir como presidente” y la responsable de UPyD, Rosa Diez, se haya dirigido a los diputados del PP para que apelando al “patriotismo”, se sumen a la la carta de petición de comparecencia por parte del presidente del Gobierno, ya es demasiado.

     La repetida y conocida estrategia de Arriola, emulando a los tres monos de Mikko: “no ver, no oír y no decir, intentando ganar tiempo, parece que en esta ocasión va servirá para muy poco, pero hurtarle a los españoles la oportunidad de presenciar la aparición de nuestra primera autoridad, adalid, eterno defensor de la verdad y martillo de corruptos, supondría una inmensa decepción para sus votantes, militantes y simpatizantes, aunque todo parece indicar que una vez más recurrirá a la actitud cobarde de escurrir el bulto, ni incluso  repetir con el denostado e impresentable  “plasma”.

     Como siempre, nuevamente ha sido la ex presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, la que utilizando un lenguaje claro, directo y entendible ha manifestado que “si ha habido irregularidades hay que reconocerlas”. Tiene toda la razón porque, de no hacerlo, Rajoy, solo logrará incrementar su impopularidad. Los ciudadanos podrán censurarle todos sus escapadas, silencios, errores y equivocaciones, pero si lo asume humildemente y expulsa a todos los corruptos, sea quien sea, terminarán perdonándole mil mejor mejor que a los socialistas, y aún en el caso de no producirse tal perdón, pasaría a la historia como un político valiente que prefirió actuar noblemente a optar a una segunda legislatura, apoyándose en la asquerosa mentira y otro tipo de acciones no precisamente muy edificantes.

     Don Mariano, trate de no confundir  gaviotas con  avestruces….y olvídese de Barcenas, el mayor golfo del reino, aunque tiene grandes competidores en toda la geografía española. Inapelablemente, la Justicia terminará  poniéndolo en el lugar que le corresponde; donde ahora ya está haciendo prácticas….

 



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