Tenerife recibe al crucero del hantavirus en medio de un despliegue sin precedentes: los españoles ya están siendo evacuados bajo máxima vigilancia

Tenerife recibe al crucero del hantavirus en medio de un despliegue sin precedentes: los españoles ya están siendo evacuados bajo máxima vigilancia

El puerto de Granadilla, en el sur de Tenerife, se ha convertido este domingo en el epicentro mundial de una de las mayores alertas sanitarias internacionales de los últimos años. El crucero antártico MV Hondius, marcado por un brote de hantavirus que ha dejado ya tres muertos y varios infectados confirmados, ha llegado esta madrugada a aguas canarias rodeado de un despliegue extraordinario de seguridad, sanidad y control internacional. Y en estos mismos momentos, según las últimas informaciones, ya ha comenzado el desembarco de los pasajeros españoles, considerados prioritarios en la operación.

La escena en Tenerife es absolutamente excepcional. El barco, que durante días estuvo prácticamente aislado en mitad del Atlántico mientras aumentaba la tensión diplomática y sanitaria, ha entrado finalmente en el puerto de Granadilla poco después de las seis de la mañana, tras unas maniobras lentas y extremadamente controladas. A bordo siguen decenas de pasajeros y tripulantes sometidos a vigilancia epidemiológica constante.

Las autoridades españolas han activado un operativo gigantesco coordinado entre el Gobierno de España, la Organización Mundial de la Salud, el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades, Sanidad Exterior, Guardia Civil, Policía Nacional y equipos militares especializados. En tierra esperan autobuses blindados sanitariamente, ambulancias, unidades de aislamiento y aviones preparados para evacuar a los pasajeros hacia distintos países.

Los españoles, los primeros en salir del barco

Los 14 españoles a bordo —entre ellos tres asturianos— están siendo los primeros en abandonar el MV Hondius. El procedimiento se está realizando en pequeños grupos, evitando cualquier contacto con la población general. Según Reuters y RTVE, los pasajeros están siendo trasladados directamente desde el barco a embarcaciones auxiliares, luego a autobuses especiales y posteriormente al aeropuerto para ser enviados a Madrid bajo seguimiento sanitario.

Una vez en la capital, serán derivados al Hospital Gómez Ulla para permanecer en cuarentena y seguimiento médico como “contactos de riesgo”, aunque de momento muchos de ellos no presentan síntomas.

La tensión emocional entre los pasajeros es enorme. Algunos llevan días encerrados en camarotes, con controles continuos y viendo cómo la situación sanitaria se agravaba a bordo mientras el barco buscaba desesperadamente un puerto seguro. El Hondius había partido de Ushuaia, en Argentina, en una expedición de lujo por la Antártida. Lo que prometía ser un viaje exclusivo acabó convirtiéndose en una auténtica pesadilla flotante.

Un puerto tomado por sanitarios, policías y periodistas de todo el mundo

El ambiente esta mañana en Granadilla recuerda más a una operación militar o a una crisis biológica internacional que a la llegada de un crucero turístico. Decenas de medios internacionales retransmiten en directo cada movimiento del barco. Hay drones vigilando las maniobras, controles de acceso reforzados y una presencia policial extraordinaria.

Las imágenes son impactantes: el enorme buque gris entrando lentamente en el puerto mientras sanitarios protegidos con equipos especiales suben a bordo y convoyes oficiales esperan en tierra.

El choque político que ha incendiado Canarias

La llegada del crucero ha provocado además una fuerte tormenta política. El presidente canario, Fernando Clavijo, llegó a asegurar durante la madrugada que no autorizaría el fondeo del barco por el temor a un posible riesgo biológico para la isla. Sus declaraciones dispararon todavía más la tensión social en Tenerife.

Desde el Gobierno central respondieron con enorme dureza. El secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, acusó al Ejecutivo canario de “boicotear una operación de importancia mundial” y ridiculizó algunos de los temores sobre la posible presencia de roedores infectados capaces de llegar a tierra.

Mientras tanto, el director de la OMS intentaba lanzar mensajes de calma a la población canaria, insistiendo en que el riesgo para la ciudadanía es “muy bajo” y que no existen indicios de infestación de roedores en el barco.

Tres muertos y el temor a nuevos casos

El brote de hantavirus detectado en el MV Hondius deja ya tres fallecidos y al menos seis casos confirmados, aunque las autoridades sanitarias siguen investigando otros posibles contagios.

El hantavirus es una enfermedad poco frecuente pero potencialmente letal, normalmente asociada al contacto con excrementos o fluidos de roedores infectados. Lo que ha convertido este caso en extraordinario es el contexto: un crucero de lujo en mitad del Atlántico Sur, pasajeros de más de veinte países y una evacuación internacional coordinada prácticamente en tiempo real.

Las autoridades europeas consideran a todos los pasajeros “contactos de alto riesgo” por precaución, aunque insisten en que no existe una amenaza inmediata para la población española.

Un desembarco histórico que el mundo sigue minuto a minuto

La operación continuará durante todo el día y posiblemente parte de mañana. Los pasajeros serán evacuados por nacionalidades y enviados a distintos países en vuelos especiales. Unos treinta tripulantes permanecerán a bordo para llevar posteriormente el barco a Países Bajos, donde será sometido a una desinfección integral y una investigación epidemiológica exhaustiva.

Lo que está ocurriendo hoy en Tenerife ya forma parte de una de las operaciones sanitarias internacionales más complejas vividas en España en los últimos años. Y mientras el mundo observa el puerto de Granadilla, los pasajeros del MV Hondius empiezan, por fin, a pisar tierra firme después de días atrapados en un crucero convertido en símbolo global del miedo al contagio.

 

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