La Policía busca por toda España a Miranda, la niña de 5 años sustraída por sus padres en Oviedo durante una visita supervisada

La Policía busca por toda España a Miranda, la niña de 5 años sustraída por sus padres en Oviedo durante una visita supervisada

Interior activa la alerta nacional mientras crece la preocupación por el paradero de la menor, que llevaba año y medio con una familia de acogida; la investigación apunta a posibles desplazamientos fuera de Asturias

La búsqueda de Miranda, la niña de cinco años sustraída presuntamente por sus padres biológicos en Oviedo, ya se ha convertido en una prioridad nacional para la Policía. El Ministerio del Interior ha activado la alerta de desaparición y ha difundido el cartel oficial del Centro Nacional de Desaparecidos (CNDES) por todo el país mientras los investigadores tratan de averiguar dónde puede encontrarse la menor, desaparecida desde el pasado 30 de abril.

La preocupación entre los investigadores es máxima. El jefe superior de Policía de Asturias, Jorge Ignacio Moreno, reconoció públicamente que el caso está siendo tratado como un asunto de “absoluta prioridad”, insistiendo en que se han activado todas las gestiones posibles para localizar a la niña cuanto antes.

Según la información recopilada en las últimas horas por distintos medios nacionales y regionales, Miranda desapareció durante una visita autorizada entre sus padres biológicos y ella en un punto de encuentro supervisado vinculado al sistema de acogimiento familiar del Principado. La menor llevaba aproximadamente 18 meses viviendo con una familia de acogida después de que la administración autonómica asumiera su tutela.

Todo ocurrió el jueves 30 de abril. Lo que debía ser una visita ordinaria terminó convirtiéndose en una escena de enorme tensión. Según la investigación, los padres biológicos aprovecharon el encuentro para llevarse a la niña por la fuerza. Antes, presuntamente, habrían agredido a la educadora social que supervisaba la visita. Desde ese momento, nadie ha vuelto a ver a la pequeña ni a sus progenitores.

Las primeras investigaciones llevaron a los agentes hasta domicilios y entornos familiares relacionados con la pareja, pero sin éxito. La Policía sospecha ahora que podrían haber abandonado Asturias y desplazarse a otras comunidades autónomas donde tendrían familiares o contactos cercanos. Precisamente por eso Interior decidió ampliar la difusión de la alerta a nivel nacional y pedir colaboración ciudadana urgente.

El caso ha provocado además un fuerte debate sobre la seguridad en los puntos de encuentro familiar y sobre cómo se desarrollan las visitas supervisadas en situaciones consideradas sensibles. Profesionales del ámbito de protección de menores han expresado en distintos medios su preocupación por la falta de medidas preventivas y de seguridad física en este tipo de servicios, especialmente cuando existen conflictos familiares intensos o desacuerdos con los procesos de acogimiento. Varias voces del sector consideran que el riesgo de incidentes graves existe y que lo ocurrido en Oviedo evidencia posibles carencias estructurales.

La propia consejera de Derechos Sociales y Bienestar del Principado, Marta del Arco, defendió que hasta el momento no existían motivos para suspender las visitas y calificó lo sucedido como una actuación “inesperada”. Sin embargo, algunos profesionales del sector reconocen que la última visita tenía una importancia especial porque la situación de acogida de la menor iba a evolucionar hacia un nuevo régimen que mantenía a Miranda alejada de la convivencia con sus padres biológicos.

Mientras tanto, la difusión del cartel de búsqueda se ha multiplicado en redes sociales, medios nacionales y plataformas ciudadanas. El Centro Nacional de Desaparecidos detalla que Miranda mide aproximadamente 1,20 metros, pesa unos 18 kilos, tiene pelo castaño y ojos marrones. La menor figura oficialmente como “desaparecida en situación de alta vulnerabilidad”.

La Policía Nacional insiste en que cualquier información, por pequeña que parezca, puede resultar clave. Las autoridades han habilitado el teléfono 091 y también el 116000, perteneciente a la línea europea de ayuda a menores desaparecidos, para recibir avisos ciudadanos.

El caso mantiene en vilo tanto a Asturias como al resto del país. Los investigadores trabajan ahora contrarreloj intentando reconstruir posibles movimientos de la pareja y analizando desplazamientos, contactos familiares y cualquier pista que permita encontrar a Miranda cuanto antes. La prioridad absoluta, insisten las autoridades, es garantizar que la niña esté sana y salva.

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