El Banco de España insiste a los bancos en que se preparen para la morosidad

El Banco de España insiste a los bancos en que se preparen para la morosidad

Madrid, 10 feb (EFE).- El gobernador del Banco de España, Pablo de Hernández de Cos, ha insistido al sector bancario en que tiene que estar preparado para un previsible aumento de la morosidad, evaluando las necesidades de provisiones conforme a escenarios "plausibles y conservadores".
"Las proyecciones sugieren que se va a producir un aumento significativo de la tasa de dudosos en los próximos trimestres, incluso en el escenario más benigno", ha afirmado el gobernador durante su intervención en el foro económico de El Diario Montañés.
A su juicio, es fundamental preservar la resistencia del sector bancario durante la crisis, razón por la que ha reclamado a las entidades que persistan en la anticipación de los reconocimientos de los deterioros de crédito.
Si se hace uso de los colchones de capital, ha dicho, las entidades tendrán tiempo suficiente para volver a cumplir con los requerimientos de capital y el inicio del proceso no se hará antes de que los principales efectos de la pandemia se hayan disipado.
Ha insistido también en que el sector deberá hacer frente a la baja rentabilidad profundizando en las ganancias de eficiencia, reduciendo costes y utilizando más intensivamente las nuevas tecnologías.
Además, ha recordado que desde el Banco de España se ha recomendado a las entidades no repartir dividendos en efectivo ni recomprar acciones, o que limiten tales repartos hasta el 30 de septiembre de 2021.
La entidad espera que los dividendos y las recompras de acciones se mantengan por debajo del 15 % del beneficio acumulado de los ejercicios de 2019 y 2020.
POLÍTICA FISCAL
El gobernador ha subrayado que retirar antes de tiempo las medidas de apoyo podría tener costes mayores que el derivado de mantenerlas hasta que la economía se recupere, aunque ha incidido en la importancia de enfocarlas a los sectores y empresas más afectados.
No obstante, ha insistido en identificar posibles daños estructurales para no sostener indefinidamente a empresas que verán necesariamente reducido su nivel de actividad.
En este sentido, ha vuelto a decir que es conveniente que las empresas con mayores dificultades puedan hacer uso de los mecanismos de flexibilidad de los que disponen en el actual marco laboral.
En el ámbito laboral, ha dicho que hay que hacer énfasis en la mejora de las políticas activas de empleo para evitar la descapitalización de los trabajadores.
En el sector empresarial, ha señalado que el foco se está desplazando de los problemas de liquidez a los de solvencia, por lo que habrá que recurrir a ayudas directas y a utilizar instrumentos de reforzamiento de los fondos propios como recapitalizaciones o reestructuraciones de deuda.
Todo ello, ha añadido, complementado con un funcionamiento más ágil de los procedimientos judiciales y extrajudiciales de insolvencias que permitan que un número mayor de empresas viables pueda proseguir su actividad y faciliten la salida de las que no lo son.

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