Duro golpe a dos redes de trata de chinas en Madrid con 51 detenidos y 25 liberadas

Duro golpe a dos redes de trata de chinas en Madrid con 51 detenidos y 25 liberadas

Esta operación ha permitido la liberación de 25 víctimas que, de acuerdo con el Plan Policial, están siendo atendidas por las correspondientes ONG; así como la detención de 26 ciudadanos de nacionalidad china y un español; además de la práctica de 16 registros domiciliarios

La colaboración con la OCRIEST francesa ha permitido la desarticulación de la estructura con que contaban en territorio galo, donde han sido detenidas 25 personas más

 

Madrid.- Agentes de la Policía Nacional han desarticulado dos organizaciones, formadas en su mayoría por ciudadanos de origen chino, que captaban a mujeres jóvenes de su misma nacionalidad a las que traían hasta España para trabajar como prostitutas en casas de citas ubicadas en la localidad madrileña de Parla. Tras la apertura en 2009 de un Karaoke destinado a convertirse en referente para la vida social de la población china en Madrid, se produjo un aumento de la demanda de servicios sexuales, lo que propició la aparición de varias organizaciones criminales especializadas en la trata de mujeres chinas con fines de explotación sexual. Dos de estos grupos rivalizaban entre sí con el fin de controlar el comercio sexual en la zona sur de Madrid. Las víctimas, algunas de ellas menores de edad, eran captadas en su país con la falsa promesa de un empleo en España por un sueldo superior a los 4.000 euros mensuales. Los arrestados también insertaban anuncios en conocidas páginas web o periódicos chinos para captar a ciudadanos que quisieran viajar a Europa pero carecieran de los medios económicos necesarios, contactando después únicamente con mujeres jóvenes a las que pedían fotos para valorar si "daban el perfil" para ejercer la prostitución. Esta operación ha permitido la liberación de 25 víctimas que, de acuerdo con el Plan Policial, están siendo atendidas por las correspondientes ONG; así como la detención de 26 ciudadanos de nacionalidad china y un español; además de la práctica de 16 registros domiciliarios.

 

Anuncios y ofertas de trabajo para captarlas

 

Las investigaciones policiales comenzaron ya en el año 2010 en torno al mencionado karaoke, así como a numerosos domicilios ubicados también en Parla, que empezaron a funcionar a modo de casas de citas, y en las que también se ofrecían servicios sexuales a distintos clientes. Tras largos meses de trabajo, dificultados por el gran hermetismo que rodea a la comunidad china, la Policía pudo comprobar la existencia de dos organizaciones.

Una de ellas, que operaba en España, estaba compuesta en su mayoría por ciudadanos de nacionalidad china y su objetivo principal era la captación de mujeres jóvenes de su misma nacionalidad con el propósito de introducirlas en España para el ejercicio de la prostitución. Esta misma organización también utilizaba la inserción de anuncios en importantes páginas web o periódicos chinos en los que ofrecían la posibilidad de obtener visados para viajar ilegalmente a Turquía o Grecia, entre otros países europeos, así como a Brasil. Los ciudadanos chinos interesados, accedían al tráfico ilegal directamente desde China o a través de sus familiares ya asentados en España, Francia o Italia. Únicamente cuando los interesados en estos anuncios eran mujeres, les ofrecían viajar a nuestro país para ejercer la prostitución.

 

Para ser aceptadas, las candidatas debían enviar fotografías mediante las que serían seleccionadas si "daban el perfil". Si las elegidas manifestaban alguna duda, los proxenetas las ponían en contacto, mediante videoconferencia, con otras mujeres que ya estaban ejerciendo la prostitución para que las convenciesen de los beneficios del "acuerdo", que les permitiría ganar mucho dinero en poco tiempo, llegando a hablar de cantidades superiores a los 4.000 euros al mes.

Una vez captadas, las mujeres eran trasladadas hasta España por las organizaciones, utilizando para ello dos formas diferentes. En unas ocasiones llegaban a nuestro país por vía aérea, directamente desde China o haciendo escala en Italia. En este caso bastaba con que la víctima tuviese su pasaporte original en vigor, ya que la organización se encargaba de tramitar un visado Schengen fraudulentamente. El precio del traslado oscilaba en torno a los 14.000 euros, una parte de los cuales debía ser abonados en China y el resto a la llegada a su destino.

 

Otras veces lo hacían mediante una combinación de rutas aéreas y terrestres. En este caso las víctimas salían de China en avión con destino a Turquía, portando su pasaporte original y visado de negocios turco. Una vez en Turquía, cruzaban ilegalmente la frontera con Grecia a pie y, desde este último país viajaban en avión hasta España con documentación falsa o falsificada proporcionada por la organización. En este caso el viaje costaba unos 12.000 euros, parte de los cuales debían abonar en China y la otra a la llegada a Grecia.

 

Sin ventanas ni cerrojos

 

Ya en España, las mujeres eran recogidas en el aeropuerto Madrid-Barajas y conducidas por los "taxistas" de la organización a chalets o pisos regentados por la organización en la localidad de Parla. Aquí les retiraban el pasaporte y permanecían hacinadas en habitaciones de menos de seis metros cuadrados, sin ventanas ni cerrojos, a la espera de ser solicitados sus servicios en centros de ocio como karaokes, hoteles o en los propios domicilios donde estaban retenidas. Cuando tenían que trasladarse a los domicilios particulares de los clientes, siempre eran acompañadas por alguno de los conductores de la red.

Las víctimas tenían la obligación de ejercer la prostitución para la organización durante al menos un año, abonando el 40% de los beneficios obtenidos en cada servicio. Recibían instrucciones muy concretas con respecto a cuál debía ser su comportamiento, vestimenta y trato con los clientes; si no cumplían, eran sancionadas con multas económicas muy elevadas.

Para explotar a las mujeres, la organización delictiva tenía un reparto de tareas muy bien definido, con funciones perfectamente distribuidas entre los captadores -en China o en países europeos-, falsificadores, pasadores, madammes, cuidadores, conductores, etc. Esta operación también ha permitido desmantelar toda la infraestructura de las casas de citas donde se ejercía la prostitución.

 

El cabecilla, también detenido

 

Tras las primeras detenciones, se inició una segunda fase de la operación en la que se localizó al cabecilla de la organización. Este ciudadano de nacionalidad china había eludido la acción policial, hasta que finalmente fue localizado cuando se alojaba en un hotel de la ciudad de Zaragoza, donde se había registrado con una identidad falsa.

En los 16 registros realizados en varios domicilios de Madrid y la localidad de Parla, además de en un restaurante, se ha intervenido diversa documentación personal, 35.000 euros y 15.000 yuanes (1.800 euros) en efectivo, diversas sustancias estupefacientes -ice/cristal, cocaína, hachís- en pequeñas cantidades, así como útiles para su pesaje -balanza de precisión, bolsas monodosis-, armas de fuego –un arma automática con sendos cargadores y abundante munición, dos armas cortas simuladas y manipuladas para su uso con fuego real-, cócteles molotov preparados para su uso, machetes, 18 teléfonos y cuatro vehículos.

 

Desmantelado el entramado financiero

 

Por otra parte, la Policía también ha desmantelado el entramado financiero dispuesto por las organizaciones con el fin de canalizar los beneficios generados por la actividad delictiva. Las organizaciones poseían un patrimonio compuesto por 11 fincas con un valor aproximado de unos 2.750.000 euros y numerosos vehículos de gama media y alta, muchos de ellos titulados por terceras personas tanto físicas como jurídicas, con el fin de ocultar la verdadera propiedad de los mismos.

También, durante los meses que han durado las investigaciones, los agentes han podido constatar que las organizaciones compaginaban sus actividades delictivas de tráfico y trata de seres humanos con fines de explotación sexual con otras como el tráfico de estupefacientes, sustancias que distribuían no sólo entre las mujeres y sus clientes, sino entre terceras personas, utilizando para ellos los canales habituales de distribución de drogas.

Un Plan Policial que protege a las víctimas

El pasado mes de noviembre la Dirección General de la Policía aprobó la preparación de un Plan Policial contra la trata de seres humanos con fines de explotación sexual, que se presentó el pasado mes de abril y que pone a disposición de los ciudadanos y víctimas nuevos medios confidenciales de denuncia y colaboración, entre otras novedades. La gravedad y la magnitud de este delito han hecho que este Plan cuente con especial atención e impulso por parte del director general de la Policía.

La complejidad de estos casos ha obligado a tomar medidas asistenciales, estructurales y operativas que abordan el problema de forma completa en el ámbito policial. APRAMP, Proyecto Esperanza, Cáritas, Médicos del Mundo, OIM (Organización Internacional para las Migraciones) y CEAR (Comisión Española de Ayuda al Refugiado), entre otras muchas, son algunas de las ONG's que colaboran activamente con la Policía para implementar las medidas asistenciales que requieren las mujeres, desde alojamiento hasta asistencia médica. En este caso también están participando activamente en la atención a las víctimas de esta organización criminal.

La operación ha sido coordinada por la Brigada Central contra la Trata de Seres Humanos de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras en colaboración con la OCRIEST de Francia, que ha desarticulado la estructura con que contaban en territorio galo, donde han sido detenidas 25 personas más.

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