La Fiscalía constata también un aumento del 14% de las diligencias por violencia sobre la mujer, mientras el conjunto de procedimientos por delitos graves y menos graves desciende casi un 18%
Asturias cerró 2025 con un dato especialmente inquietante: los procedimientos relacionados con delitos contra la libertad sexual aumentaron un 28,3% en apenas un año.
La Memoria de la Fiscalía del Principado contabiliza 724 procedimientos, frente a los 564 registrados durante 2024. Son 160 más en doce meses y una cifra que vuelve a situar la violencia sexual entre los fenómenos delictivos que más preocupan dentro de una comunidad en la que, paradójicamente, el volumen global de procedimientos penales descendió.
Porque mientras los delitos sexuales avanzaban, el número total de procedimientos por delitos graves o menos graves cayó un 17,92%, hasta situarse en 44.288.
El dato dibuja así una realidad con dos velocidades: menos procedimientos penales en conjunto, pero un crecimiento muy acusado en determinados ámbitos especialmente sensibles.
También aumenta la violencia sobre la mujer
La segunda gran señal de alarma aparece en la violencia sobre la mujer.
Durante 2025 se incoaron 4.150 diligencias, lo que representa un incremento del 14% respecto al ejercicio anterior. El año dejó además dos víctimas mortales.
Las cifras vuelven a colocar la violencia machista y sexual en el centro del debate sobre prevención, protección de las víctimas y capacidad de respuesta de los servicios sociales, policiales y judiciales.
Pero los números necesitan una lectura rigurosa.
Los 724 procedimientos por delitos contra la libertad sexual no significan necesariamente 724 víctimas diferentes, 724 agresiones consumadas ni, mucho menos, 724 condenas. Se trata de procedimientos judiciales registrados dentro de esta categoría delictiva.
La distinción es fundamental para comprender correctamente la estadística y evitar convertir un dato judicial en algo que no mide.
Robos con violencia: subida del 47,2%
La Memoria de la Fiscalía ofrece además otras señales preocupantes.
Los robos con violencia e intimidación aumentaron un 47,2%, pese al descenso general experimentado por la actividad penal.
También aparece el acoso escolar dentro de las actuaciones relacionadas con menores: durante el ejercicio se contabilizaron 62 denuncias, que dieron lugar a 14 expedientes.
Son cifras muy diferentes entre sí, pero que dibujan algunos de los puntos donde la Fiscalía detecta una mayor presión o evolución negativa.
Una comparación condicionada por un 2024 anómalo
Existe, sin embargo, un elemento que obliga a interpretar las variaciones con prudencia.
La propia Fiscalía considera 2024 un ejercicio anómalo, debido a las consecuencias que todavía tuvieron las huelgas de la Administración de Justicia producidas durante 2023.
Eso significa que la fuerte subida porcentual de algunos indicadores debe analizarse también teniendo en cuenta aquella alteración de la actividad judicial.
No elimina el crecimiento de los procedimientos por delitos sexuales, pero sí obliga a evitar conclusiones precipitadas basadas exclusivamente en la comparación entre dos ejercicios.
Una cifra que obliga a mirar más allá del porcentaje
El verdadero alcance de estos datos estará ahora en conocer qué ocurre detrás de los expedientes: quiénes son las víctimas, cuánto tardan los procedimientos en resolverse, cuántos llegan a juicio, cuál es el número de condenas y qué recursos de asistencia psicológica, jurídica y social están disponibles.
Porque detrás de una Memoria de Fiscalía hay estadísticas judiciales, pero también situaciones personales que pueden prolongarse durante meses o años.
Y el dato de 2025 deja una advertencia difícil de ignorar: mientras Asturias registra una caída general de los procedimientos penales, las causas relacionadas con la libertad sexual y la violencia sobre la mujer avanzan en la dirección contraria.
