Madrid estrena este fin de semana su Fórmula 1: así es MADRING, el gigantesco espectáculo que puede dejar 450 millones en tres días

Madrid estrena este fin de semana su Fórmula 1: así es MADRING, el gigantesco espectáculo que puede dejar 450 millones en tres días

Cuarenta y cinco años después de la última carrera de Fórmula 1 en el entorno de Madrid, los monoplazas regresan este fin de semana a la capital. Del 11 al 13 de septiembre, unas 345.000 personas pasarán por el nuevo MADRING, un espectacular circuito híbrido construido alrededor de IFEMA y Valdebebas. Tiene 5,416 kilómetros, 22 curvas y una monumental curva peraltada de 550 metros. Madrid ha firmado por diez temporadas y espera convertir el Gran Premio en una máquina de turismo, hostelería, empleo e imagen internacional. Pero el proyecto también llega acompañado de debate por sus costes y por el dinero público comprometido.

Mañana, viernes 11 de septiembre, ocurrirá algo que Madrid lleva 45 años sin ver.

Un Fórmula 1 saldrá a pista para disputar oficialmente un Gran Premio en la capital.

No será en el Jarama.

No será en un circuito permanente situado a decenas de kilómetros del centro.

Será prácticamente dentro de Madrid.

Entre IFEMA, Valdebebas y las inmediaciones del aeropuerto de Barajas, sobre una pista completamente nueva que mezcla carreteras urbanas, terrenos de la ampliación del recinto ferial y sectores construidos expresamente para competir.

Su nombre es MADRING.

Y este fin de semana va a superar su primera y definitiva prueba: comprobar si la espectacular apuesta realizada durante los últimos años funciona cuando entren simultáneamente en escena veinte Fórmula 1 y más de 100.000 espectadores diarios.

NO ES UNA CARRERA MÁS: MADRID SE QUEDA LA FÓRMULA 1 HASTA 2035

El Gran Premio que se disputa este fin de semana es el Gran Premio de España de Fórmula 1 y constituye la decimocuarta prueba del Mundial de 2026.

Madrid ha firmado un contrato para albergarlo durante diez temporadas, desde 2026 hasta 2035.

Eso transforma completamente la dimensión económica de la operación.

No se han realizado obras de semejante magnitud para una carrera de tres días.

Madrid está construyendo una nueva marca internacional alrededor de la Fórmula 1.

La aspiración es que, cuando millones de espectadores vean los coches pasando por MADRING, relacionen inmediatamente ese circuito con Madrid de la misma manera que Mónaco, Singapur, Melbourne o Miami han convertido sus grandes premios en gigantescos escaparates turísticos.

¿DÓNDE ESTÁ EXACTAMENTE?

El circuito se encuentra alrededor de IFEMA Madrid, entre los distritos de Hortaleza y Barajas.

La pista ocupa tanto el recinto ferial como terrenos situados en Valdebebas y atraviesa incluso la zona de la M-11.

Está delimitada aproximadamente por Ribera del Sena, Vía Dublín, Francisco Umbral, avenida de las Fuerzas Armadas, avenida de Alejandro de la Sota y avenida del Partenón.

Y posee una ventaja extraordinaria para un Gran Premio.

El aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas está a apenas cinco minutos.

Metro, Cercanías y autobuses permiten además llegar al entorno sin utilizar necesariamente el coche.

Ese aspecto ha sido uno de los grandes argumentos de Madrid frente a muchos circuitos tradicionales de Fórmula 1, situados lejos de los centros urbanos.

MADRING NO ES EXACTAMENTE UN CIRCUITO URBANO

Aquí aparece una de sus peculiaridades.

No estamos ante un Mónaco convencional, en el que simplemente se cierran durante unos días calles que normalmente utilizan los ciudadanos.

MADRING es un circuito híbrido.

Combina zonas urbanas e infraestructuras existentes con sectores específicamente diseñados y construidos para competir.

Eso ha permitido a sus diseñadores hacer algo imposible en un circuito urbano tradicional: modificar desniveles, radios de curva, escapatorias y peraltes buscando espectáculo y adelantamientos.

El resultado son 5,416 kilómetros y 22 curvas: diez a izquierdas y doce a derechas.

57 VUELTAS Y MÁS DE 308 KILÓMETROS

La primera carrera de la historia de MADRING se disputará el domingo sobre 57 vueltas.

Cada giro tiene 5,416 kilómetros.

Distancia total:

308,524 kilómetros.

El primer sector es especialmente rápido.

El segundo mezcla curvas medias y lentas.

Y el último introduce varios giros de aproximadamente 90 grados, donde las frenadas y la tracción pueden resultar determinantes.

El circuito dispone además de dos zonas de DRS, concebidas para facilitar adelantamientos.

Pero existe una curva que probablemente acabe identificando para siempre este circuito.

LA MONUMENTAL: 550 METROS CON UN 24% DE PERALTE

Se llama La Monumental.

Es la curva 12.

Y probablemente sea lo primero que el espectador recuerde después de ver una carrera en MADRING.

Es una enorme curva semicircular de aproximadamente 550 metros.

Su característica extraordinaria es el peralte.

Hasta un 24%.

Para comprenderlo basta imaginar que la pista deja prácticamente de parecer horizontal mientras el coche atraviesa la curva.

Será la curva peraltada más larga de todo el Mundial de Fórmula 1.

Los coches experimentarán allí además una enorme carga vertical sobre los neumáticos.

La intención es que La Monumental termine convirtiéndose en la imagen reconocible del circuito madrileño.

Algo parecido a Eau Rouge en Spa, las Esses de Suzuka o la piscina de Mónaco.

HASTA 300 KM/H ENTRE MUROS

No será precisamente un paseo.

Los Fórmula 1 podrán aproximarse a los 300 kilómetros por hora.

La anchura de la pista ronda los quince metros en numerosos puntos.

Y existen cambios de elevación importantes.

En determinados sectores el terreno acumula desniveles cercanos a 30 metros y pendientes que alcanzan aproximadamente el 8%.

Construirlo ha significado transformar profundamente el terreno.

Ha sido necesario mover aproximadamente un millón de metros cúbicos de tierra.

Y EL ASFALTO ES COMPLETAMENTE NUEVO

Esto introduce una enorme incógnita deportiva.

Nadie ha disputado todavía un Gran Premio de Fórmula 1 aquí.

No existen datos históricos.

No hay referencias de carreras anteriores.

Los equipos han trabajado con simuladores, pero mañana tendrán que descubrir cómo se comporta realmente el coche.

El asfalto recién colocado es especialmente liso y se espera inicialmente un nivel de adherencia relativamente bajo.

Incluso se ha tratado mediante chorros de agua a alta presión para retirar polvo y residuos superficiales.

A medida que los coches depositen goma durante viernes y sábado, el comportamiento de la pista cambiará.

Eso significa que las referencias de frenada y los reglajes que funcionen el viernes podrían no ser exactamente los ideales el domingo.

EL PROGRAMA: DESDE MAÑANA HASTA LA GRAN CARRERA

La actividad empieza mañana.

El viernes habrá Fórmula 3 desde las 9:55 y Fórmula 2 desde las 11:05.

Los Fórmula 1 saldrán por primera vez oficialmente a MADRING a las 13:30, con los primeros entrenamientos libres.

La segunda sesión llegará a las 17:00.

El sábado se disputará el tercer entrenamiento a las 12:30 y la clasificación comenzará a las 16:00.

Y el domingo llegará el momento esperado.

A las 13:00 se celebrará el desfile de pilotos.

Y a las 15:00 horas comenzará el primer Gran Premio de Fórmula 1 de la historia de MADRING.

FERNANDO ALONSO Y CARLOS SAINZ, EN CASA

El estreno tiene además un componente emocional evidente para el público español.

Fernando Alonso y Carlos Sainz correrán en Madrid.

Junto a ellos estarán campeones mundiales como Max Verstappen, Lewis Hamilton y Lando Norris.

Para Carlos Sainz existe una conexión especialmente intensa.

Es madrileño y ha participado públicamente en la promoción del proyecto desde sus primeras fases.

La Fórmula 1 regresa a la región donde nació después de que la última carrera madrileña se disputara en el Jarama en 1981.

345.000 PERSONAS EN TRES DÍAS

Aquí empiezan las cifras que permiten comprender que esto es mucho más que una competición deportiva.

El Ayuntamiento calcula una asistencia acumulada durante viernes, sábado y domingo cercana a 345.000 personas.

No significa 345.000 individuos diferentes: una persona con abono para tres jornadas computa su asistencia cada día.

La capacidad inicial del circuito ronda los 120.000 espectadores diarios.

Y la previsión es que una enorme proporción llegue desde fuera de Madrid.

Las estimaciones sitúan en torno a 80.000 los aficionados procedentes de fuera de la región, con aproximadamente 45.000 visitantes internacionales.

Eso explica por qué el negocio no está únicamente dentro del circuito.

Está también fuera.

450 MILLONES DE EUROS

Madrid estima que el Gran Premio puede producir aproximadamente 450 millones de euros de impacto económico anual.

Algunos estudios elevan la estimación a aproximadamente 467 millones.

Es importante explicar qué significa esa cifra.

No son 450 millones que entren en la caja del Ayuntamiento.

Es una estimación de actividad económica generada directa e indirectamente.

Hoteles.

Restaurantes.

Bares.

Taxis.

VTC.

Transporte público.

Comercio.

Montaje.

Seguridad.

Publicidad.

Eventos empresariales.

Ocio nocturno.

Catering.

Personal técnico.

Turismo.

Y todo el enorme ecosistema que acompaña durante varios días a una competición internacional.

CASI 9.000 EMPLEOS

Las estimaciones municipales hablan de aproximadamente 8.000 empleos directos.

Otros cálculos elevan la cifra total hasta aproximadamente 8.850 puestos de trabajo asociados al acontecimiento.

La recaudación fiscal derivada de la actividad generada se ha estimado además en unos 83 millones de euros.

Son previsiones.

Después del Gran Premio habrá que medir cuánto dinero nuevo llegó realmente a Madrid y cuánto correspondió simplemente a gasto desplazado desde otras actividades.

LOS HOTELES YA LO ESTÁN NOTANDO

El efecto más inmediato se está produciendo en el alojamiento.

Las tarifas hoteleras para este fin de semana han experimentado fuertes incrementos y determinadas estimaciones sitúan las subidas alrededor de un 70% respecto a las mismas fechas del año anterior.

La propia organización necesita aproximadamente 5.000 habitaciones solamente para alojar al personal vinculado al Gran Premio.

A eso hay que sumar equipos, patrocinadores, periodistas, invitados, proveedores y decenas de miles de aficionados.

¿Y CUÁNTO CUESTA VERLO?

Aquí llega la parte menos accesible del espectáculo.

Los abonos de tres días que todavía aparecen disponibles parten aproximadamente de 625 euros en algunas zonas.

Hay localidades de 755, 1.030, 1.135 o 1.540 euros dependiendo de la tribuna.

Y después aparece otro universo completamente diferente:

la hospitalidad VIP.

CASI 6.000 EUROS POR PERSONA PARA VER LA F1

Los paquetes premium llegan a cifras extraordinarias.

Algunas experiencias oficiales superan los 4.000 euros.

Y determinados paquetes exclusivos se aproximan a los 6.000 euros por persona.

Incluyen gastronomía de alto nivel, entretenimiento y una experiencia diseñada especialmente para clientes corporativos y espectadores con gran poder adquisitivo.

Se calcula que alrededor de 20.000 localidades corresponden al segmento VIP.

La Fórmula 1 moderna vende carreras.

Pero vende, sobre todo, experiencias.

EL GRAN NEGOCIO ESTÁ FUERA DE LAS GRADAS

Ahí está precisamente el modelo que Madrid quiere reproducir.

Una carrera dura aproximadamente hora y media.

Pero el visitante permanece varios días.

Desayuna.

Come.

Cena.

Duerme.

Compra.

Sale por la noche.

Visita museos.

Utiliza transporte.

Y, si procede del extranjero, puede ampliar su estancia antes o después del Gran Premio.

Por eso la Fórmula 1 se ha convertido en una extraordinaria herramienta turística.

El objetivo no es solamente llenar 120.000 asientos.

Es conseguir que Madrid aparezca durante horas ante una audiencia televisiva mundial y que esa exposición termine convirtiéndose en visitantes futuros.

PERO HAY UNA SEGUNDA CUENTA: CUÁNTO HA COSTADO TRAERLA

Aquí el relato institucional se vuelve bastante más discutido.

Desde la presentación del proyecto se defendió que el Gran Premio tendría un modelo fundamentalmente privado y que IFEMA asumiría el riesgo económico de la organización.

Sin embargo, las inversiones en infraestructuras, adecuación urbana y compromisos asociados han generado una intensa controversia política.

Las cifras publicadas sitúan en aproximadamente 481,5 millones de euros el conjunto de inversiones y compromisos vinculados al proyecto durante su horizonte contractual, aunque su composición es muy diferente y no debe confundirse con el coste de construir únicamente la pista.

La oposición municipal sostiene que el compromiso público termina siendo mucho mayor de lo inicialmente anunciado y cuestiona tanto determinadas obras como los derechos económicos asociados a la celebración.

Ese será probablemente uno de los debates que sobrevivan mucho más allá de la bandera a cuadros.

EL GRAN RETO: MOVER A MÁS DE 100.000 PERSONAS

El Ayuntamiento ha diseñado un dispositivo de movilidad extraordinario.

El recinto dispone de 23 accesos distribuidos por todo su perímetro.

Las puertas funcionarán para el público general entre aproximadamente las 8:00 y las 20:00 horas, aunque determinadas áreas corporativas y actividades podrán permanecer abiertas hasta las 23:00.

La gran apuesta es el transporte público.

Y no por casualidad.

Mover cada día a más de 100.000 personas en automóviles particulares alrededor de IFEMA, con Barajas al lado y algunas de las principales vías de acceso a Madrid en el entorno, sería prácticamente imposible.

UN GRAN PREMIO QUE QUIERE PARECERSE A UN FESTIVAL

Existe además otro cambio importante respecto a la Fórmula 1 que conocíamos hace veinte años.

El espectador ya no compra únicamente una carrera.

Compra un día completo.

Gastronomía.

Música.

Zonas de aficionados.

Simuladores.

Tiendas.

Activaciones de patrocinadores.

Hospitality.

Espectáculos.

Y, finalmente, Fórmula 1.

La carrera es el acontecimiento central, pero alrededor se construye una gigantesca experiencia de ocio.

Es exactamente el modelo que ha convertido Miami o Las Vegas en acontecimientos que trascienden ampliamente el automovilismo.

MADRID QUIERE ENTRAR EN ESA LIGA

Y esa es probablemente la verdadera dimensión del estreno.

MADRING no pretende competir solamente con otros circuitos españoles.

Madrid quiere utilizar la Fórmula 1 para competir internacionalmente como destino.

Con Miami.

Singapur.

Melbourne.

Abu Dabi.

Las Vegas.

Mónaco juega en una categoría histórica diferente.

Madrid ofrece algo que muy pocos grandes premios pueden ofrecer simultáneamente: aeropuerto internacional a pocos minutos, metro, tren, una gigantesca planta hotelera, restauración, vida nocturna y una ciudad de más de tres millones de habitantes prácticamente pegada al circuito.

Y TODO EMPIEZA MAÑANA

Hasta ahora MADRING ha sido planos.

Infografías.

Excavadoras.

Hormigón.

Asfalto.

Presupuestos.

Promesas.

Polémicas.

Simulaciones.

Mañana deja de ser un proyecto.

A las 13:30 horas del viernes 11 de septiembre, cuando el primer Fórmula 1 salga a los entrenamientos libres, comenzará el verdadero examen.

El domingo, a las 15:00, veinte coches afrontarán por primera vez las 57 vueltas de MADRING.

Y entonces sabremos algo que ningún estudio económico, simulador ni campaña publicitaria puede determinar de antemano:

si Madrid simplemente ha construido un circuito de Fórmula 1 o si ha conseguido crear uno de esos escenarios que, después de unas pocas carreras, todo aficionado del mundo es capaz de reconocer con solo ver una curva.

Este fin de semana empieza la respuesta.

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