La Consejería se ha comprometido con CCOO a analizar un cambio que afectaría directamente a la organización de la vida de cientos de docentes asturianos: adelantar al mes de julio los nombramientos que ahora llegan, en buena medida, cuando el verano está prácticamente terminado. La reunión deja además sobre la mesa cambios importantes en las listas de interinidad, las bolsas extraordinarias y las plazas de difícil cobertura. Por ahora, sin embargo, hay compromiso de estudiarlo, no una decisión aprobada.
Hay profesores asturianos que pasan buena parte de agosto sin saber en qué localidad trabajarán unas semanas después. Si tendrán que conducir cada mañana cien kilómetros, buscar un piso precipitadamente o reorganizar por completo la vida familiar.
Educación estudia ahora acabar con esa incertidumbre.
La Consejería de Educación del Principado se ha comprometido a analizar la posibilidad de adelantar al mes de julio los nombramientos del personal docente interino, actualmente concentrados en buena medida en la recta final de agosto.
El compromiso fue trasladado este lunes durante una reunión entre la Consejería y el Sindicato de Enseñanza de CCOO Asturias.
No significa que el nuevo sistema esté aprobado ni que vaya a aplicarse ya el próximo verano. Ese matiz es esencial: lo que existe en este momento es el compromiso de la Administración de estudiar la propuesta planteada por CCOO.
Saber en julio dónde vas a trabajar en septiembre
El cambio puede parecer simplemente administrativo, pero sus consecuencias para los afectados son bastante más importantes.
Un docente puede encontrarse trabajando durante un curso en Oviedo y ser destinado al siguiente a un instituto situado en el occidente, el oriente o las cuencas mineras. Conocer el destino a finales de agosto obliga en determinados casos a buscar alojamiento, organizar desplazamientos o modificar la vida familiar con apenas unos días de margen antes del inicio del curso.
CCOO plantea que esas adjudicaciones puedan cerrarse durante julio.
Eso permitiría disponer de varias semanas adicionales para buscar vivienda, calcular desplazamientos, organizar el cuidado de hijos o familiares y decidir incluso si resulta viable aceptar determinado destino.
La propia organización sindical considera este adelanto una de sus prioridades en materia de personal interino.
El objetivo que ahora se pone sobre la mesa es mover buena parte de ese engranaje administrativo varias semanas hacia atrás.
El problema será conseguir cerrar las plazas antes
Pero adelantar el calendario no depende únicamente de cambiar una fecha.
Para poder adjudicar puestos en julio, Educación tendría que disponer antes de información suficientemente estable sobre plantillas, vacantes, jubilaciones, reducciones de jornada, necesidades de los centros y otras circunstancias que determinan las plazas disponibles para septiembre.
Ese es precisamente uno de los puntos que tendrá que resolver el estudio de la Consejería.
Porque adelantar un nombramiento tiene utilidad si el destino puede ofrecerse con garantías. Hacerlo demasiado pronto para modificar después un número elevado de plazas trasladaría simplemente la incertidumbre de agosto a julio.
La clave estará, por tanto, en determinar qué cambios organizativos y administrativos permiten cerrar antes las necesidades reales de los colegios e institutos.
Plazas difíciles de cubrir durante más de un curso
La reunión dejó otra propuesta con especial interés para determinadas zonas de Asturias.
Educación estudiará la creación de vacantes de duración superior a un año para puestos considerados de difícil cobertura.
La medida pretende afrontar un problema conocido en determinados centros y especialidades: puestos que resultan complicados de cubrir de manera estable y en los que la sucesión de docentes puede perjudicar tanto la organización del centro como la continuidad educativa.
Una vacante de mayor duración permitiría ofrecer más estabilidad al profesor que acepta ese destino y, al mismo tiempo, reducir la rotación.
De nuevo, no existe todavía un modelo aprobado. Habrá que determinar qué puestos podrán considerarse de difícil cobertura, qué duración tendrían los nombramientos y bajo qué condiciones podrían ofrecerse.
La experiencia podría empezar a contar en las bolsas extraordinarias
También puede cambiar la forma de ordenar determinadas bolsas de profesores.
CCOO reclama modificar el baremo de las bolsas extraordinarias de interinidad porque actualmente, según explica el sindicato, para su ordenación se tiene en cuenta el expediente académico pero no se computa la experiencia docente.
Educación ha aceptado estudiar esa modificación.
El objetivo sería incorporar un sistema que valore de forma diferente los méritos de quienes acceden a esas bolsas y que, según el sindicato, garantice mejor los principios de igualdad, mérito y capacidad.
Seguir en la lista sin tener que presentarse siempre a las oposiciones
Otro cambio potencialmente importante afecta a una obligación que conocen bien los interinos.
La Consejería estudiará también la posibilidad de eliminar la obligación de presentarse al procedimiento selectivo como condición para permanecer en las listas de interinidad.
CCOO considera que esta modificación tendría además una consecuencia organizativa: podría reducir el enorme número de aspirantes y, por tanto, la cantidad de tribunales que es necesario constituir en determinadas oposiciones.
La propuesta deberá ahora analizarse desde el punto de vista administrativo y normativo antes de saber si puede convertirse en una modificación real del sistema.
Llingua Asturiana: temario en marzo, pero sin oposición en 2027
La reunión dejó además una fecha relevante para quienes esperan la puesta en marcha definitiva de la especialidad docente de Llingua Asturiana.
La previsión trasladada por Educación es que el temario de la nueva especialidad pueda aprobarse en marzo de 2027.
Sin embargo, la Consejería ha confirmado que no tiene previsto convocar oposiciones de Llingua Asturiana durante 2027.
La razón es precisamente el calendario: si el temario no estuviera disponible hasta marzo, los aspirantes tendrían muy poco tiempo para preparar con garantías un proceso selectivo ese mismo año.
La creación de la especialidad constituye una vieja reivindicación sindical y debería permitir avanzar en la estabilización de un colectivo que durante años ha desarrollado su actividad con un régimen específico de interinidad.
Las 23 horas de los maestros, también sobre la mesa
CCOO y Educación abordaron igualmente la aplicación de las 23 horas lectivas semanales para el cuerpo de maestros, una de las medidas previstas para el curso que comienza.
La Consejería se comprometió a que los tiempos de recreo no sean utilizados de manera general para aplicar esa reducción horaria, aunque deja abierta la posibilidad de hacerlo en situaciones excepcionales.
El sindicato había mostrado preocupación por la posibilidad de que algunos centros acabaran absorbiendo parte de la reducción mediante una reinterpretación de esos periodos.
Una pequeña revolución si finalmente llega al calendario
De todas las propuestas planteadas, la que probablemente tenga un efecto cotidiano más inmediato es la aparentemente más sencilla: mover una adjudicación unas semanas en el calendario.
Para la Administración puede significar reorganizar procedimientos, acelerar la planificación de plantillas y cerrar antes las necesidades de los centros.
Para un profesor interino puede significar algo mucho más elemental.
Saber en julio si en septiembre trabajará a diez minutos de su casa o a cien kilómetros.
Poder buscar un alquiler antes de que empiece el curso. Organizar quién recoge a sus hijos. Calcular si necesita otro coche. O simplemente disfrutar de agosto sin mirar cada pocos días una pantalla esperando conocer dónde tendrá que presentarse pocas semanas después.
La propuesta tiene, por tanto, bastante más trascendencia que un mero cambio de calendario.
Ahora falta la parte decisiva: que el compromiso de estudiarla termine convirtiéndose en un sistema aplicable y con una fecha concreta.
