Asturias pasará en apenas cuatro días del ambiente fresco y húmedo de este lunes a temperaturas propias del corazón del verano. El episodio de calor que afectará a España entre el miércoles y el sábado tendrá en el Principado dos caras muy distintas: mientras la costa cantábrica amortiguará el ascenso, el interior y especialmente el suroccidente podrían dispararse. AEMET prevé hasta 39 ºC en Cangas del Narcea, 32 en Oviedo y noches que podrían no bajar de los 20 grados en algunos puntos del litoral. Después llegará un cambio: las lluvias y posibles tormentas vuelven a ganar terreno durante el fin de semana.
Asturias está a punto de vivir uno de esos episodios meteorológicos en los que basta recorrer unas decenas de kilómetros para cambiar prácticamente de estación.
Septiembre comenzará relativamente contenido, pero el termómetro irá subiendo día tras día hasta alcanzar su punto culminante entre el jueves 3 y el viernes 4 de septiembre, coincidiendo con el episodio de calor que afectará a buena parte de España.
Y en Asturias el lugar que habrá que vigilar especialmente será el suroccidente.
Cangas del Narcea puede alcanzar los 39 grados
La previsión actualmente disponible de AEMET para Cangas del Narcea dibuja una escalada extraordinariamente rápida.
El martes se esperan alrededor de 25 ºC de máxima. El miércoles serán 28 ºC. El jueves, 35 ºC.
Y el viernes el termómetro podría alcanzar nada menos que 39 ºC.
Después comenzaría el descenso, aunque el sábado todavía podrían registrarse 35 ºC y el domingo alrededor de 30 ºC.
Es decir: en apenas tres jornadas, Cangas podría pasar de una máxima de 25 a otra de 39 grados.
Catorce grados de diferencia.
El dato coloca al suroccidente asturiano dentro de las zonas del norte peninsular donde el episodio puede sentirse con mayor contundencia.
Oviedo también dará un salto: hasta 32 grados
La subida también se dejará notar con claridad en el centro de Asturias.
En Oviedo, AEMET prevé máximas de 24 ºC el martes, 26 el miércoles, 29 el jueves y 32 ºC el viernes.
El sábado todavía podrían alcanzarse los 31 grados, antes de que el domingo la máxima descienda hasta unos 26.
El cambio será especialmente perceptible porque Asturias llega a este episodio después de unos días mucho más frescos, asociados a la entrada de aire frío que ha afectado al norte peninsular.
El resultado será un auténtico latigazo térmico al comienzo de septiembre.
La costa, otro mundo: Gijón se librará de los grandes extremos
Pero la noticia cambia por completo al acercarse al Cantábrico.
Mientras el interior podría acercarse a los 40 grados, Gijón permanecerá muy lejos de esas cifras.
AEMET sitúa las máximas gijonesas en torno a 24 ºC martes y miércoles, 25 el jueves, 27 el viernes y 28 el sábado.
La diferencia entre Cangas del Narcea y Gijón podría llegar así a ser de doce grados en una misma jornada.
Será una demostración especialmente evidente del papel que juega el Cantábrico como enorme regulador térmico.
Asturias podrá encontrarse el viernes con dos veranos completamente diferentes al mismo tiempo: uno suave junto al mar y otro abrasador en los valles interiores.
Llanes: cerca de 30 grados y una noche especialmente cálida
En el oriente costero el calor también aumentará, aunque sin llegar a los extremos del interior.
La previsión para Llanes alcanza los 29 ºC el viernes, con una mínima prevista de nada menos que 21 ºC.
Eso supondría técnicamente una noche tropical, denominación utilizada cuando la temperatura mínima no desciende de los 20 grados.
También Gijón podría terminar acercándose a ese escenario: AEMET contempla una mínima de 20 grados el domingo.
Dormir con la ventana abierta podría volver a convertirse, inesperadamente en septiembre, en parte del menú meteorológico asturiano.
¿Qué está provocando este calor?
Meteored explica el episodio por la combinación de varios factores atmosféricos.
Una potente dorsal en niveles altos favorecerá el descenso y calentamiento del aire, mientras una zona de aire frío situada al oeste de la Península ayudará a impulsar hacia España una masa de aire extremadamente cálido procedente del norte de África.
El resultado será lo que Meteored describe como un nuevo domo de calor, especialmente intenso entre miércoles y sábado.
En algunos puntos de España se esperan temperaturas de 40 a 43 ºC, especialmente en zonas del interior y ciudades como Badajoz, Córdoba, Sevilla, Toledo o Zaragoza.
Asturias quedará fuera de ese núcleo extremo, pero el ascenso previsto en los valles del suroccidente demuestra que el Principado tampoco permanecerá al margen del episodio.
El polvo sahariano afectará menos a Asturias
La entrada de aire africano transportará también polvo en suspensión, aunque las mayores concentraciones previstas se centran inicialmente en el sur, el sureste peninsular y Baleares.
Por tanto, Asturias no aparece a priori entre las zonas donde la calima vaya a convertirse en el elemento dominante del episodio.
Aquí el protagonista será mucho más reconocible.
El termómetro.
Y después del calor pueden llegar las tormentas
El episodio, además, puede terminar de forma bastante abrupta.
Meteored advierte de que durante el fin de semana podría aproximarse una vaguada por el noroeste de la Península, aumentando la inestabilidad y favoreciendo la formación de chubascos y tormentas.
Y las previsiones actuales de AEMET ya empiezan a dibujar ese cambio.
Para el sábado aparece una probabilidad de precipitación de alrededor del 60% en Oviedo, 65% en Cangas del Narcea y hasta 70% en Llanes.
Es todavía una previsión a varios días y, por tanto, puede cambiar.
Pero el escenario que comienza a perfilarse resulta especialmente llamativo:
primero calor intenso; después, posibilidad de tormentas.
Una semana para pasar del paraguas al calor... y quizá volver al paraguas
Asturias comenzará septiembre ofreciendo prácticamente todo su catálogo meteorológico en menos de siete días.
Nubes y ambiente fresco al comienzo de la semana.
Sol y temperaturas disparadas después.
Hasta 39 ºC en Cangas del Narcea.
Más de 30 en Oviedo.
Cerca de 30 junto al Cantábrico.
Noches tropicales puntuales.
Y, cuando el calor alcance su máximo, una posible entrada de inestabilidad desde el Atlántico que podría devolver las lluvias y las tormentas durante el fin de semana.
El verano meteorológico terminará este lunes.
Pero el verano, al parecer, todavía no se ha enterado.
