La autopsia despeja el misterio del ascensor de Oviedo: la mujer murió de forma natural tras regresar sola a casa

La autopsia despeja el misterio del ascensor de Oviedo: la mujer murió de forma natural tras regresar sola a casa

Lo que durante horas sembró inquietud y desconcierto en pleno centro de Oviedo ya tiene una respuesta definitiva. La mujer de 69 años hallada muerta dentro del ascensor de su edificio, en la calle Quintana, falleció por causas naturales. La autopsia practicada al cadáver descarta por completo una muerte violenta y confirma que no hubo participación de terceras personas.

La investigación policial había permanecido abierta desde primera hora del sábado debido a las extrañas circunstancias del hallazgo. El cuerpo apareció dentro del elevador del número 11 de la calle Quintana, uno de los edificios más céntricos y transitados de la capital asturiana. Un vecino encontró a la mujer poco antes de las nueve de la mañana y alertó inmediatamente al 112.

Hasta el lugar acudieron efectivos del SAMU, agentes de la Policía Nacional y posteriormente el forense judicial, que certificó el fallecimiento. La escena obligó a activar todas las comprobaciones habituales en este tipo de casos. Había un detalle especialmente llamativo: la mujer presentaba restos de sangre en la boca. Aunque desde el primer momento los investigadores no apreciaron signos externos claros de violencia, la Policía decidió mantener abiertas todas las hipótesis hasta conocer el resultado definitivo de la autopsia.

Las cámaras grabaron sus últimos movimientos

Uno de los elementos clave de la investigación fueron las cámaras de seguridad instaladas en el portal del inmueble. Los agentes revisaron las grabaciones para reconstruir los últimos minutos de la víctima y comprobar si alguien había podido intervenir en lo ocurrido.

Las imágenes mostraban cómo la mujer accedía al edificio acompañada por un hombre joven, descrito por varias informaciones como corpulento y con gorra. Poco después, ese hombre abandonaba el inmueble sin que las cámaras reflejaran ninguna situación sospechosa ni ningún comportamiento violento. La revisión íntegra de las grabaciones terminó reforzando la hipótesis que ahora confirma el informe forense: la muerte fue natural.

Vivía sola y llevaba apenas tres meses en el edificio

La fallecida era prácticamente una desconocida para muchos vecinos. Según los testimonios recabados por la Policía, llevaba aproximadamente tres meses residiendo en el inmueble y vivía sola. Algunos residentes explicaron además que su vivienda estaba situada en la tercera planta, aunque las primeras reconstrucciones apuntan a que, antes de morir, habría subido por error hasta el quinto piso y después volvió a utilizar el ascensor. Fue durante ese trayecto cuando sufrió el colapso fatal.

Ese detalle ha incrementado todavía más la impresión causada entre los vecinos de la zona. Porque lo ocurrido en la calle Quintana deja una escena tan cotidiana como estremecedora: una persona regresa a casa con aparente normalidad y muere completamente sola dentro de un ascensor, en apenas unos metros cuadrados y a escasos segundos de llegar a su vivienda.

Horas de incertidumbre en pleno centro de Oviedo

Durante gran parte del sábado, la presencia policial en el portal y el movimiento de sanitarios y forenses generaron una enorme expectación en la calle Quintana. La combinación de varios factores —el hallazgo dentro del ascensor, la sangre visible en la boca y las imágenes captadas por las cámaras— disparó inevitablemente los rumores y la preocupación entre los residentes del edificio y los vecinos de la zona histórica de Oviedo.

Finalmente, el resultado de la autopsia ha permitido cerrar el caso y despejar todas las incógnitas. La Policía Nacional da por descartada cualquier intervención de terceros y considera confirmado que la mujer sufrió una muerte natural.

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