Los cinco arrestados son mayores de edad y permanecen vinculados a una investigación dirigida por la Brigada Provincial de Información. El sexto identificado sería un estudiante Erasmus. La Policía trata ahora de reconstruir exactamente la participación de cada uno en una agresión grabada en vídeo que ha provocado una fuerte conmoción política y social en Oviedo
La investigación sobre la violenta agresión sufrida por Rubén Rosón y Jorge Fernández durante las fiestas de San Mateo de Oviedo ha entrado en una fase decisiva.
La Policía Nacional ha detenido ya a cinco hombres, todos ellos mayores de edad, por su presunta relación con los hechos y tiene plenamente identificado a un sexto implicado que estaba pendiente de localización. La operación corre a cargo de la Brigada Provincial de Información de la Jefatura Superior de Policía de Asturias, unidad que ha asumido una investigación que durante los últimos días ha avanzado a partir de las imágenes disponibles, testimonios y otras diligencias policiales.
A primera hora de este jueves, 17 de septiembre, se conocía además un dato nuevo: el sexto identificado sería un estudiante Erasmus. Su identidad no ha sido difundida públicamente y, por el momento, tampoco han trascendido oficialmente su nacionalidad, universidad de procedencia ni las circunstancias concretas que permitieron identificarlo.
El salto es enorme respecto a la situación existente apenas unas horas antes. El miércoles por la tarde se conocía que la Policía había conseguido identificar a los presuntos participantes y trabajaba para localizarlos. Poco después trascendían ya las primeras detenciones.
De las imágenes a las detenciones
Los hechos investigados se produjeron durante la madrugada del pasado viernes en el entorno de la plaza de la Catedral de Oviedo, cuando Rosón y Fernández colaboraban en una de las casetas de Fiestes Populares vinculada a AMA Asturies.
Según la versión ofrecida desde el primer momento por los dos agredidos, un grupo de unos ocho jóvenes se dirigió contra la caseta cuando ya estaba cerrada al público.
Las víctimas sostienen que varios integrantes del grupo comenzaron a arrancar o dañar elementos colocados en el puesto, entre ellos una bandera arcoíris y material de carácter político, y que la situación desembocó posteriormente en una agresión física.
Parte de lo sucedido quedó además grabado en vídeo.
Las imágenes difundidas muestran golpes contra Jorge Fernández y la intervención de Rubén Rosón cuando intenta auxiliarlo. En esas grabaciones también puede escucharse una proclama de carácter político pronunciada durante el incidente. En las imágenes se aprecia asimismo un gesto asociado al saludo nazi.
Estos elementos forman parte del material que deberá ser analizado en la investigación para determinar quién hizo qué y qué responsabilidad penal puede corresponder individualmente a cada uno de los participantes.
Rosón y Fernández acabaron en el HUCA
La agresión obligó a trasladar a los dos hombres al Hospital Universitario Central de Asturias, HUCA.
Según las informaciones conocidas tras el ataque, ambos fueron sometidos a atención médica y pruebas diagnósticas y uno de ellos necesitó puntos de sutura antes de recibir el alta. Los propios afectados han relatado posteriormente que recibieron golpes y patadas y que uno de ellos llegó a perder el conocimiento durante el ataque.
Rosón y Fernández son médicos de familia y están vinculados a AMA Asturies y al movimiento de Fiestes Populares. Rosón fue además concejal en el Ayuntamiento de Oviedo.
Una investigación que ahora tiene que individualizar responsabilidades
Las detenciones no significan que haya quedado judicialmente establecida la participación exacta de cada arrestado ni la calificación jurídica definitiva de los hechos.
Ese será precisamente uno de los aspectos esenciales de las próximas horas.
La Policía tendrá que determinar qué participación concreta tuvo cada uno de los investigados, quién realizó los golpes, quién intervino en el deterioro de la caseta, quién pudo limitarse a estar presente y qué declaraciones o actuaciones pueden ser atribuidas individualmente a cada persona.
También deberá esclarecerse definitivamente cuántos participaron en la agresión. Los denunciantes han hablado desde el principio de un grupo de ocho jóvenes, mientras que hasta este jueves la información policial conocida públicamente se refiere a cinco detenidos y un sexto identificado.
Por tanto, todavía quedan incógnitas.
La motivación, uno de los puntos jurídicamente decisivos
Otro elemento especialmente relevante será determinar si la investigación policial y posteriormente el procedimiento judicial encuentran pruebas suficientes para atribuir a la agresión una motivación ideológica, discriminatoria o vinculada a la orientación sexual.
Rosón y Fernández han sostenido desde el primer momento que el ataque tuvo ese componente y han relatado la existencia de insultos y consignas políticas durante los hechos. Algunas de esas expresiones aparecen además recogidas en las grabaciones difundidas públicamente.
Pero la calificación jurídica definitiva deberá establecerla la investigación y, en su caso, los tribunales.
La distinción no es menor: una eventual apreciación de determinadas motivaciones discriminatorias puede tener consecuencias sobre la calificación penal y las circunstancias aplicables a los delitos que finalmente se imputen.
El caso salta también al ámbito institucional
La agresión ha desbordado ya el terreno estrictamente policial.
La Junta de Portavoces de la Junta General del Principado aprobó este miércoles una declaración de condena respaldada por PSOE, Convocatoria por Asturies-IU y la diputada Covadonga Tomé. El PP había presentado una declaración alternativa de condena, pero discrepó del contenido del texto finalmente aprobado y de los señalamientos políticos incluidos en él.
Paralelamente, el Observatorio Asturiano contra la LGTBIfobia acordó por unanimidad solicitar al Gobierno del Principado que estudie su personación como acusación popular en el procedimiento judicial derivado de los hechos.
Canteli rectifica el tono de sus primeras declaraciones
La controversia alcanzó también al alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli.
Tras unas primeras declaraciones en las que señaló que era necesario conocer completamente lo ocurrido y afirmó, en referencia a los presuntos autores, que eran jóvenes y que no creía que fueran «tan mala gente», el alcalde difundió este miércoles una nueva declaración en la que condenó «de forma rotunda y sin ningún tipo de matiz» cualquier forma de violencia y trasladó su apoyo a Rosón y Fernández y a sus familias.
Los dos agredidos consideraron insuficiente esa explicación y reprocharon al alcalde que realizase la declaración mediante un comunicado sin comparecer ante los medios.
La presión social continúa
El caso ha provocado ya varias movilizaciones en Oviedo.
La primera concentración de rechazo a la agresión llenó el pasado sábado la plaza de la Catedral. Los organizadores cifraron la asistencia en unas 5.000 personas, una estimación de la organización que no consta como verificada independientemente.
AMA Asturies y Fiestes Populares han convocado además una nueva movilización para este sábado 19 de septiembre, a las 19:00 horas, en la plaza del Ayuntamiento de Oviedo.
Tras la concentración está prevista la celebración en la plaza de la Catedral del festival gratuito «Somos Más», con actuaciones musicales todavía pendientes de completar públicamente.
Las preguntas que quedan abiertas
La detención de cinco personas supone el avance policial más importante desde que se produjo la agresión, pero no pone todavía punto final al caso.
Las próximas horas deberán aclarar varias cuestiones esenciales: cuándo pasan los detenidos a disposición judicial, qué delitos concretos les atribuye la Policía, cuál fue la participación individual de cada uno, qué situación tiene el sexto identificado y si existen otras personas todavía pendientes de identificación o detención.
También será determinante conocer qué pruebas incorpora la Policía al atestado: las grabaciones existentes, declaraciones de testigos, posibles cámaras de seguridad, teléfonos móviles y cualquier otro elemento que permita reconstruir minuto a minuto lo sucedido.
Hasta entonces existe una diferencia fundamental que conviene mantener: hay cinco personas detenidas y otra identificada por su presunta implicación, pero será el procedimiento judicial el que determine responsabilidades penales y la calificación definitiva de la agresión.
Lo que ya ha cambiado es el escenario.
Seis días después de aquella madrugada de San Mateo, el caso ha pasado de unas imágenes estremecedoras y dos denuncias a una operación policial con cinco arrestados, otro joven identificado y una investigación que entra ahora en su fase judicial más delicada.
