Una casa de alquiler, una denuncia por destrozos y dos plantaciones: así cayó un cultivo de marihuana en Llanera

Una casa de alquiler, una denuncia por destrozos y dos plantaciones: así cayó un cultivo de marihuana en Llanera

La Guardia Civil detuvo a tres personas e identificó a una cuarta tras descubrir más de 200 plantas, marihuana preparada para su distribución, hachís, dinero en efectivo y enganches ilegales a la red eléctrica pública

Todo empezó con algo aparentemente mucho más sencillo: un propietario de Llanera entró en una vivienda que había tenido alquilada y encontró destrozos de consideración.

Denunció los daños.

Y aquella denuncia terminó destapando algo mucho mayor.

Cuando la Guardia Civil inspeccionó el inmueble descubrió que la vivienda no había sido utilizada únicamente como residencia. En su interior había sido instalada una infraestructura destinada al cultivo de marihuana en interior, con sistemas de iluminación, ventilación y climatización.

La investigación acabaría llevando hasta una segunda vivienda, tres detenidos, una cuarta persona identificada y más de 200 plantas de cannabis intervenidas.

La casa llevaba alquilada desde 2022

La investigación comenzó a principios de junio.

El propietario explicó a la Guardia Civil que había arrendado el inmueble en 2022 y que, una vez terminado el contrato, pudo comprobar el estado en el que había quedado.

Los daños encontrados hicieron intervenir al Equipo Roca de la Compañía de la Guardia Civil de Avilés.

Durante la inspección de la vivienda, los agentes encontraron 14 plantas de cannabis, con un peso total de 764 gramos, además de indicios de que las habitaciones habían sido adaptadas específicamente para mantener un cultivo interior.

Pero había algo todavía más llamativo.

La electricidad procedía del alumbrado público

Un cultivo interior necesita mucha electricidad.

Las lámparas de gran potencia permanecen encendidas durante horas, a lo que se añaden ventiladores, extractores, sistemas de climatización y otros equipos necesarios para controlar la temperatura y la humedad.

Los investigadores comprobaron que la instalación eléctrica de la vivienda había sido manipulada.

Según la investigación, parte del suministro procedía de un enganche ilegal conectado a la red de alumbrado público.

La compañía distribuidora E-Redes confirmó posteriormente mediante un informe técnico la existencia de esa conexión irregular.

Aquello convirtió una denuncia inicial por daños en una investigación mucho más amplia.

La pista condujo a una segunda vivienda

Los agentes comenzaron entonces a reconstruir quién había utilizado realmente el inmueble.

La investigación permitió identificar a los arrendatarios y relacionar a otras personas con la vivienda. A partir de ahí, la Guardia Civil centró sus pesquisas en otro domicilio del propio concejo de Llanera.

Las vigilancias llevaron a los investigadores a sospechar que allí podía estar funcionando una segunda plantación interior de marihuana.

La sospecha se confirmó.

Un sótano convertido en plantación

El segundo inmueble presentaba una instalación considerablemente mayor.

Parte del sótano había sido transformado para albergar el cultivo.

Durante el registro, los agentes localizaron 179 plantas en fase vegetativa, 56 esquejes y otras 62 plantas en una zona destinada al secado.

También encontraron más de dos kilos de marihuana ya procesada y preparada, además de seis pastillas de hachís que sumaban 565 gramos.

El balance global de la operación ascendió a 234 plantas de cannabis y más de seis kilos de marihuana, según los datos difundidos tras la intervención.

5.100 euros en efectivo y una libreta sobre cómo cultivar

La inspección de la vivienda dejó además otros elementos que llamaron la atención de los investigadores.

En una de las habitaciones fueron localizados 5.100 euros en efectivo, una báscula de precisión y una libreta con anotaciones relacionadas con técnicas y cuidados del cultivo interior.

En esta segunda vivienda también se detectó, según la investigación, un suministro eléctrico irregular.

Tres detenidos entre julio y agosto

Las detenciones se fueron produciendo progresivamente.

A finales de julio fue arrestada una de las personas investigadas. Durante los primeros días de agosto fueron detenidos otros dos implicados.

Los tres arrestados tienen 22, 36 y 42 años y son vecinos de Llanera y Langreo.

Una cuarta persona quedó identificada por su supuesta relación con los hechos.

La Guardia Civil les atribuye provisionalmente delitos relacionados con el cultivo de drogas, los daños causados en las viviendas y la defraudación de electricidad.

Será ahora el procedimiento judicial el que determine las responsabilidades de cada uno.

El detalle que convirtió una denuncia corriente en algo mucho mayor

El aspecto más llamativo del caso no es únicamente el número de plantas.

Es cómo comenzó.

No hubo inicialmente una gran operación antidroga ni una investigación sobre movimientos sospechosos.

Hubo simplemente un propietario que recuperó su vivienda, vio los destrozos y acudió a denunciar.

A partir de esa primera inspección, los investigadores fueron tirando del hilo hasta encontrar una segunda vivienda, otra plantación y una infraestructura mucho más amplia de lo que hacía pensar aquella primera denuncia.

Y también deja una advertencia para los propietarios de viviendas alquiladas.

Consumos eléctricos anormalmente elevados o manipulados, modificaciones importantes en instalaciones, condensación permanente, ruidos de ventilación durante muchas horas o alteraciones significativas en habitaciones pueden justificar una revisión de la situación del inmueble, siempre respetando los derechos del arrendatario y recurriendo a las vías legales correspondientes.

En Llanera, esta vez, unos destrozos aparentemente relacionados con un alquiler terminaron abriendo la puerta a una investigación con más de 200 plantas de marihuana detrás.

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