Un cuarteto de cuerda transforma durante una hora los grandes himnos de Queen y ABBA en una experiencia íntima, elegante y completamente distinta frente a cientos de velas
Hay canciones que uno ha escuchado tantas veces que parece imposible volver a sorprenderse con ellas.
Hasta que cambias por completo el escenario.
Imagínate “Bohemian Rhapsody”, “Dancing Queen”, “We Are the Champions” o “Mamma Mia” interpretadas por un cuarteto de cuerda, en un salón iluminado por cientos de velas y dentro de uno de los espacios más especiales de Vigo.
Eso es exactamente lo que propone Candlelight: Queen vs. ABBA, una experiencia musical que llegará al Pazo Los Escudos Hotel & Spa Resort, en Vigo, con varias fechas disponibles entre octubre de 2026 y enero de 2027.
No es un concierto de versiones al uso.
Es otra forma de escuchar canciones que forman parte de la memoria de varias generaciones.
Y ahí está precisamente su atractivo.
Dos gigantes de la música, cara a cara
La idea del espectáculo es tan sencilla como efectiva: enfrentar musicalmente a Queen y ABBA.
Por un lado, la épica de Freddie Mercury y compañía.
Por otro, las melodías imposibles de olvidar del grupo sueco.
El programa incluye algunas de las canciones más reconocibles de ambos.
Entre las piezas de Queen aparecen:
“Bohemian Rhapsody”
“I Want to Break Free”
“Don’t Stop Me Now”
“We Will Rock You”
“We Are the Champions”
Y por parte de ABBA:
“Dancing Queen”
“SOS”
“Money, Money, Money”
“Waterloo”
“Super Trouper”
“Mamma Mia”
Todo interpretado por músicos locales en formato de cuarteto de cuerda.
No hay guitarras eléctricas atronando ni grandes pantallas.
Aquí la emoción viene por otro lado.
Violines, viola y violonchelo.
Silencio.
Velas.
Y canciones que todos reconocemos desde las primeras notas.
El escenario importa, y mucho
La experiencia se celebra en el Pazo Los Escudos Hotel & Spa Resort, uno de los espacios más singulares de Vigo.
Está situado en la Avenida da Atlántida, muy cerca del mar, y combina arquitectura señorial, jardines y el ambiente de un hotel de cinco estrellas.
En este tipo de concierto el lugar no es un simple contenedor.
Forma parte del espectáculo.
El salón se transforma completamente con la iluminación de las velas, creando una atmósfera íntima que tiene poco que ver con un auditorio convencional.
La sensación es la de entrar en un espacio suspendido durante una hora.
Y eso explica buena parte del éxito internacional del formato Candlelight.
Una hora que pasa volando
El concierto tiene una duración aproximada de 60 minutos.
Las puertas abren una hora antes y, atención, no se permite el acceso una vez comenzado el espectáculo.
Es importante llegar con tiempo.
No solo por evitar quedarse fuera, sino porque parte de la experiencia está precisamente en entrar con calma, ocupar el asiento, observar el espacio iluminado y dejar que cambie el ambiente antes de que empiece la música.
Los asientos se asignan a la llegada dentro de la zona correspondiente al tipo de entrada adquirido.
Entradas desde 15,50 euros
Las entradas parten actualmente de 15,50 euros, aunque el precio varía según la zona escogida y la sesión.
En algunas fechas, las categorías superiores alcanzan los 42 euros.
La próxima fecha disponible aparece fijada para el 24 de octubre de 2026 a las 19:00 horas, y hay nuevas sesiones previstas después, entre ellas noviembre, diciembre y enero de 2027.
Puedes consultar fechas, precios y disponibilidad actualizada y reservar aquí tus entradas:
Entradas Candlelight Queen vs. ABBA en Vigo
Una experiencia para ir en pareja, con amigos o incluso regalar
Este tipo de concierto funciona especialmente bien como plan de pareja.
No porque tenga que ser necesariamente romántico, sino porque tiene ese punto de experiencia compartida que se recuerda después.
Pero también funciona con amigos, especialmente si Queen y ABBA forman parte de la banda sonora de vuestra vida.
Incluso puede ser una buena idea como regalo.
No es una entrada para “ir a escuchar música”.
Es una experiencia con principio, ambiente y final muy definidos.
Y eso suele funcionar mucho mejor que regalar simplemente una cosa.
También es una buena puerta de entrada para quien nunca escucha clásica
Hay otra ventaja evidente.
Mucha gente siente respeto —o directamente distancia— hacia la música de cámara.
Aquí ocurre justo lo contrario.
Las melodías ya son conocidas.
Uno sabe qué canción está escuchando.
Y eso permite descubrir lo que puede hacer un cuarteto de cuerda con un repertorio completamente pop y rock.
Ese contraste es precisamente lo que hace atractivo el formato.
Escuchar “We Will Rock You” sin batería o “Dancing Queen” sin sintetizadores obliga al oído a fijarse en cosas diferentes.
De repente aparecen melodías, armonías y detalles que en la grabación original pasan más desapercibidos.
Un plan que entra también por los ojos
Candlelight no sería lo mismo sin las velas.
La iluminación es una parte esencial de la experiencia.
El escenario se cubre con cientos de puntos de luz y el público queda rodeado por una atmósfera muy cálida y muy fotogénica.
Aquí puedes hacerte una idea de cómo es una experiencia de este tipo:
Y sí, es uno de esos casos en los que el vídeo ayuda bastante a entender por qué el concierto funciona.
Lo que debes saber antes de ir
El concierto está recomendado para público a partir de 8 años.
Los menores de 16 deberán acudir acompañados por un adulto.
El recinto está adaptado para personas usuarias de silla de ruedas.
Además, el establecimiento dispone de servicio de bebidas y aperitivos ligeros, aunque conviene recordar que el concierto en sí dura solo una hora.
La recomendación más importante es sencilla: llegar con tiempo.
En estos conciertos el acceso tardío no está permitido.
¿Merece la pena?
Si te gustan Queen o ABBA, probablemente sí.
Si te gustan ambos, todavía más.
Y si buscas un plan diferente en Vigo, que no sea simplemente cenar o ir a un concierto convencional, aquí hay algo bastante especial.
Porque lo curioso de Candlelight no es escuchar canciones conocidas.
Es escucharlas como si fueran nuevas.
Durante una hora, sin amplificadores gigantes, sin gritos, sin pantallas.
Solo un cuarteto de cuerda, cientos de velas y dos de los repertorios más reconocibles de la historia del pop y el rock.
Y, de pronto, “Bohemian Rhapsody” y “Dancing Queen” suenan como si nunca las hubieras escuchado antes.
