La Policía identifica al presunto autor de falsos desnudos con IA de 15 jóvenes en Langreo: ya hay 13 denuncias

La Policía identifica al presunto autor de falsos desnudos con IA de 15 jóvenes en Langreo: ya hay 13 denuncias

Las imágenes fueron creadas a partir de fotografías reales obtenidas de redes sociales y difundidas posteriormente por WhatsApp. La investigación continúa abierta para determinar si existen más víctimas y conocer el alcance de la distribución.

La Policía Nacional investiga en Langreo la creación y difusión de imágenes sexuales falsas generadas mediante inteligencia artificial a partir de fotografías reales de jóvenes. Hasta el momento se han localizado 15 posibles afectadas y trece de ellas ya han presentado denuncia.

Los agentes han conseguido además identificar al presunto responsable de la creación y difusión de las imágenes, aunque la investigación continúa abierta y no existe, por tanto, ninguna declaración de culpabilidad. Las diligencias policiales ya han sido remitidas a la autoridad judicial. citeturn562899view0

El caso pone de manifiesto una de las formas más agresivas de utilización de las nuevas herramientas de inteligencia artificial: la posibilidad de convertir una fotografía completamente normal, publicada voluntariamente en una red social, en una falsa imagen íntima extraordinariamente realista.

Una denuncia destapó el caso

La investigación está siendo desarrollada por el Grupo de Investigación de la Comisaría Local de Policía Nacional de Langreo-San Martín del Rey Aurelio.

Todo comenzó cuando una de las jóvenes acudió a la Policía después de tener conocimiento de la circulación de una imagen en la que aparentemente aparecía desnuda.

La fotografía, sin embargo, nunca había existido.

La denunciante pudo aportar a los agentes la imagen original, en la que aparecía vestida, y la versión manipulada mediante inteligencia artificial. La comparación de ambos archivos permitió poner en marcha las primeras pesquisas. citeturn562899view0

Las investigaciones posteriores llevaron a la Policía a comprobar que el caso no era aislado.

Los agentes fueron localizando a otras jóvenes que podrían haber sido sometidas al mismo procedimiento hasta alcanzar las quince posibles víctimas identificadas actualmente.

Trece han presentado ya denuncia.

Fotografías obtenidas de las redes sociales

El procedimiento investigado resulta especialmente inquietante porque, según la información policial, no era necesario que las víctimas hubieran compartido previamente ninguna fotografía íntima.

El presunto responsable obtenía imágenes que las jóvenes habían publicado en sus perfiles de redes sociales y posteriormente utilizaba herramientas de inteligencia artificial para modificarlas y generar fotografías falsas en las que parecían estar desnudas. citeturn562899view0

Las manipulaciones eran distribuidas después a través de un grupo de WhatsApp.

La facilidad con la que determinadas aplicaciones pueden generar actualmente este tipo de contenidos ha multiplicado durante los últimos años los casos conocidos como deepfakes sexuales o desnudos sintéticos: imágenes inexistentes construidas digitalmente pero asociadas a una persona real y reconocible.

El daño para la víctima, sin embargo, puede ser completamente real.

La investigación continúa abierta

La Policía Nacional ha conseguido identificar al presunto creador y distribuidor de las imágenes y ha puesto los hechos en conocimiento de la autoridad judicial mediante las correspondientes diligencias.

La investigación permanece abierta para determinar si existen nuevas afectadas y hasta dónde llegaron a difundirse las fotografías manipuladas. citeturn562899view0

Precisamente la distribución posterior constituye uno de los principales problemas de este tipo de casos. Una imagen enviada inicialmente a un grupo reducido puede ser descargada, reenviada, publicada en otras plataformas o almacenada por numerosos usuarios, dificultando enormemente recuperar el control sobre ella.

Y hay otra cuestión fundamental: que la fotografía sea falsa no significa que el daño también lo sea.

La Agencia Española de Protección de Datos recuerda que la imagen de una persona constituye un dato personal y que la difusión ilegítima de contenidos sexuales puede afectar gravemente a sus derechos y libertades. La propia AEPD viene incluyendo las imágenes sexualizadas manipuladas mediante inteligencia artificial entre las nuevas formas de violencia digital. citeturn965339search1turn370208search16

Qué hacer si descubres un falso desnudo tuyo creado con IA

La recomendación fundamental es actuar rápidamente pero sin contribuir a que la imagen siga circulando.

1. No la reenvíes

Ni siquiera para enseñar a otras personas lo ocurrido.

La Policía aconseja no compartir ni reenviar las imágenes manipuladas y tampoco entrar en contacto con la persona que las está difundiendo. citeturn562899view0

2. Guarda las pruebas

Antes de que el contenido desaparezca conviene conservar evidencias de su existencia: capturas de pantalla, conversaciones completas, nombres de usuario, perfiles, grupos en los que haya aparecido, fechas, horas y enlaces, cuando los haya.

Si se dispone de ella, también resulta especialmente útil conservar la fotografía original que fue utilizada para realizar la manipulación.

INCIBE recomienda preservar todas las evidencias disponibles sin modificarlas y seguir después las indicaciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para no interferir en la investigación. citeturn965339search3turn965339search11

3. Denuncia aunque no sepas quién lo ha hecho

No es necesario identificar previamente al creador de las imágenes.

La Policía Nacional aconseja presentar denuncia incluso cuando se desconozca quién ha generado o distribuido el contenido. Los investigadores pueden intentar reconstruir posteriormente su origen y circulación. citeturn562899view0

4. Solicita la retirada en las plataformas donde aparezca

Cuando el contenido haya sido publicado en una red social, página web o plataforma de internet, debe utilizarse también el correspondiente sistema de denuncia para solicitar su eliminación.

En situaciones especialmente graves puede recurrirse al Canal Prioritario de la Agencia Española de Protección de Datos, creado precisamente para solicitar una actuación urgente frente a la difusión ilícita en Internet de contenidos sexuales o violentos. citeturn965339search0turn965339search1

Hay una precisión importante: este canal puede intervenir frente a contenidos publicados en Internet, pero no puede ordenar directamente la retirada de mensajes que estén circulando únicamente mediante servicios privados de mensajería como WhatsApp o Telegram. La AEPD sí puede investigar responsabilidades cuando se identifica a quienes los difunden. citeturn965339search0

5. Revisa qué fotografías dejas accesibles públicamente

La responsabilidad de una manipulación nunca puede trasladarse a quien publicó una fotografía normal de sí mismo. Pero reducir la exposición pública puede dificultar la obtención masiva de imágenes por terceros.

La Policía recomienda revisar periódicamente la privacidad de los perfiles sociales y limitar el acceso de desconocidos a fotografías y contenidos personales. citeturn562899view0

Una fotografía normal puede convertirse ahora en material sexual falso

El caso de Langreo refleja un cambio radical en los riesgos asociados a la exposición digital.

Hasta hace pocos años, una de las principales recomendaciones de seguridad consistía en evitar compartir fotografías íntimas. La inteligencia artificial ha cambiado las reglas: para fabricar hoy una imagen sexual falsa ya ni siquiera es imprescindible que exista previamente una fotografía íntima de la víctima.

Puede bastar una fotografía corriente obtenida de una red social.

Por eso, además de perseguir a quienes generan estas manipulaciones, las autoridades insisten en cortar su segunda vida: no reenviar, no compartir por curiosidad y no alimentar su circulación.

En Langreo, trece jóvenes han decidido ya denunciar.

La Policía trata ahora de determinar cuántas personas fueron realmente afectadas y hasta dónde llegaron unas imágenes de desnudos que nunca existieron, pero cuyas consecuencias sí pueden ser muy reales.

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